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Erotismo en el arte etrusco

 

 

 

 

©Enrique Martínez-Salanova Sánchez

 

 

La sexualidad y el erotismo en el mundo etrusco


Etruria, Tyrrhenia o Tirrenia, fue una antigua región histórica situada en el centro de Italia, en las regiones de Toscana, Lacio y Umbría.

Etruria fue siempre un pueblo marítimo, dedicado intensamente al comercio, especialmente con el Oriente, y no deja de ser sorprendente su desaparición como Imperio.

Siempre se ha pensado que el origen de la sexualidad romana provenía de Grecia y más en concreto de Atenas. Sin embargo, la mayor parte de la moral sexual del mundo romano proviene de los etruscos. El historiador griego Theopompus de Chios, cuenta que las mujeres etruscas presumían de su sexualidad, acostándose con diferentes parejas, incluso frente a sus maridos. También afirma, que se disfrutaba del sexo homosexual y de la pederastia. Para Platón, las mujeres etruscas eran poco menos que prostitutas. Los romanos utilizaban la palabra “etrusci” como sinónimo de Inmoral.

La mujer actuaba en la sociedad con total libertad y tenía una posición igualitaria a nivel económico y social a la del hombre. Los etruscos eran muchísimo más liberales que los griegos atenienses. Nos encontraremos muchos textos griegos, donde se critican ampliamente la sexualidad de los etruscos. Teopomopo de Quíos, por ejemplo, consideraba que las mujeres etruscas eran poseídas por todos. Dedicaban buena parte de su tiempo a mantener una buena presencia física y cuidar su cuerpo, haciendo gimnasia entre ellas, pero también entre hombres, mostrándose desnudas sin que supusiese una deshonra. Asistían a los banquetes con hombres, sentándose junto a los varones que no eran sus maridos. Además, bebían y eran guapas, según Teopompo.

Se decía que las mujeres etruscas eran grandes bebedoras, lo que les llevaba a la embriaguez a menudo, igual que hacían los hombres. No era vergonzoso que las etruscas fornicaran en público y además con hombres que no fueran sus maridos, por lo que frecuentemente no se sabía quién era el padre, aunque el marido siempre aceptaba los hijos de su esposa.

Sátiro itifálico de origen etrusco VI-V aC.

 Museo del Louvre.

Lápidas fálicas en el centro de la antigua Etruria


La desnudez y la cotidianeidad de lo erótico en el arte etrusco


Aunque la iconografía griega es mucho más prolífica a la hora de plasmar escenas sexuales donde aparecen mujeres que en el repertorio artístico etrusco, en realidad la situación de la mujer es muy diferente en ambos mundos. Así en el mundo griego, las mujeres que aparecen en este tipo de representaciones son, como ya indicamos antes, prostitutas. En cambio, en el mundo etrusco, las mujeres que salen reflejadas son mujeres libres, incluso mujeres de la aristocracia.

Así mismo, los soportes donde se reflejan estas escenas también inciden sobre esta idea. Las representaciones griegas aparecen en vajillas de utilización simposíacas, es decir, disfrutadas únicamente por los hombres. En cambio, los etruscos tienen representaciones sexuales en toda clase de soportes: tumbas, cerámicas, relieves, pinturas y espejos, objetos, estos últimos, de clara pertenencia al ámbito femenino.

Otra diferencia en la situación de la mujer, son las escenas de baños, mientras que las mujeres atenienses sólo se bañaban desnudas si estaban solas, existen numerosas representaciones de mujeres etruscas bañándose desnudas junto a otras mujeres e incluso con hombres. Un buen ejemplo de esto se encuentra reflejado en escenas de numerosos espejos.

Todos estos datos nos aportan la sensación que la sociedad etrusca no tenía muchos reparos a la hora de representar la desnudez de ambos sexos con naturalidad, así como los diferentes tipos de relaciones sexuales. Por lo que parece claro, que su sentido de la moralidad, se diferenciaba claramente del de la sociedad ateniense, siendo la moralidad etrusca mucho más igualitaria y hedonistas

Otro dato que refleja la situación de total independencia de la mujer etrusca son los datos epigráficos, ya que la mujer mantiene su praenomen  y nomen, es decir, no pertenece al marido o al padre de la familia, como pasa en la sociedad romana. Incluso los hombres citan y se sienten orgullosos de su linaje y gentilicios maternos. Todo ello, indicaría que la mujer etrusca puede transmitir tanto su rango como la ciudadanía a sus hijos.

