PARQUE NACIONAL DE LAS ISLAS ATLÁNTICAS

 

Islas Cies - Isla de Faro
Vista desde el faro
Foto: 1074

 

   Este parque fue declarado el 15 de julio del 2002. Se localiza entre las provincias de Vigo y Pontevedra (Galicia). Ocupa una superficie de 8.332 ha, de las cuales 1.194 son terrestres y 7.138 son marítimas.

  Este Parque Nacional está formado por los archipiélagos de las islas, Cíes, Ons y Onza, Sálvora y la isla de Cortegada, Malveires y otras islas próximas en la ría de Arousa. Estas islas están constituidas por dos medios principales, el medio marino y el terrestre. El medio marino es muy rico tanto en la flora como en la fauna asociada. El medio terrestre se divide en tres ecosistemas principales: los acantilados, las playas y la marisma. La gran diversidad de estos ecosistemas se manifiesta en una gran riqueza de su flora y fauna.

Cuadro de texto:
HISTORIA.

  Su historia en relación a la protección de la naturaleza comienza con la declaración de las Islas Cíes como Parque Natural en el año 1980. Este archipiélago es además Zona de Especial Protección para las Aves. El Plan de Ordenación de los Recursos Naturales se aprueba por el Decreto 156/1998. La necesidad de adecuar la protección de nuestros espacios a las directivas europeas hace que las Comunidades Autónomas estudien aquellas zonas susceptibles de incluirse en la Red Natura 2000, para garantizar la conservación de su biodiversidad y hábitats naturales.

  Así mismo la Consellería de Medio Ambiente de la Xunta de Galicia hace lo propio y declara por Orden de 28 de octubre de 1999, de forma provisional, una serie de zonas para su inclusión en la Red, entre estas se encuentran, el archipiélago de Ons y el de Sálvora, a partir de entonces se plantea la creación del primer Parque Nacional en tierras gallegas, que representaría uno de los sistemas naturales expuestos en la Ley 41/97 de los que no existía representación hasta el momento.

   En los estudios para la realización del PORN, necesario para la posterior declaración de un espacio como Parque Nacional (Ley 4/89), se incluían los archipiélagos de Sálvora, Ons y Cíes, además las Islas Sisargas y Lobeiras y espacios costeros que no han sido incluídos en el Parque Nacional pero que no se descarta una futura incorporación. Dentro del Parque Nacional se ha incluído también la Isla de Cortegada situada en la Ria de Arousa. El Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de las Islas Atlánticas que incluye Cíes, Ons y Sálvora es aprobado por el Decreto 274/1999.

 La proposición de ley por la que se declara el Parque Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia para su tramitación y aprobación final por el Congreso de los Diputados se presenta en el Boletín Oficial do Parlamento de Galicia nº 643 el 5 de diciembre del 2000.
El PORN de Cortegada sale publicado en el DOG el 1 de abril del 2002, en él se mantiene el compromiso de incluir el entorno en el Parque Nacional.
  El pleno del Congreso, en sesión del día 13 de junio de 2002, aprobó la Ley por la que se declara este Parque Nacional y ordena su publicación que sale finalmente en el BOE número 157 del 2 de julio del 2002. Su historia en relación a la protección de la naturaleza comienza con la declaración de las Islas Cíes como Parque Natural en el año 1980. Este archipiélago es además Zona de Especial Protección para las Aves.

Cuadro de texto:    El Plan de Ordenación de los Recursos Naturales se aprueba por el Decreto 156/1998.
  La necesidad de adecuar la protección de nuestros espacios a las directivas europeas hace que las Comunidades Autónomas estudien aquellas zonas susceptibles de incluirse en la Red Natura 2000, para garantizar la conservación de su biodiversidad y hábitats naturales.

 

 FAUNA.

  La fauna es de gran importancia, se han inventariado más de 150 especies de vertebrados e invertebrados, entre los que aparecen 63 protegidos por distintos convenios.

