Elaborado por Pedro Saénz-López Buñuel para la asignatura E.F. y su Didáctica I
1.- JUSTIFICACIÓN
La educación escolar tiene como finalidad básica la de contribuir a desarrollar personas con capacidad para desenvolverse en la sociedad. Camps (1993), citada por Contreras (1998, p.111), define la educación como “formar el carácter para que se cumpla un proceso de socialización imprescindible y formarlo para promover un mundo más civilizado, crítico con los defectos del presente y comprometido con el proceso moral de las estructuras y actitudes sociales”. Para tal fin, además de los conocimientos de diversas disciplinas hay ciertas cuestiones en la época actual que reclaman una atención prioritaria. Los grandes conflictos contemporáneos del mundo como la violencia, las desigualdades, la escasez de valores éticos, el despilfarro, la degradación del medio ambiente o hábitos que atentan contra la salud, no pueden pasar desapercibidas para el sistema educativo (MEC, 1993).
En el curriculum de la Educación Infantil, Primaria y Secundaria aparece un nuevo concepto general que se denomina temas transversales y que tienen que impregnar toda la práctica educativa y estar presentes en las diferentes áreas (Busquets y otros, 1993). Su inclusión pretende paliar algunas necesidades sociales que hemos heredado de la cultura tradicional y tratar de transformarlos a través de una educación en valores. Aunque la Comunidad Educativa coincide en destacar la importancia de este ámbito, la escasa tradición docente puede plantear problemas a la hora de incorporarlos al proceso de enseñanza y aprendizaje.
Lucini (1994, p. 9) cita unas palabras de Federico Mayor (director general de la UNESCO): “en estos tiempos se necesitan más que nunca valores, puntos de referencia, y es necesario y urgente un plan de acción educativa basado en tres grandes pilares: la no violencia, la igualdad y la libertad”.
Los temas transversales suponen una oportunidad de globalizar la enseñanza y de realizar una verdadera programación interdisciplinar (Yus, 1996).
Estos temas tienen la ventaja, y a la vez el inconveniente, de que están a la orden del día en la sociedad: en las familias, en los medios de comunicación, con los amigos. La ventaja es que partimos de intereses cercanos al alumnado y el inconveniente puede ser las teorías implícitas que traigan de su contexto.
No sólo los alumnos se incorporan a la escuela con unas teorías implícitas sobre estos valores, también los profesores y personal de administración y servicios se relacionan con sus ideas sobre cada tema transversal. El conjunto de relaciones formales e informales que se dan entre los diferentes miembros de una comunidad educativa influyen sobre la vida diaria del centro y sobre los sujetos que coexisten. Todo esto da lugar a los que se denomina como curriculum oculto que hace referencia a todo lo que se aprende y se enseña de forma implícita, sin intencionalidad y que pasa, en gran medida inadvertido. Una de las tareas de la Comunidad Educativa y de cada docente es desvelar y analizar el sistema de valores o contravalores que están operando en el centro y las posibles contradicciones. Se trata de planificar la acción educativa (MEC, 1993).
Cada centro debe, por tanto, establecer su sistema de valores coherentes con el entorno en el que desarrolla su actividad educativa. Un ejemplo citado por Lucini (1994, p. 27) es: justicia-solidaridad, libertad, igualdad, tolerancia-respeto, vida, paz, salud y responsabilidad.
2.- BREVE DESCRIPCIÓN
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M.E.C. |
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Educación ambiental |
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Educación para la paz |
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Educación del consumidor |
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Educación vial |
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Educación para la igualdad de oportunidades entre sexos |
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Educación para la salud |
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Educación en la sexualidad |
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Educación cívica y moral |
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Cultura andaluza (en nuestra comunidad) |
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Educación
ambiental
Los alumnos tienen que comprender las relaciones con el medio en el que estamos inmersos y conocer los problemas ambientales y las soluciones individuales y colectivas que pueden ayudar a mejorar nuestro entorno. Hay que fomentar la participación solidaria personal hacia los problemas ambientales que están degradando nuestro planeta a un ritmo preocupante.
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Educación
para la paz
“La creación de actividades que estimulen el diálogo como vía privilegiada en la resolución de conflictos entre personas o grupos sociales es un objetivo básico de la educación” (Lucini, 1994, p.35). En la escuela conviven muchas personas con intereses no siempre similares por lo que es un lugar idóneo para aprender actitudes básicas de convivencia: solidaridad, tolerancia, respeto a la diversidad y capacidad de diálogo y de participación social.
