Sendero de Alájar-Linares de la Sierra

 

Trayecto: Lineal
Longitud: 4,5 Km. (ida)
Desnivel topográfico: 210 m.
Cotas: 700 m. (máx) y 490 m. (min).
Suma de ascensos recorridos: 130 m.
Dificultad: media
Tiempo estimado: 1,5 h.

 

Al salir del pueblo encontramos un pequeño arroyo con bastantes especies nitrófilas con abundancia de cardos marianos (Sylibum marianum), Centaurea calcitrapae, viboreras (Echiun tuberculatum), paletosa (Dittrichia vis-

cosa). En zonas húmedas junto al agua localizamos lechetreznas (Euphorbia characias), mentastro (Mentha suaveolens), escaramujos (Rosa sp), adelfas (Nerium oleander), zarzas (Rubus ulmifolius), etc,

El camino atraviesa unas huertas de olivos y un alcornocal (Quercus suber) con ejemplares de gran porte.

El sendero va junto a muros de piedras con abundantes helechos fisurieolas Asplenium trichomanes, Asplenium onopteris, doradillas (Asplenium ceterach), Asplenium billotii, helecho protegido por el Catálogo Andaluz de Flora Silvestre Amenazada, y Selaginella denticulata. En los márgenes del sendero aparecen Scabiosa atropurpurea, Brachypodium sylvaticum, Sanguisorba hybrida y la labiada aromática Calamintha nepeta subsp glandulosa.

Subiremos a través de fincas de alcornocal pasando junto a una chopera de álamos negros (Populus nigra) con juncos (Scirpus holoschoenus), Carex pendula, berros (Rorippa aquática), Verónica anagallis-aquatica, Prunella vulgaris, orégano (Origanum virens), sauces (Salix sp) y algún quejigo (Quercus faginea).

Ya cerca del Puerto encontramos un pinar de pinos Flandes (Pinus pinaster) con castaños (Castanea sativa), con algunos alcornoques y olivos. El sotobosque esta constituido por un matorral xérico con carquesas (Genista tridentata), jaras pringosas (Cistus ladanifer), jaras rizadas (Cistus crispus), jarones (Cistus populifolius), (Halimium ocymoides), Xolantha lignosa, etc.. En otoño abundan setas como gallipiernos (Macrolepiotas procera), Russula sp, etc..

El ascenso hasta Puerto Linares se produce asociado al cauce del arroyo que baja hasta Alájar. La morfología del valle fluvial es en V, característica de zonas de cabecera fluvial, donde predomina la erosión de incisión en el fondo,

sobre la erosión lateral y la sedimentación. La litología del sustrato es gneis.

La morfología del Puerto es la de un típico collado. Como en el caso de las grandes vías de comunicación, se aprovecha para el paso, la relativa menor altura entre otras cumbres vecinas. Además coincide este paso, con el nacimiento del cauce de los dos barrancos que desaguan, en sentidos opuestos.

Desde el Puerto hacia Linares iremos caminando sobre tobas (metavulcanitas de estructura pizarrosa) y pasaremos por bosques en los que alternan sucesivamente castaños (Castanea sativa), alcornoques (Q. suber), pinos piñoneros (Pinus pinea),), pinos Flandes (Pinus pinaster), olivos (Olea europaea). Entre al matorral aparecen orilleras (Viburnum onus), madroños (Arbutus unedo), mirtos (Mirtus communis), brezo blanco (Frica lusitanica), jarones (Cistus populifolius), cárquesa (Genista tridentata) y una crucífera muy llamativa de pétalos asimétricos de color violáceo Iberis contracta subsp contracta.

Bajando ya hacia Linares de la Sierra, el sendero va flanqueado por la izquierda y a distancia, por los frentes de cierta pendiente de Sierra de la Virgen, La Capellnía y el Era (sierra Linares). El origen de estos desniveles está básicamente relacionado con la diferencia en resistencia a la erosión de las rocas que hoy definen las cumbres y la relativa debilidad de los materiales sobre los que transcurre el sendero.

Peña de Arias Montano

Atravesaremos un terreno abierto con denso matorral xérico de jaras, aulagas y cantuesos con tojos (Ulex eriocladus),mjaras pringosas (Cistus ladanifer), cantueso (Lavandula stoechas subsp luizieri) y la compuesta, endémica de la Península Ibérica, Centaurea ornata.

Cruzaremos una serie de pequeños arroyos temporales con abundante vegetación de adelfas (Nerium oleander), juncos (Juncus inflexus, Scirpus holoschoenus), Carex pendula, Prunella vulgaris, parras silvestres (Vitis vinifera var sylvestris), hiedras (Hedera helix), zarzaparrillas (Smilax aspera), Prunella vulgaris, y algunos pteridofitos como los helechos comunes (Pteridium aquilinum), Asplenium onopteris, culantrillo de pozo (Adiantun capillus-veneris) y quejigos (Quercus faginea), algunos de gran tamaño.

En una parte del último tramo, a partir de una pequeña represa del arroyo, aparece un tupido bosque de galería con álamos negros y quejigos.

Acabamos el itinerario junto a muros de piedras con frecuentes madreselvas (Lonicera hispanica), orilleras (Viburnum tinus), cola de caballo (Equisetum ramosissimum), doradillas (Asplenium ceterach), hierba de San Juan (Hypericum sp), violetas (viola riviniana) y, cerca del cementerio, la compuesta Lactuca virosa de lígulas azuladas.

Las pequeñas aves van a constituir una vez más el elemento más conspicuo de la comunidad de vertegrados: abubillas, currucas, mosquiteros, herrerillos, carboneros, zorzales, mirlos, arrendajos, rabilargos etc.

Los muros de piedras son utilizados por la comadreja y también otros mamíferos como la gineta, el tejón, el zorro, el lirón y, en lo más espeso del bosque, el gato montés. Abundancia de reptiles como el lagarto ocelado, lagartija cololarga, lagartija cenicienta, eslizones y varias especies de culebras como la bastarda, la culebra de herradura y culebra de escalera. La zona más propicia para los anfibios la constituye el pequeño arroyo a la salida de Alájar.

El origen de Alájar parece venir de la palabra árabe Alaxar (Ala piedra), cuyo significado puede tener origen en La Peña.

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