  Existen además dos especies de tortugas, otras de marsopa y ballena, una especie de foca y cuatro de delfines. Entre las aves cabe mencionar, la mayor colonia de cría de España de cormorán moñudo, la presencia del arao (rara y amenazada en España) y una población insular de chova piquirroja internacionales.

 

Cuadro de texto:  FLORA

  En cuanto a la vegetación, las plantaciones de eucalipto y pinos desplazan a la vegetación potencial de la zona, Rusco aculeati-Quercetum roboris, la colonización de plantas alóctonas de crecimiento muy rápido y muy invasivas desplazan a las autóctonas dando lugar a una situación preocupante especiamente en los complejos dunares de gran valor botánico. Las Islas poseen también una serie de plantas de indudable valor como son Corema album y Armeria pungens.

  También es rica en vegetación el fondo marino que se halla dentro del espacio protegido, así posee más de 300 tipos de algas (algas verdes, rojas, pardas, etc.) y cuenta además con fanerógamas marinas

ACTIVIDADES SOSTENIBLES

  Los usos que hasta el momento se han venido realizando en las islas deberán ser regulados y limitados.

  Las principales actividades económicas llevadas a cabo son la pesca y el turismo.

Con respecto a las actividades pesqueras y marisqueras cabe decir que la pesca es una actividad tradicional en toda la costa gallega debido a la riqueza de sus aguas en determinadas especies muy apreciadas para su consumo, especialmente el marisco.

 En todos los archipiélagos incluídos en el Parque Nacional se ejerce la actividad del marisqueo que está controlada y sometida a una serie de limitaciones.
con la creación de este nuevo parque las limitaciones y el control deberán ser mayores en concordancia con el PORN. Así, solo se permitirá la explotación de los recursos naturales marinos, de la pesca y el marisqueo artesanal tradicional de carácter profesional, cualquier otro tipo de pesca estará prohibido.

 La finalidad de estas limitaciones es conseguir una actividad pesquera que no ponga en peligro las especies, comunidades, ecosistemas y paisajes del Parque, es decir conseguir una pesca sostenible.

 Por otro lado, en cuanto a las actividades turísticas y recreativas cabe decir que el turismo es otra de las actividades que se realizan habitualmente, especialmente en las Islas Cíes como Parque Natural.

 Estas actividades estarán limitadas y se permitirán solo aquellas que garanticen el equilibrio de las poblaciones animales o vegetales, así se limitará la época de afluencia de los visitantes y el número de los mismos con el fin de evitar el deterioro de la vegetación por pisoteo o de las especies marítimas por otras causas.

Se impondrán una serie de restricciones en zonas determinadas que se consideren más vulnerables, los grupos serán acompañados por guías y circularán solo por los senderos permitidos para causar el menor daño posible al medio.La navegación y fondeo de embarcaciones y el buceo con botellas se realizará a través de autorizaciones y estará controlado

 

RUTAS Y SENDEROS.

Como Parque Nacional no existen aún itinerarios programados para los visitantes pero hasta el momento se han venido realizando, especialmente en el Parque Natural de las Islas Cíes una serie de recorridos por el territorio de algunas de las islas que forman el archipiélago. Aquí mostramos los itinerarios que hasta la fecha se han venido realizando en el Parque Natural de las Islas Cíes y que vienen descritos en los folletos actuales:

Itinerario autoguiado de Monte Faro.

Itinerario autoguiado de Monte Agudo.

 

*MONTE FARO

Este itinerario tiene una duración aproximada de 2-3 horas. Es aconsejable pasear tranquilamente disfrutando del paisaje, agudizar los sentidos para descubrir todos los aspectos posibles del parque.

