Más de Wi-Fi y autonomía
27 Diciembre 2009 | General | Sin comentarios

Soy un teórico empedernido. Detectar la mierda sin tener que probarla está muy bien. Pero hay que ver lo enriquecedor que resulta saltar a la arena de la práctica y ensuciarse de grasa las manos.
Es por esa capacidad que tienen los amigos de El Blog de Serantes de probar todo cacharro que sale, incluso varias veces, que soy uno de sus fervientes seguidores. A mi algo así me da pereza sólo de pensarlo.
En ese blog que acabo de citar, hace unos días el “colaboreitor” Doalvares probaba por enésima vez un iPhone para llegar una vez más a la misma conclusión: la autonomía de ese smartphone lo hacía inútil para él. Sorprendido de que esa no fuera la misma experiencia en muchos de sus usuarios, escribía una entrada solicitando un “me lo expliquen”.
Todas las explicaciones que le daban apuntaban hacía dentro del terminal, por un momento sentí ganas de comentar que quizá la explicación estuviera fuera (cosa que no hice ya que era un intercambio de ideas entre usuarios de iPhone). Él había comentado alguna vez que vivía en una zona de poca cobertura y eso en una conexión permanente de datos puede marcar una diferencia importante en el consumo de batería. Quiero decir que el mismo terminal, usado de la misma forma, puede dar lugar a dos experiencias muy diferentes de autonomía dependiendo de la ubicación.
Ya en una entrada anterior comentaba, después todos los prejuicios que arrastrábamos, lo que me costó convencerme del pequeño consumo del Wi-Fi en el smartphone respecto al 3G para la conexión de datos. También, como tenía la sensación de que en mi terminal el consumo del Wi-Fi era inferior al GPRS y mostraba unos datos de Nokia que parecían apuntar en ese sentido.
Así que ayer, al poco de llegar a la casa paterna para pasar unos días, configuré la conexión a su red Wi-Fi recientemente estrenada. Más ancho de banda y menos consumo compensaban la molestia de hacer los pertinentes cambios en el móvil por mucho que tenga una tarifa “plana” de datos y hubiera cobertura 3,5G.
Había pasado una hora y al ir a mirar algo en el móvil noté que este estaba bastante caliente. Inmediatamente miré la batería y vi que había bajado ya 3 rayitas, algo inaudito a las 6 de la tarde, ya que por la mañana mientras conducía lo había llevado apagado. Intrigado lo reinicié y lo puse en modo avión (tuve una sensación curiosa al darme cuenta que no puedo prescindir del push-email y la MI, pero sí de la voz) para determinar que era la conexión Wi-Fi la que se estaba comiendo la batería.
Aunque estaba a pocos metros del router inalámbrico estándar de Telefónica, mi E71 siguió teniendo un alto consumo evidenciado por su alta temperatura y, sin apenas uso, a las nueve de la noche la batería se había agotado.
No me lo puedo creer, hoy por la tarde lo probaré de nuevo…entretanto escarbaré en mi cabeza tratando de encontrar alguna posible explicación.
ACTUALIZACIÓN: Ayer repetí la prueba y quedó claro que esta conexión Wi-Fi se come la batería de mi E71. Lo cargué completamente y en su estado habitual (cliente de correo push-email y MI) en solo 3 horas se había cepillado la mitad de la batería. En esas condiciones, con el Wi-Fi de casa, ese es el consumo de batería de un fin de semana entero sin apagar (me lo dejé uno olvidado y ese fue el resultado). La única explicación que se me ocurre tiene que ver con el canal Wi-Fi utilizado y las interferencias. Cuando vuelva de nuevo dentro de un par de días probaré a cambiar esos parámetros.