Ir a erotismo en el arte

 

Erotismo en el arte prehistórico europeo

©Enrique Martínez-Salanova Sánchez

 

 

 

Símbolo en forma de vulva, Museo de Saint-Gernain-en Laye, París

Arte erótico en la prehistoria


Desde la Prehistoria, la Especie Humana siempre ha realizado objetos e imágenes vinculadas al sexo.  La obra no tenía como finalidad la belleza sino su potencia mágica, su influencia en el mundo y en la vida.

Algunas de las imágenes más comunes son de animales, escenas de caza y representaciones de genitales humanos, símbolos de fertilidad. Los seres humanos desnudos con características sexuales exageradas aparecen en algunas pinturas y objetos paleolíticos, es probable que se trate de objetos usados en rituales religiosos. De Robert, R.,

La figura masculina: A veces aparecen hombres de rasgos grotescos y órganos sexuales muy detallados que, en cambio, tienen la cara desdibujada. En algunas ocasiones, se les añaden rasgos de animales (cuernos, crines, colas, pieles), antepasados mágicos de naturaleza híbrida (el tótem de la tribu), o magos disfrazados y enmascarados para las ceremonias (el chamán o hechicero).

La figura femenina es mucho más abundante, las llamadas venus paleolíticas, que simbolizaban la fuerza de la naturaleza y el poder de la fertilidad, mujeres desnudas, con atributos sexuales muy marcados, con caras desdibujadas. Las primitivas, mujer gruesa, de gruesas nalgas, cuya silueta puede inscribirse en un rombo (Venus losángicas),  propias del Auriñaciense y del Gravetiense. El segundo tipo es el de mujeres estilizadas, de la última fase del Paleolítico europeo, el Magdaleniense, posiblemente representaciones de la fertilidad o ideales de belleza de aquella época.

Las representaciones genitales en la prehistoria


De Sexualidad y erotismo en la Prehistoria, de Javier Angulo, Joaquin Eguizabal y Marcos García

"Las representaciones genitales, lejos de ser uniformes, han evolucionado con el tiempo. Los genitales femeninos “típicos” van desde los signos auriñacienses con forma de “V invertida”, grabados con surco ancho en las rocas de los abrigos Cellier y La Ferrasie (35-30 ka), hasta las vulvas magdalenienses pintadas en rojo en el camarín de las vulvas de Tito Bustillo (14-11 ka), pasando por el raro conjunto de formas figurativas grabadas en época solutrense en Micolón (aproximadamente 20 ka) o los signos campaniformes de Monte Castillo. Todos ellos son diseños femeninos parciales que constituyen elementos decorativos en santuarios en los que pudo haberse realizado algún tipo de ceremonia en la que la figura sexual femenina constituía el centro del ritual (fig. 1). Los genitales masculinos como representación aislada son aún mas raros, y generalmente se trata de piezas de arte mobiliario. Entre ellos destaca el falo auriñaciense en asta de hueso del abrigo Blanchard, descubierto próximo a un bloque de piedra con la representación de una vulva, ambas de más de 300 siglos de antigüedad y depositadas hoy en el museo de Saint German en Laye. "

30.000 a 25.000 años

Calco de coito frontal. Cueva de los Casares. Guadalajara. España

Cópula, embarazo y parto en la Cueva de los Casares


Contiene grabados y pinturas prehistóricas y restos arqueológicos, paleontológicos y paleoantropológicos. Se encuentra en el parque Natural del Alto Tajo, a orillas de Río Linares, en la provincia de Guadalajara, en España. Los estudios de Juan Cabré situaron los grabados en los períodos Auriñaciense y Solutrense.

Esta cueva es famosa por albergar unas series de grabados, de los que se piensa que pueden ser la primera representación de la reproducción humana. Destacando entre ellos actos y estados tales como la cópula (una de las tres representaciones que se conoce en el arte paleolítico), el embarazo, el parto y la vida familiar.

Las representaciones de Los Casares son el primer documento gráfico de un coito frontal, en oposición al resto de las posibles escenas coitales reconocidas (Enlène, Les Combarelles, La Marche). Así, se rompe el tabú de que el hombre paleolítico copulaba como los primates.

Datos.

Cabré Aguiló, Juan y Cabré Herreros, Encarnación: Las cuevas de los Casares y de la Hoz, ARCHIVO ESPAÑOL DE ARTE Y ARQUEOLOGIA, Madrid 1934.

Cabré Aguiló, J.: Figuras antropomorfas de la Cueva de Los Casares (Guadalajara), ARCHIVO ESPAÑOL DE ARQUEOLOGIA Nº 40, Madrid 1940.

Cabré Aguiló, J.: La Cueva de Los Casares, ANALES DE LA ASOCIACION ESPAÑOLA PARA EL PROGRESO DE LAS CIENCIAS, AÑO 1, Nº 4, Madrid 1934.