1. Desde el puesto de información del Parque comenzamos a caminar hacia el Lago que rodearemos siguiendo la pista. Nos encontramos con un dique artificial que une la isla de Monte Agudo, en la que desembarcamos, con la isla de Faro, donde se desarrollará el itinerario.
El Lago constituye una laguna litoral separada del mar por la playa de Rodas, siendo la margen correpondiente al dique el único contacto permanente con el océano. Desde el dique podremos observar diversos representantes de la fauna submarina (cangrejos, camarones, erizos de mar, diferentes especies de peces,....) e incluso alguna garza si efectuamos la visita a primera hora de la mañana. Siguiendo por el camino, desde donde se observa una panorámica del lago, se aprecian unas manchas oscuran en el fondo, son plantas acuáticas con flores llamadas localmente golfe o xebas, refiriéndose a la Zostera.

2. Continuando el camino, dejaremos de lado el camping, llegando a las ruinas del convento de San Esteban, del siglo XVII, aunque construído sobre la base de otras más antiguas. De hecho recientes escavaciones encontraron sarcófagos correspondientes a la Edad Media.

3. Despues de pasar la Casa Forestal, nos dirigiremos a la derecha en el cruce de Cuatro Caminos en dirección a Monte Faro. Atravesamos una zona forestal desde hace 40 años con pinos y eucaliptos y donde existen plantaciones experimentales de arbolado autóctono (majuelos, carballos, alcornoques, laureles,...). Al llegar a una zona de matorral cubierta de tojos y brezos, donde disminuye la pendiente, cogeremos por el primer camino a la derecha, encontrándonos con la característica "pedra da Campá". Las zonas acantiladas expuestas al oeste y por tanto a la acción de vientos y lluvias procedentes del océano, presentan rocas con formas caprichosas producto de una intensa erosión, que de cierto harán ejercitar nuestra imaginación. La Campá es un espectacular ejemplo de la relación existente entre los procesos erosivos y la composición y estructura de las rocas, escenario idóneo para la contemplación de puestas de sol.

 4. Continuando el sendero hasta el observatorio de aves marinas podremos obtener una buena panorámica de un sector de la colonia de gaviotas patiamarillas (Larus), que en las Cíes constituyen la más importante localidad de cría del planeta. Ocupan los acantilados desde enero hasta principios de agosto, incubando en mayo y criando un máximo de tres pollos durante junio y julio. En las zonas más abruptas y próximas al mar nidifican los cormoranes moñudosc, allí corvos mariños (Phalacrocorax), especie de gran interés que podremos ver posada durante todo el año en las mismas piedras, que adquieren una coloración blanca por el acúmulo de excrementos que en ellas depositan. El paisaje desde este lugar es de extraordinaria riqueza, pudiendose apreciar la diferencia existente entre la vertiente occidental de las islas, acantilada y con fuertes pendientes, mismo con presencia de furnas (cuevas excavadas por la acción del mar), y la vertiente oriental frente a la Ría de Vigo, más protegida y por tanto más suave, permitiendo el crecimiento de vegetación forestal y la formación de playas.

5. Volviendo sobre nuestros pasos, volvemos al camino principal, continuando la subida al Faro. Las gaviotas colonizaron recientemente esta ladera como área de cría, por lo que en época adecuada encontraremos nidos con huevos o incluso pollos al lado del camino. No conviene hacer largas paradas para no interrumpirlas y evitar así, también sus acosos, nunca peligrosos y siempre legítimos. En la primera curva anterior al "zig-zag" final podremos descubrir el poblado castreño (Edad de Bronce, actualmente en proceso de adecuación) que se asienta a mitad de la ladera etre el faro de la Porta y el camino donde estamos.
También tenemos una excelente panorámica de la Isla de San Martiño, separada de la Isla de Faro por el canal de la Porta, en la playa de esta isla existen antiguas construcciones, entre las que destaca la antigua fábrica de salazón.