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Educación
del consumidor
El consumo está presente en nuestra sociedad y ha llegado a unos puntos de acumular productos que no se necesitan de forma autómata e irreflexiva por falta de educación. Es necesario dotar a los alumnos de instrumentos de análisis hacia el exceso de consumo de productos innecesarios.
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Educación
vial
El conocimiento y la utilización de la vía pública es, especialmente en las grandes ciudades, de una gran importancia por lo que su educación tiene que comenzar en la escuela.
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Educación
para la igualdad de oportunidades de ambos sexos
La constitución española comienza con el derecho a la igualdad sin distinción de sexos, razas o creencias. Sin embargo, una parte de la sociedad sigue siendo machista, racista e intolerante, por lo que se hace imprescindible transmitir al alumnado este derecho de la humanidad. Las discriminaciones derivadas de la pertenencia a un determinado sexo es de tal envergadura social que justifica plenamente su entidad como tema propio. Las mujeres dejarán de estar marginadas en la medida en que todas las personas sean educadas para ello.
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Educación
para la salud
En la escuela hay que crear desde la infancia unos hábitos de higiene física, mental y social que desarrollen la autoestima y mejoren la calidad de vida.
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Educación
en la sexualidad
Se trata, no sólo de conocer los aspectos biológicos de la sexualidad, sino informar, orientar y educar sus aspectos afectivos, emocionales y sociales, entendiéndola como una actividad plena de comunicación entre las personas.
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Educación
moral y cívica
Es el eje referencial en torno al cual se articulan el resto de los temas transversales ya que sus dos dimensiones engloban el conjunto de los rasgos básicos del modelo de persona que participa activamente para solucionar los problemas sociales. La dimensión moral promueve el juicio ético acorde con unos valores democráticos, solidarios y participativos, y la cívica incide sobre estos mismo valores en el ámbito de la vida cotidiana (MEC, 1993).
3.- APLICACIÓN Y POSIBILIDADES EN E.F.
La formación de personas moralmente autónomas y dialogantes debe pasar por un desarrollo del juicio moral, por la adquisición de los conocimientos necesarios para enjuiciar críticamente y por la formación de las habilidades necesarias para hacer coherente la acción moral (MEC, 1993).
Lucini (1994) cita el DCB del Gobierno Vasco en el que se expone que cada tema transversal debe tratarse didáctica y metodológicamente a tres niveles:
a) Nivel teórico, que permita conocer al alumnado la realidad y problemática contenida en cada tema transversal.
b) Nivel personal, donde analicen críticamente las actitudes personales que deben interiorizarse para hacer frente a la problemática descubierta en cada tema transversal.
c) Nivel social, en el que consideren, igualmente, los valores y compromisos colectivos que deberán adoptarse.
Especialmente importante en el desarrollo de la transversalidad va a ser la actitud que el profesor o profesora mantiene diariamente en clase con el alumnado. El curriculum oculto puede tener más influencia en los niños que el formal, por lo que si decimos una cosa, pero hacemos otra, estaremos desconcertando a los jóvenes y perderán la credibilidad en el docente y en lo que dice. Esta función de “modelos de identificación” es especialmente importante en la infancia y preadolescencia (Lucini, 1994, p. 49). Contreras (1998) insiste en que el educador contribuye a formar el carácter de los alumnos, les transmite su forma de ser y sus valores.
Los temas transversales pueden ser desarrollados en la programación de aula desde una triple perspectiva (Lucini, 1994, p. 52):
a) Integrados de forma contextualizada y coherente en los procesos didácticos comunes de las Áreas.
b) Creación ocasional de situaciones especiales, globalizadas e interdisciplinares en torno a cuestiones relacionadas con los contenidos de la transversalidad.
c) Contextualizar un área en su totalidad desde la perspectiva de un tema transversal. Por ejemplo, en trabajar y diseñar E.F. desde la perspectiva de la educación para la salud.
El MEC (1993) plantea ejemplos para desarrollar unidades didácticas relacionadas con temas transversales:
· Unidades didácticas articuladas en torno a un tema de carácter general en el que se puedan desarrollar varios aspectos transversales. Por ejemplo, “jugaban, jugamos, jugaremos...”