Cabré Aguiló, J.: Cave Art of some 30.000 years ago: a wonderful discovery in Spain, THE ILLUSTRATED LONDON NEWS, Londres, 25 de mayo de 1935.

Cabré Aguiló, J. y Cabré Herreros, Mª Enc.: La Cueva de Los Casares, Riba de Saelices, Guadalajara (España), XVI CONGRES INTERNATIONAL D'ANTROPOLOGIE ET D'ARCHEOLOGIE PREHISTORIQUE, Bruselas 1935.

Cabré Aguiló, J. y Cabré Herreros, Mª Encarnación: INVESTIGACIONES EN LAS CUEVAS DE LOS CASARES Y DE LA HOZ (1934-1941), Sigüenza 1998 (Ediciones de Librería Rayuela).

28.000 años

Falo de Hohle Fels


Descubieto n Swabian Jura, mide 20 centímetros de largo por tres de ancho. Fue ensamblada utilizando 14 fragmentos de roca. Su tamaño natural indica que también pudo ser utilizado como "ayuda sexual" por quienes lo fabricaron en la Edad de Hielo. "Además de ser una representación simbólica de los genitales masculinos, también se utilizó para corta lajas de piedra", ha explicado el profesor Nicholas Conard.

Los investigadores creen que la forma del objeto no deja dudas sobre su naturaleza simbólica. "Es muy pulido y claramente reconocible", agrega Conard. Las diferentes partes fueron encontradas en un complejo de cuevas asociadas con los humanos modernos y no con sus "primos" prehistóricos, los Neardentales, que también habitaron en esas cavernas. El lugar de excavación es uno de los más importantes de Europa Central, y en él se han encontrado miles de objetos del Paleolítico Tardío. Algunos de esos artefactos son realmente exquisitos en su detalle y sofisticación, como una figura aviar de 30.000 años tallada en marfil de mamut y considerada una de las primeras representaciones de pájaros que se conoce.

Vulvas del período Auriñaciense en La Ferrasie, Perigord, Francia.

Camarín de las vulvas, del Paleolitico Superior. Cueva de Tito Bustillo. Asturias.

Vulva del Auriñaciense, en el Abrigo Cellier.
 Musée National de Préhistoire, Les Eyzies.

Vulvas campaniformes de la cueva de 'El Castillo', Cantabria.


Las venus paleolíticas

Venus impúdica
Musée de l'Homme - Paris

La Venus impúdica


Es la primera estatuilla humana descubierta en Francia. La descubrió el marqués Paul de Vibraye en 1864 en el Abrigo Laugerie Basse, en Dordoña, Périgord, Francia.

Las formas (en marfil de mamut) son muy diferentes de las Venus paleolíticas. Sus caderas apenas están marcados, el pecho muy poco desarrollado, piernas delgadas ... Es muy probable que la estatuilla tuviera cabeza, aunque es posible que nunca tuviera brazos.

Para los investigadores, su forma física inusual se asemeja a un adolescente o una niña. La claridad con la que está tallado su sexo le dio su nombre de Venus "impúdica".

Laugerie Basse es reconocido por el gran número de herramientas que se encuentran en el lugar y los más de 500 objetos decorados que se encuentran allí.

La alta proporción de figuras femeninas en el arte del Paleolítico Superior es suficiente para admitir el importante papel de la mujer en aquellas sociedades prehistóricas. Sabemos que no eran objetos con una utilidad práctica productiva; también sabemos que han aparecido en lugares de habitación y no en lugares e enterramiento. Podría ser que estuviesen a la vista de cualquiera, no siendo, pues, amuletos recónditos o secretos (lo que explicaría su enorme difusión geográfica).

35.000 años y 20.000 años

Venus del Abrigo de de Pataud


Situado en el centro de Les Eyzies-de-Tayac en Dordoña a algunos metros del Museo Nacional de Prehistoria y a 25km de la célebre cueva de Lascaux, el sitio del refugio Pataud está juntado al acantilado que domina el valle de la Vézère.

 

 

 

Vista general del abrigo de Pataud en la Gruta da las Eyzies. Foto de Don Hitchcock 2008

26.000 a 24.000 años

 

Venus de Lespugue


Es una estatuilla de marfil de mamut, de 14,7 cm y es considerada una de las célebres de las denominadas Venus paleolítas.

Fue descubierta en 1922 por R. de Saint-Périer' en la «Cueva de Rideaux», en Lespugue, una localidad del Alto Garona, en Francia.

Contrariamente a otras obras análogas, ésta fue descubierta en un contexto arqueológico preciso, gracias a que la excavación fue presuntamente más cuidadosa. En efecto, la estatuilla vino cortejada por una industria lítica y ósea claramente Gravetiense (buriles de Noailles, azagayas de base hendida, alisadores, adornos de hueso…).