6. Monte Faro es uno de los más altos del archipiélago, a 172 m sobre el mar. El topónimo de este monte le dio nombre a esta isla. Desde aquí tendremos como recompensa un espléndido paisaje, tanto de las propias islas como de su contorno geográfico. Detrás de la Isla de San Martiño veremos el con de Agoeira (límite sur del parque) y cabo Silleiro, extremo meridional de la Ría de Vigo. En los días de buena visibilidad, se asomará a lo lejos el monte de Santa Tegra, en la desembocadura del Miño. A la izquierda de cabo Silleiro localizaremos Baiona, las islas Estelas, las playas y núcleo urbano de la ciudad de Vigo además del puente de Rande. La península del Morrazo forma la margen norte de la ría, rematando esta en cabo del Home. Al norte, por detrás de la isla de Monte Agudo, aparecen las Islas de Ons, en la boca de la Ría de Pontevedra y más allá la Isla de Sálvora y el Parque Natural de Corrubedo. En días excepcionales asoma muy al norte el lejendario cabo Fisterra.
El faro funciona en la actualidad automáticamente, aunque estuvo habitado hasta finales de los años sesenta. Bajando del faro tendremos la opción de dar por finaliado el itinerario o bien visitar el Faro de la Porta.

7. (Opcional) Girando a la derecha por un tortuoso camino entre tojos, poco antes de unirse al camino de la Campá llegaremos a este punto. Despues de visitado el Faro de la Porta, en el camino de vuelta por la costa, encontraremos la Fonte de Carracido, el embarcadero de servicios del parque y la playa de Nosa Señora.
Abajo ya, recomendamos la visita a uno de los camposantos más pequeños que seguramente habrá visto, testimonio mudo de los últimos 200 años de historia de las islas, que muestra una arquitectura popular secilla pero valiosa. Se accede tomado una pista a la derecha pasada la intersección de cuatro caminos y antes de llegar a la Casa Forestal.

*MONTE AGUDO

Su duración aproximada dependiendo de las alternativas de visita qe escoja o el tiempo que emplee en los desplazamientos será de 2-3 horas.

1. Salimos del puesto de información por el camino que va hacia Monte Agudo. Inmediataente observaremos, a la derecha, las Dunas de Figueiras-Muxieiro, importante representación de un ecosistema de alto interés geomorfológico y de flora característica (camarina, hierba de enamorar..), en el que se está desarrollando un plan de recuperación de vegetación y de morfología dunar.
Siguiendo el camino principal atavesaremos un gran eucaliptal. Aquí es bien patente la importante reforestación relizada en los años 50, con especies no autóctonas. A pesar de su madurez, bajo este eucaliptal apenas se desenvuelven los matorrales y plantas originales de los estratos arbustivos. La pobreza faunística es notable.

2. Llegado a un cruce donde hay un depósito de agua, contra incendios, tomamos el camino de las rodaduras de la derecha. Al bajar observaremos que hay abierto un gran claro en el eucaliptal y asoman pies de árboles, en su mayoría robles negros (Quercus pyrenaica). De seguir por el camino que atraviesa este claro llegaremos a una pequeña rodadura de robles negros, especie muy parecida al roble común del país. Esta mancha de bosque autóctono es original y de las pocas que se conservan en las islas, tras la intensa deforestación sufrida a lo largo de los siglos. Actualmente, y desde hace unos años, se está trabajando para incrementar la superficie de este camino y para recuperar ecológicamente su entorno. Podemos ahora acercarnos al mar por una difícil bajada o bien retomar el camino de las rodaduras, en este caso pase al punto 4. Si no, continúe en el punto 3.

3. (Opcional) En caso de que nos decidamos a bajar, lo hacemos por medio del cortafuegos, hasta encontrar un atajo que lo cruza; de tomar a la izquierda, encontraremos enseguida una costa rocosa, que es O Bufardo. Aquí, al retirarse el mar en la bajamar, se forman charcas entre las rocas en las que es fácil descubrir innumerables erizos de mar, anémonas, algas variadas, moluscos diversos y otros organismos adaptados a este ámbito cambiante. Debemos tener presente, para no alterar el equilibrio natural, que cualquier manipulación o recogida de ejemplares puede perturbar la estabilidad ecológica, además de ser una actividad no permitida en el Parque.