· Unidades didácticas que se articulan en torno a un tema transversal. Por ejemplo: “cuídate” (educación para la salud).
· Programar un área tomando como eje organizador un tema transversal. Por ejemplo, “educación para la paz”.
En todas las áreas de conocimiento se pueden desarrollar los temas transversales, coincidimos con Contreras (1998) en que la Educación Física es un área idónea para conseguir los valores y actitudes que se aporta cada uno. Este autor considera que el clima de las sesiones, las interacciones profesor-alumno, las situaciones afectivas que se den en los juegos, el contacto con el medio natural, etc. van a favorecer la socialización y el asentamiento del sistema de valores que fundamenta la transversalidad.
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Educación
ambiental
Los alumnos deben comprender las relaciones con el medio que les rodea y dar respuesta de forma participativa a los problemas ambientales locales y mundiales.
Contreras (1998, p. 114) establece los objetivos que la Educación Ambiental desarrollará en el alumnado:
· Observar y escuchar el medio ambiente de forma espontánea y libre
· Disfrutar el entorno de forma compatible con su conservación.
· Adquirir una profunda sensibilidad y respeto por el medio ambiente y desarrollar un actitud de responsabilidad hacia su protección y mejora.
En las clases de E.F. las relaciones con el entorno son muy ricas. En primer lugar, el ambiente es todo lo que nos rodea: el patio, la pista o el gimnasio; y todos los materiales (balones, cuerdas, aros, colchonetas, porterías). La valoración de lo que tenemos y su cuidado han de ser objetivos prioritarios de nuestra actuación. La correcta utilización y la limpieza de los vestuarios y duchas favorecerán actitudes participativas que no atenten contra el medio ambiente.
Las actividades en la naturaleza suponen una oportunidad inigualable de desarrollar la Educación Ambiental. Desde un senderismo hasta una acampada, ofrecen la posibilidad de conocer, valorar y respetar los espacios que nos rodean. En este sentido, es muy importante desarrollar juegos y deportes que sean respetuosos con la flora y la fauna (juegos sensoriales, de orientación, de limpieza) y ser muy críticos con aquellos que pueden perjudicar el ecosistema (vehículos campo a través, escalada en paredes donde anidan aves, etc.).
Otra posibilidad es llevar a clase materiales de desecho que puedan ser utilizados en lugar de convertirse en basura. Algunos serán provisionales como vasos de yogur, periódicos, etc. otros formarán parte del almacén como neumáticos, botes, etc. En cualquier caso, podemos colabora a la recogida selectiva de basura llevando cada material al contenedor que corresponda: papel, plástico o materia orgánica.
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Educación
para la paz
La paz no debe entenderse sólo como ausencia de guerra, sino también como las relaciones armónicas entre grupos y personas.
Entendida la paz de esta manera, Contreras (1998, p.115) propone los siguientes objetivos para el alumnado:
· Descubrir, sentir y valorar las capacidades personales como medios eficaces que podemos poner al servicio de los demás.
· Reconocer y valorar la propia agresividad, entendida como decisión, audacia, como una forma positiva de autoafirmación de la personalidad y canalizarla hacia conductas que favorezcan el bien común.
· Desarrollar relaciones de diálogo, de paz y armonía en el ámbito escolar y en todas las relaciones cotidianas.
La Educación Física vuelve a ser un área privilegiada para promover actitudes de respeto, diálogo y participación en situaciones sociales bastante complejas. Por ejemplo, siguiendo a Contreras (1998), en Educación Infantil el juego constituye un medio insustituible para desarrollar relaciones interpesonales a través de la sociomotricidad. Los juegos de cooperación serán la base para conseguirlo.
Las actividades de expresión corporal suponen otro medio de gran valora para a socialización en todas las edades. Comenzaremos en edades tempranas para adquirir el hábito de participar juntos los niños y niñas.
Más adelante se irán introduciendo juegos de cooperación oposición en los que se plantean situaciones de enfrentamiento que hay que aprender a resolver con el diálogo y con respeto. La iniciación deportiva con orientación educativa es un contenido en el que se puede desarrollar la educación para la paz. Aprender a ganar, aprender a perder, resolver peleas, respetar reglas y adversarios, etc. van a ser actitudes positivas para la personalidad del joven.