Está en el Museo de Saint Germain en Laye.

Hace 25.000 años, aproximadamente

Venus de Laussel. Dordoña. Esculpida sobre un bloque de piedra caliza dura. 46 cms de altura. Museo de Burdeos. Francia

Dama de la capucha, de Brassempouy

La Venus de Laussel o La mujer del cuerno


Paleolítico, Gravetiense, aproximadamente  25.000 años. Actualmente se encuentra en el Museo de Aquitania, en Burdeos.

Fue descubierta en el año 1909 por el doctor Lalanne en la localidad de Marquay, Dordoña francesa. Su descubridor nos describe así a la mujer del cuerno:

"Es una estatuilla esculpida en un bloque de piedra caliza dura; representa a una mujer desnuda, que en su mano derecha sostiene un cuerno de bisonte. La figura mide 46 cm de altura. La cabeza, aunque en gran parte separada del fondo, no presenta indicios de rostro. A pesar de ello, se observa que fue tallada de perfil ..... El cuello es alargado y está claramente definido. Del pecho brotan elegantemente dos senos largos y colgantes, de forma oval. El vientre es algo pronunciado, pero bien proporcionado y ligeramente caído ... El brazo derecho cae con naturalidad junto al tronco, pero el antebrazo se alza hasta la altura del hombro, donde la mano sostiene un cuerno de bisonte. Todo el cuerpo está pulido, excepto la cabeza ...."

A esta descripción hay que añadir que la plaqueta de piedra tenía muchos restos de ocre y que ciertos investigadores han creído ver trece hoyuelos rodeando la silueta de la mujer, y que podrían simbolizar un año lunar o menstrual.

Este bajorrelieve, descubierto en diciembre de 1911, representa a una mujer embarazada, con la mano izquierda puesta en el vientre y sosteniendo un cuerno con la mano derecha.  Las caderas son anchas, el pubis y el ombligo bien pronunciados, los senos son caídos.  La cabeza, que nunca fue trabajada, está orientada hacia el cuerno, la cabellera reposa en el hombro derecho.  No tiene pies, el artista no tuvo necesidad de tallarlos.  En los senos y en ciertos huecos, aparecen trazos de ocre rojo. 

El gravetiense (entre -29.000 y -20.000 años) es rico en estas representaciones femeninas, a menudo bajo la forma de pequeñas estatuas como la “Dama de la capucha” de Brassempouy en las Landas.  La interpretación actual admitida es la de la representación de la fecundidad: mujeres embarazadas o que tienen muchos hijos, sexos femeninos (raramente masculinos).

Desgraciadamente, el significado profundo de este arte se mantendrá probablemente desconocido.

Entre 20.000 y 25000 años

La Venus de Willendorf


La Venus de Willendorf es una estatuilla femenina, que se encontró en un yacimiento paleolítico cerca de Willendorf, en Austria, en 1908. Período Aurignaciense. Hoy constituye el objeto de exposición más destacado del Museo de Historia Natural de Viena.

Es de piedra caliza, 11,1 centímetros de alto, 5,7 de ancho y 4,5 de espesor con 15 centímetros de circunferencia, tintada con ocre rojo, con un exceso de grasa corporal en su parte superior, un gran desarrollo mamario y un vientre prominente interpretados como una situación típica de embarazo.

Algunos autores tienen muchas sospechas en identificarla como la Madre Tierra de la cultura europea del Paleolítico Superior, debido a que se han encontrado numerosas pruebas y figuritas del mismo tipo distribuidas indiscriminadamente por distintos territorios en donde se desarrolló. Hay quien sugiere que su corpulencia representa un elevado estatus social en una sociedad cazadora-recolectora, y que, además de la obvia referencia a la fertilidad, la imagen podía ser también un símbolo de seguridad, éxito y bienestar.

Fue el primer descubrimiento de esta serie de figuras de Venus que siguen el mismo modelo de representación. Grandes volúmenes en pechos y caderas, con un sexo femenino marcado mientras el rostro queda apenas esbozado. La cabeza está representada mediante una serie de rizos que simulan un peinado.

Los investigadores no se ponen de acuerdo en su función, pudiendo ser utilizada por su pequeño tamaño como una figura votiva o como un amuleto.

El hecho de no tener pies, hace imposible que la figura se pueda sostener de tal forma que es necesario que alguien la portara, de ahí su posible función como amuleto.

 


La Venus de Moravany, una figurita de 7,6 cm. de marfil de mamut encontrada en Moravany, en Eslovàquia, que data del 22800 aC. Paleolítico superior. Castillo de Bratislava, Museo Nacional de Eslovàquia.

Venus gravetiense de Kostienki (Ucrania), elaborada en piedra caliza, con una antigüedad entre los 23 y 21.000 años.

