Sendero de la Sierra del Búho

 

Trayecto: lineal.
Longitud:
3,9 Km. (ida y vuelta).
Desnivel topográfico:
140 m.
Cotas:
710 m. (máx) y 570 m. (min).
Suma de ascensos recorridos:
190 m.
Dificultad:
media-alta.
Tiempo estimado:
2 h.

El sendero, conocido en Arroyomolinos como Camino Viejo del Bujo parte del mismo núcleo urbano de Arroyomolinos de León. Su acceso se localiza a partir de la pista que sube hacia la sierra del Búho. A esta pista puede llegarse desde el pueblo, en la calleja que sale al suroeste, al lado del puente que pasa sobre la rivera.

Desde el punto de vista litológico, encontraremos pizarras al principio y mármoles calcodolomíticos con intercalaciones de pizarras, hacia la llegada a la Sierra del Búho: La estructura geológica coloca los afloramientos de los estratos según una disposición general ONO-ESE, que define precisamente el relieve general de estas sierras. Los mayores resaltes topográficos de entorno, y del propio sendero, están directamente relacionados con los materiales marmóreos, que son de superior resistencia a la erosión, y que por ello dan forma a los relieves más elevados.

Al salir del pueblo atravesamos un pequeño arroyo con abundantes ortigas (Urtica dioica) para enseguida adentrarnos en una dehesa de encinas (Quercus ilex subsp ballota) donde en otoño florece el azafrán silvestre (Crocus serotinus subsp salzmannü).

En torno a la ribera, arroyos temporales y zonas próximas habitan algunos de los numerosos anfibios del Parque tal como la rana común, sapo de espuelas y sapo corredor.

Cuando pasamos la rivera, el sendero en su mayor parte discurre por un empedrado bastante deteriorado, y entre paredes de piedra por lo que no tendremos pérdida en su recorrido. Transcurre en una continua pendiente entre un paisaje adehesado. En la zona media hay una buena vista del paisaje del valle.

Conforme subimos, aparecen alcornoques (Q. suber) junto a coscojas (Quercus coccifera), lentiscos (Pistacea lentiscus), cornicabras (P terebinthus, Pistacia x saportae) madroños (Arbutus unedo) y, algo más adelante, cultivos de olivos e higueras.

Hacia el final del recorrido, llegamos a una zona dominada por un denso matorral con abundantes especies calcícolas. De nuevo lentiscos (P lentiscus), cornicabras (P terebinthus), coscojas (Q. coccifera) además de zarzaparrillas (Smilax aspera), BraChypodium, Selvaticum, Teucrium polium, perpetuas o hierba yezquera (Helichrysum stoechas), etc.

En cuanto a fauna general, encontramos las especies propias de dehesa con abundancia de especies forestales como arrendajos, trepador azul, zorzal charlo, pico picapinos etc.. Las zonas de huertas y cultivos, muchos de ellos abandonadas, atraen a diversas especies frugívoras como mirlos, rabilargos, currucas y zorzales.

Resultan relativamente frecuentes en el área las rapaces de mediano y pequeño tamaño mientras que la presencia de un arbolado viejo propicia el asentamiento de rapaces nocturnas como cochuelos, cárabos y autillos. Alrededores con cuevas donde se localizan diversas especies de murciélagos.

Cuando llegamos a la panorámica en el alto podemos observar una interesante perspectiva de sierras y dehesas, y el pantano de Aracena . A nuestros pies podemos reconocer una interesante muestra de cabecera de cuenca de recepción.

Como opción alternativa podríamos intentar proseguir subiendo por el pequeño camino que sale al frente, en el acceso a la pista, que lleva hacia la zona alta de la Sierra del Búho.

El origen de esta población parece remontarse al s. XIII, por una repoblación con gente traída del antiguo reino de León.

De interés histórico es la Ermita (s. XII) y de interés etnográfico los molinos, hoy día abandonados, que jalonan las orillas de los arroyos y dan nombre a la población.

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