La competición está implícita en la iniciación deportiva y puede ser un medio de educación muy potente si el maestro sabe aplicarlo. El equilibrio entre adversarios, la ausencia de discriminación, el respeto de las reglas y la intrascendencia del resultado son recomendaciones para que sea más fácil educar en la competición. También sería interesante que todos los alumnos y alumnas pasen por distintos roles: jugadores, árbitros, entrenadores, espectadores, etc. Por último, hay que buscar el éxito personal incluso en las derrotas para favorecer la autoestima que va a ser fundamental en el desarrollo de la personalidad.
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Educación
del consumidor
Vivimos en una sociedad donde parece que no se puede prescindir de las cosas, donde se corre el peligro de medir la calidad de vida o las personas por el “tener más”. Contreras (1998) apunta que lo más importante es valorar a las personas y al “ser” más que a las cosas y al “tener”. Hay que dotar de una actitud crítica hacia el consumo que nos hace adquirir muchos objetos innecesarios y caros.
Los objetivos citados por Contreras (1998, p.116) en este tema transversal son:
· Ayudar a que los niños y niñas descubran y den prioridad al “ser” sobre el “tener” como medio de felicidad personal.
· Tomar conciencia de las necesidades básicas para la vida distinguiendo lo necesario de lo superfluo.
· Aprender a disfrutar y cuidar los bienes que poseen o consumen por sencillos y cotidianos que parezcan, reconociendo su utilidad.
· Interpretar críticamente los mensajes publicitarios para discurrir sobre su veracidad y actuar libre y conscientemente ante ellos.
En Educación Física, una de las primeras actitudes será la valoración y el cuidado de las instalaciones y material. Contreras (1998) recomienda dar uso polivalente al material del que dispongamos y transmitir que no siempre el más caro es el mejor.
La utilización y confección de materiales alternativos como cuerdas, globos, periódicos, cajas, vasos de yogur, etc. despertará en el alumnado actitudes favorables hacia la valoración y reciclaje de estos productos.
Otro elemento presente en las clases de Educación Física son las marcas de las zapatillas y ropa deportiva. Nuestra tarea es hacerles ver las características esenciales del equipamiento deportivo y que no siempre tienen que ser los de las marcas conocidas. Se podría desarrollar un trabajo de campo que consistiera en preguntar en las tiendas los precios de un mismo producto de diferentes marcas.
El consumo de los espectáculos deportivos también tiene que ser crítico. No hay que ver todo lo que ofrecen las televisiones, hay que hacerlo sin fanatismo y se puede recomendar que asistan en directo a partidos de categorías inferiores y sobre todo, que participen deportivamente.
La alimentación también forma parte del consumo por lo que podríamos indagar y debatir sobre los hábitos y sobre los precios de los productos que consumimos habitualmente en nuestras casas.
Por otra parte, se podrían organizar talleres en los que se observara críticamente la publicidad en televisión, prensa, radio y tiendas.
En época de Navidad se podría pasar una encuesta a los niños sobre lo que les regalan en Reyes. Esto podría dar lugar a debatir sobre los tipo de juguetes, especialmente los bélicos o los sexistas, además de analizar su utilidad.
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Educación
vial
Este tema transversal hay que tratarlo en la escuela desde dos puntos de vista: en primer lugar, para enseñar los comportamientos y reglas básicas de los conductores y peatones y, en segundo lugar, fomentar una educación para la convivencia, solidaridad en el entorno urbano (Contreras, 1998).
Este autor fija los siguientes objetivos:
· Aprender a usar, disfrutar y cuidar los equipamientos urbanos, medios de transporte, zonas verdes e instalaciones deportivas.
· Tomar consciencia de los problemas viales y de las situaciones de riesgo o de peligro que puedan presentarse.
· Descubrir y valorar las alternativas de ocio que nos ofrece el medio urbano y optar por aquellas que nos puedan proporcionar un mayor disfrute personal.
En Educación Física se comienza por el desarrollo de las habilidades perceptivas en Educación Infantil que proporcionan situaciones de enseñanza-aprendizaje que tendrán transferencia en las necesidades futuras (exploración del espacio, localización de objetos, identificación de sonidos, etc.).
Nuevamente aparece el cuidado de las instalaciones y materiales que utilicemos como elemento que tendrán incidencia en los comportamientos del alumnado.
