| Sendero
de la Sierra del Búho
Trayecto: lineal. El sendero, conocido
en Arroyomolinos como Camino Viejo del Bujo parte del mismo núcleo urbano
de Arroyomolinos de León. Su acceso se localiza a partir de la pista que
sube hacia la sierra del Búho. A esta pista puede llegarse desde
el pueblo, en la calleja que sale al suroeste, al lado del puente que pasa
sobre la rivera. Desde el punto de
vista litológico, encontraremos pizarras al principio y mármoles
calcodolomíticos con intercalaciones de pizarras, hacia la llegada a la
Sierra del Búho: La estructura geológica coloca los afloramientos de los
estratos según una disposición general ONO-ESE, que define precisamente
el relieve general de estas sierras. Los mayores resaltes topográficos de
entorno, y del propio sendero, están directamente relacionados con los
materiales marmóreos, que son de superior resistencia a la erosión, y
que por ello dan forma a los relieves más elevados. Al salir del pueblo
atravesamos un pequeño arroyo con abundantes ortigas (Urtica dioica) para
enseguida adentrarnos en una dehesa de encinas (Quercus ilex subsp ballota)
donde en otoño florece el azafrán silvestre (Crocus serotinus subsp
salzmannü). En torno a la ribera,
arroyos temporales y zonas próximas habitan algunos de los numerosos
anfibios del Parque tal como la rana común, sapo de espuelas y sapo
corredor. Cuando pasamos la
rivera, el sendero en su mayor parte discurre por un empedrado bastante
deteriorado, y entre paredes
de piedra por lo que no tendremos pérdida en su recorrido. Transcurre en
una continua pendiente entre un paisaje adehesado. En la zona media hay
una buena vista del paisaje del valle. Conforme subimos,
aparecen alcornoques (Q. suber) junto a coscojas (Quercus coccifera),
lentiscos (Pistacea lentiscus), cornicabras
(P terebinthus, Pistacia x saportae) madroños (Arbutus unedo) y, algo más
adelante, cultivos de olivos e higueras. Hacia el final del
recorrido, llegamos a una zona dominada por un denso matorral con
abundantes especies calcícolas. De
nuevo lentiscos (P lentiscus), cornicabras (P terebinthus), coscojas (Q.
coccifera) además de zarzaparrillas (Smilax aspera), BraChypodium,
Selvaticum, Teucrium polium, perpetuas o hierba yezquera (Helichrysum
stoechas), etc.
En cuanto a fauna
general, encontramos las especies propias de dehesa con abundancia de
especies forestales como arrendajos, trepador azul, zorzal charlo, pico
picapinos etc.. Las zonas de huertas y cultivos, muchos de ellos
abandonadas, atraen a diversas especies frugívoras como mirlos,
rabilargos, currucas y zorzales. Resultan relativamente
frecuentes en el área las rapaces de mediano y pequeño tamaño mientras
que la presencia de un arbolado viejo propicia el asentamiento de rapaces
nocturnas como cochuelos, cárabos y autillos. Alrededores con cuevas
donde se localizan diversas especies de murciélagos. Cuando llegamos a la
panorámica en el alto podemos observar una interesante perspectiva de
sierras y dehesas, y el pantano de Aracena . A nuestros pies podemos
reconocer una interesante muestra de cabecera de cuenca de recepción. Como opción
alternativa podríamos intentar proseguir subiendo por el pequeño camino
que sale al frente, en el acceso
a la pista, que lleva hacia la zona alta de la Sierra del Búho. El origen de esta
población parece remontarse al s. XIII, por una repoblación con gente
traída del antiguo reino de León. De interés histórico
es la Ermita (s. XII) y de interés etnográfico los molinos, hoy día
abandonados, que jalonan las orillas de los arroyos y dan nombre a la
población. |