 


La jarra etrusca (Oinochoe de Tagliatella)


Otro ejemplo de la naturalidad con que la sociedad etrusca concebía las representaciones sexuales las encontramos en el denominado Oinochoe de Tagliatella, pequeño vaso fechado en el s.VII a.C., en cuyas paredes tienen incisas todo un programa o relato de carácter mitológico (el laberinto de Teseo) o religioso, y cuyas escenas sexuales también han sido objeto de debate, al interpretarlas bajo una mirada sacra o ritual o en cambio entenderlas como una escena natural de un acto sexual.

Actualmente la jarra se encuentra en los Museos Capitalinos, en Roma, pero como otras muchas obras consideradas "secretas", están escondidas de la visión del gran público. La busqué pero no pude verla.



Tumba de los toros, de Tarquínia en la necrópolis de Monterozzi, hacia el 550 a.d.c

Escena orgiástica. Tumba de los Toros, Tarquinia (Italia), circa 550-40 a.C

Tumba de los toros, Tarquinia.  S. VI a.C.
Un toro barbado que representa a Aqueloo, embiste  a una pareja que practica sexo anal.

Las necrópolis etruscas


Las necrópolis de Cerveteri y Tarquinia, son un testimonio único y excepcional de la antigua civilización etrusca, la única civilización urbana de época pre-romana en Italia. Los frescos del interior de las tumbas – auténticas reproducciones de casas etruscas- representan la vida cotidiana de esta cultura desaparecida. Es habitual encontrar en ellas los objetos cotidianos con escenas eróticas, así como en los frescos de las paredes y era muy frecuente ver en los espejos escenas de desnudez femenina y otras de carácter sexual.

La iconografía etrusca, aunque está muy influenciada por el mundo griego, presenta unas características propias y personales. Del arte etrusco nos quedan como restos principales la magnífica tumba de los toros de Tarquinio, año 530 a.C. y en su frontón aparecen toros, donde se pueden ver con claridad dos escenas de contenido erótico.

Tumba de los Leopardos (470 a.C.): de cámara simple y techo a dos aguas, en la decoración pictórica de este sepulcro se representa el banquete realizado en honor al difunto. En el triángulo superior aparecen representados dos leopardos enfrentados. La pared frontal incluye la representación de los asistentes al banquete en el momento en el que, recostados sobre triclinios, son atendidos por jóvenes desnudos. En la pared izquierda se representan músicos y danzarines animando el simposio.

En la Tumba de las Bigas en Tarquinia, se ve claramente como la homosexualidad también era practicada en el mundo etrusco. Presenta dicha tumba una composición escénica donde se ve a los espectadores incluida a las mujeres disfrutar de los juegos. En su parte posterior, hay dos escenas claramente homosexuales, donde un joven masturba a otro y la segunda escena se produce una copulación homosexual.

Hay un vaso del siglo VII a. C., llamado Oinochee de Tagliatella, en el que aparecen escenas claramente de contenido sexual explicito.

Sin embargo, en la Tumba denominada de los Fustigamientos, datada en el siglo V a. C, se ve a una mujer siendo penetrada por un hombre, mientras que al mismo tiempo es azotada con una vara, dando la sensación de que había practicas sadomasoquista.

La tumba del “Tuffatore (del “Nadador”) que fue encontrada en el enclave de la antigua ciudad griega de Posidonia, que pasó a llamarse Paestum en época romana y que es el municipio actual de Capaccio-Paestum, en la región italiana de Campania cerca de la ciudad de Nápoles. Tanto el equipo de arqueólogos que dio con ella, como otros académicos expertos en la materia, concuerdan en datarla en torno al 480 a. de C.  En ella se dan numerosas escenas de banquetes y se aprecia con claridad la naturalidad con la que los etruscos (aunque la tumba es griega), tomaban la homosexualidad.


Tumba de la Fustigacion, Tarquinia (Italia), siglo VI aC._

 

Necróplis de Monterozzi, Tarquinia

IV aC. Cratera Museo de Tarquinia, Italia.

 

Pélice ática de figuras rojas, comienzos del siglo V aC, procedente de Tarquinia

Sátiro tocando la flauta

 

Necrópolis de Monterozzi, tumba de las leonas hacia el 530 a.d.c

Atletas en la Tumba de los carros, Tarquinia 490 B.C.

 

La tumba del “Tuffatore en torno al 480 a. de C.

Homosexualidad en La tumba del “Tuffatore en torno al 480 a. de C.

La tumba del “Tuffatore en torno al 480 a. de C.

Vasija

 


Referencias


Martínez-Pinna Nieto, J. In convivio Luxuque: mujer, moralidad y sociedad en el mundo etrusco, Brocar: Cuadernos de investigación histórica, Nº 20, 1996, págs. 31-56.

Rita Albanesi, M. Il fregio dell'oinochoe di Tragliatella en  http://www.atopon.it/index.php?page=il-fregio-dell-oinochoe-di-tragliatella