4. Siguiendo por las rodaduras veremos muy cerca unas instalaciones de acampada. Se trata del Campo de Trabajo Internacional de la Consellería de Cultura e Xuventude, donde jóvenes de diversos países colaboran, voluntariamente, en turnos de 15 días en la conservación de la naturaleza en el Parque.
Volviendo otra vez por el camino de las rodaduras, retomaremos el cruce del depósito de aguas, girando a la derecha. Después de una recta, en un amplio claro, encontaremos lo que fue el antiguo vertedero de las islas, donde se depositaba la basura cuando no se evacuaba sistemáticamente a Vigo. Hoy clausurado, sólo queda un pequeño quemadero para deshacerse de la escasa basura producida en el invierno. De esta forma se resuelve el serio problema ambiental y ecológico ocasionado por la presencia masiva de residuos.
El paisaje presenta aquí un cierto aire de misterio: los árboles trágicamente modelados y secos por los fuertes vientos salitrosos que provienen del mar, las curiosas formas de las rocas y el Océano Atlántico envolviendo las islas.
Continuando por el camino, a ambos lados veremos la vegetación característica de la maleza de las islas: el tojo arnal (Ulex europaeus), que cubre gran parte de los lados y alcanza grandes dimensiones haciéndose intransitable.

5. Después de una curva en la que se puede apreciar una vista pintoresca de la Ría de Vigo, llegamos a Faro do Peito o de Monte Agudo, que junto con los que se ven desde el otro lado del mar (cabo Home), marcan la entrada norte de la Ría. Desde aquí se divisan las islas de Ons y Sanxenxo, en la entrada de la Ría de Pontevedra.

Bajando hacia el mar por el antiguo camino del puerto del faro, observaremos de cerca la cueva de Monte Agudo, cueva litoral producida en el acantilado por la erosión del mar. Hay muchas y más grandes cuevas en la cara oeste de las Cíes y constituyen importantes zonas de cría para las aves marinas. En este entorno podemos observar la hierba de enamorar (Armeria pubigera) y perejil de mar (Crithmum maritimum), plantas que soportan la salinidad saliendo de entre las rocas.

Volviendo por el mismo camino, a unos 200 m del faro, cogemos a la derecha el camino que sube a un observatorio de aves. Desde aquí contemplaremos gran parte del sector norte de esta isla, elevándose a la izquierda la mole granítica del Monte agudo (182m), que le da nombre a la isla. Contemplaremos también las dos especies más abundantes de aves marinas: la gaviota patiamarilla y el cormorán moñudo, que cría en estas laderas y acantilados, desde enero hasta agosto. Ya de regreso por el camino principal, pasando al punto 4 y final de una recta, existe otra parcela de recuperación del bosque autóctono. Más adelante llegamos a la intersección donde está el depósito contra incendios; a unos 200 m subiendo hacia los acantilados, es muy interesante la vista del Océano, los impresiontanes acantilados y el inmenso horizonte.

Aquí tenemos nuevamente dos opciones: dar por terminado el itinerario, regresando por el camino principal, o bien encaminarnos hacia el punto 6.

6. En este último caso cogeremos una pista hacia el sur entre los pinares, que va a dar al Alto del Príncipe. En el camino podremos observar plantas características de flora mediterránea, como el endrino o espino albar (Prunus espinosa), el torvisco (Daphne gnidium) o la carpaza (Cistus salvifolius). Al final de la pista cogeremos por un camino a la derecha y llegaremos a la cima del Alto del Príncipe (122 m). Desde aquí, con buena visibilidad, el paisaje se revela sorprendente, con los impresionantes acantilados de las islas de Faro y de Monte Agudo, en contraste con la suavidad de la vertiente oriental. El lago y la Ría de Vigo completan otra sugerente panorámica

 

USO PÚBLICO.

  Aún no existen contabilizaciones ni controles de los visitantes en lo que es el Parque Nacional, hasta el momento se conocen los visitantes que llegaban al Parque Natural de las Islas Cíes. A medida que se establezcan los criterios de funcionamiento del Parque en cuanto a visitas e itinerarios se irán publicando los datos.

 

 

 

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