La utilización de juegos de simulación relacionados con el entorno urbano será un medio idóneo para la Educación Vial. También se pueden organizar circuitos o recorridos generales en los que los niños pasen por el rol de peatones, de conductor, de guardia de tráfico o de copiloto.
Por último, en la medida de los posible, ayudaremos a descubrir las posibilidades de ocio, recreación y práctica deportiva que ofrece la ciudad: zonas verdes, parques infantiles, circuitos para bicicleta o carrera, instalaciones deportivas municipales, etc.
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Educación
para la salud
El concepto de Salud ha evolucionado desde la simple ausencia de enfermedad hasta “el estado completo de bienestar físico, mental y social” (OMS, 1949, citado por Contreras, 1998, p. 118). La salud forma parte del desarrollo de la personalidad y es objeto de la educación, orientando al alumnado a crear hábitos que sean saludables en su vida cotidiana.
Los objetivos que nos planteamos en relación a la Salud son (Contreras, 1998, p. 120):
· Capacitar a los alumnos para participar activa y responsablemente en la creación y gestión de su salud.
· Conocer y apreciar su propio cuerpo y utilizar el conocimiento sobre el funcionamiento y sobre sus posibilidades y limitaciones para afianzar hábitos autónomos de cuidado y de salud personal.
· Reconocer situaciones y conductas que pueden implicar peligros o riesgos y ser capaces de enfrentarse a ellas con responsabilidad.
· Conocer e interiorizar las normas básicas para la salud: higiene, alimentación, cuidado corporal, etc.
· Despertar y estimular el interés y el gusto por el deporte como medio para alcanzar una vida saludable y para el fomento del compañerismo, la amistad y la solidaridad.
La E.F. está estrechamente unida a este tema transversal hasta el punto de que uno de los bloques de contenidos en Primaria es la Salud Corporal. Desde el punto de vista biológico, el ejercicio físico adecuado mejora la salud en los siguientes aspectos (Almond, 1992, citado por Contreras, 1998, p.119):
- Facilita un desarrollo y crecimiento equilibrado.
- Desarrolla el funcionamiento óptimo del sistema cardiovascular y múculo-esquelético.
- Reduce el riesgo de ciertas enfermedades.
- Mejora el control de las deficiencias existentes.
- Contribuye al bienestar psicológico, a un mejor estado de humor y a una consideración positiva de la imagen corporal.
Nos atreveríamos a añadir el bienestar social que conlleva la práctica de actividades físicas en grupo, en las que las relaciones de cooperación y, en ocasiones, de oposición desarrollan la sociabilidad muy especialmente.
La colaboración dentro de la E.F. ha de cambiar la idea tradicional del desarrollo de la condición física enfocada al rendimiento, por una actividad sociocultural cuya esencia sea la actividad placentera y saludable.
El trabajo debe comenzar por una buena estructuración del esquema corporal que facilitará el dominio de las posturas, de la lateralidad, de la utilización de la relajación y respiración, contribuyendo al mejor conocimiento del propio cuerpo y aumentando la seguridad en sí mismo (Contreras, 1998).
Los hábitos de higiene corporal y alimentación es otro tipo de trabajo que podemos hacer en E.F. La utilización de los vestuarios antes y después de la clase, la ropa que se debe utilizar y la que se deberían mudar, la hidratación durante la actividad, etc. son algunos ejemplos de lo que podemos hacer día a día.
La seguridad es otro aspecto que hay que cuidar. En primer lugar evitando actividades de riesgo, pero, sobre todo, enseñando a los niños a que valoren el peligro y actúen consecuentemente en función de la situación.
La distribución de las actividades también ayudará a la salud. Comenzar con actividades más suaves, ir aumentando y variando las intensidades y finalizar también de forma suave, contribuirá a crear estos hábitos saludables en el alumnado.
El desarrollo de las cualidades físicas no debe olvidarse aunque se realizará pensando en la salud y no en el rendimiento. En este sentido es importante tener conocimientos sobre los ejercicios que son saludables y los que pueden ser perjudiciales para el desarrollo del niño.
Los primeros auxilios también formarán parte de la atención a la salud del alumnado. Ya hemos hablado de la prevención, pero en caso de que suceda algún accidente hay que actuar con cautela y con conocimiento de causa para no perjudicar la lesión.
Un aspecto especialmente importante en la actualidad es la expansión de hábitos no saludables entre los jóvenes en forma de tabaco, alcohol u otras drogas. El ejemplo del maestro y la información serán los dos pilares para influir en el alumnado evitando adquirir cualquiera de estos hábitos.
La actividad física estará orientada de forma placentera para que el niño adquiera hábitos de ejercicio físico, disfrute, se relacione, etc. En este sentido, el juego y el deporte son medios muy interesantes para conseguir estos objetivos.
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Educación
para la igualdad de oportunidades de ambos sexos
“El valor de la igualdad constituye una de las bases fundamentales sobre las que debe construirse nuestro sistema educativo” (Contreras, 1998, p.122). A pesar de que esta igualdad debe referirse tanto a la raza como a la religión, los autores desarrollan especialmente la igualdad de ambos sexos quizás porque el machismo está demasiado extendido en nuestra sociedad.
En relación a la coeducación, los maestros y maestras han de seleccionar y tratar los contenidos favoreciendo:
· El reconocimiento del propio esquema corporal teniendo en cuenta las características de la sexualidad, sin cargas menospreciativas o inhibitorias.
· La importancia de la expresión corporal como medio para desarrollar otros aspectos. Se recomienda empezar desde pequeños para evitar rechazos y plantear grupos mixtos.
· El juego es de gran importancia y ha de desarrollarse y aplicarse con sentido propio y no sólo como preparación para otras actividades.
· La práctica deportiva suele conllevar una gran discriminación por lo que debemos:
- Plantear juegos modificados sin distinción de sexos
- Confeccionar equipos mixtos
- Fomentar la cooperación y no sólo la competición en la iniciación deportiva
- Facilitar que cada alumno y alumna pueda encontrar una actividad significativa y satisfactoria.
Nuevamente, la actuación del maestro y maestra es fundamental para no transmitir valores discriminativos. En E.F. podemos fomentar la organización de grupos mixtos tanto para juegos de cooperación como para juegos de competición.
La variedad de materiales y de juegos va a favorecer que el alumnado se acostumbre a realizar tareas sin discriminación de sexos. Con los juegos alternativos o cualquier juego nuevo que no conozcan, será más fácil convencer a niños y niñas a que jueguen juntos.
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Educación
en la sexualidad
Se trata, no sólo de conocer los aspectos biológicos de la sexualidad, sino informar, orientar y educar sus aspectos sociales y psicológicos.
4.- BIBLIOGRAFÍA
BUSQUETS, Mª.D. Y OTROS (1993). Los temas transversales. Claves de la formación integral. Santillana. Madrid.
CONTRERAS, O.R. (1998). Didáctica de la E.F. Un enfoque constructivista. INDE. Barcelona.
LUCINI, F.G. (1994). Temas transversales y educación en valores. Anaya. Madrid.
MEC (1993). Temas transversales y desarrollo curricular. Ministerio de Educación y Ciencia.
UREÑA, F. (1997) (coord.). La E.F. en Secundaria. Elaboración de materiales curriculares. Fundamentación teórica. INDE. Barcelona.
YUS, R. (1996). Temas transversales: hacia una nueva escuela. Grao. Barcelona.
Ejemplos de lo que puede hacer el profesor para favorecer la transmisión de valores:
- Valorar cualquier logro de los alumnos por pequeño que sea
- No realizar descalificaciones totales a un trabajo o proyecto
- Si se indica un fallo o deficiencia, sugerir inmendiatamente posibilidades de superación
- Destacar y comentar las conductas tolerantes y flexibles
- Valorar los esfuerzos empleados en la realización de una tarea
- Elogiar la independencia de criterio y la capacidad de ser consecuentes
- Organizar la clase según una serie de normas de conviviencia previamente negociadas
- Una vez consensuada una norma, exigir cumplirla
- Ante un conflicto, formar una comisión de alumnos que lo estudie y aporte soluciones
- Propiciar la igualdad actuando de la misma forma en situaciones similares
- Ser capaces de pedir disculpas y subsanar errores
- Terminado un periodo de trabajo, propiciar una jornada de reflexión para analizar el proceso
- Dedicar jornadas a glosar vidas de personas que hayan contribuido a la mejora de la humanidad
- Potenciar el diálogo y la autoestima para resistir a las presiones externas
- Grado de participación de padres y madres
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