La Venus de Dolní Věstonice, estatuilla de marfil de mamut, datada entre el 29 000 y 25 000 a.  Museo de Nitra, Checoslovaquia


Hace 16.000 años

Sexo frontal (calco) Plaqueta de La Marche.  Museo Nacional de Antigüedaddes (Saint German en Laye, Francia.)

Erotismo en la cueva de La Marche


 Se encuentra en la comuna de Lussax-les-Châteaux al oeste de Francia y entre su registro arqueológico compuesto por un total de 1532 representaciones de animales y seres humanos, destacan 155 retratos que fueron exhumados en una excavación antigua de 1937 por León Pericard. Técnicamente son grabados profundos en soporte de piedra, en plaquetas y están datados durante el Magdaleniense.

"Una de las plaquetas de La Marche es también un claro ejemplo de erotismo sin genitalidad. Se trata de una pequeña composición que mezcla dos imágenes de manera magistral. El observador rápidamente aprecia una de ambas y para ver la otra debe observarla repetidamente con más atención: unos analistas descubren primero una imagen y otros, la complementaria. Los más obsesionados por el sexo pronto verán a una mujer de senos voluptuosos acéfala en perfil oblicuo. Cuando se aprecia la composición más atentamente se visualiza un rostro. Los pechos de esta mujer se convierten en arcos ciliares y ojos, y su vientre se transforma en el resto de las facciones de la cara. Puede significar simplemente que se trate de un peculiar retrato, o que se quiera simbolizar un pensamiento complejo, tal vez un deseo carnal. Nunca sabremos de forma cierta lo que quiso expresar el autor, pero el juego erótico es evidente."

La Marche muestra varias figuras masculinas y en una de ellas se realza el falo erecto, en lo que podría ser la representación de una escena de penetración anal.

(Sexualidad y erotismo en la Prehistoria. Javier Angulo, Joaquin Eguizabal y Marcos García)

Unos 13.000 años

Coito posterior. Plaqueta de Enlène. Francia

Las plaquetas de Enléne


El arte mueble magdaleniense encontrado en la Cueva d’Enlène, en los Pirineos franceses, reviste una especial importancia, ya que puede ser puesto en relación con el arte parietal de las dos cuevas decoradas de Trois-Frères y Tuc d’Audoubert, próximas a Enlène. Éste es el caso particular de las plaquetas grabadas, muy abundantes, que fueron descubiertas en esta cueva. Están conservadas en el Museo Bégouën de Montesquieu-Avantès.

Hay 2 plaquetas con grabado inciso procedentes de Enlène que representan escenas de probable significado erótico. Una de ellas muestra a 2 personajes copulando de frente a espalda, la hembra reclinada en posición mahometana y con una larga melena caída hacia delante.

Hace 11.000 años

Pieza tallada de Ain Sajri, quizá la más antigua imagen encontrada de cópula humana. (8000 y 3000 a.C.)

Museo Británico

Los amantes de Ain Sajri


Escultura que se encontró en una de las cuevas de Ain Sajri, Wadi Jareitún cerca de Belén. Se considera que tiene 11.000 años de antigüedad y es la representación más antigua de dos personas en un abrazo sexual. Está hecha de piedra (guijarro de calcita), de 102 mm de alto y se conserva en el Museo Británico de Londres. (Web Museo Británico, consultado 11 de abril de 2015)

"La piedra representa a una pareja frente a frente, abrazados el uno al otro, y aunque sus géneros no se reflejan, según se mire, la forma de la figura tiene una forma fálica o vaginal, como si mimetizara en este abrazo ambas sexualidades. Los habitantes de esta aldea Natufiense,  se cree que fueron los primeros humanos en domesticar ovejas y cabras y los iniciadores de la agricultura. Quizás esta habilidad que alcanzaron al seleccionar a los animales y las plantas les permitió entender la importancia del rol del macho en la reproducción y esta figura podría representar este creciente interés por la fertilidad. La pregunta es: ¿se trata de un objeto ritual focalizado en la fertilidad o es un simple reflejo del amor humano? Sea lo que fuere, en esta estatuilla podemos ver, que los humanos se habían vuelto emocionalmente sofisticados, redescubriendo y disfrutando del acto reproductivo, un paso antropológicamente muy importante para nuestra especie. Nuestra relación con el mundo natural estaba cambiando al final de la etapa mesolítica, empezábamos a dominar nuestro entorno pero, sobre todo, contábamos con más tiempo libre (de lo que lamentablemente parece que cada vez tenemos menos en el mundo actual) para pensar, para imaginar y para disfrutar. Los autores de esta escultura eran unos de esos primeros humanos que gozaron de tiempo libre para descubrir los placeres del amor, un paso muy importante para nuestro proceso de civilización." Ramón Rodríguez Campillo en Geografía, Historia y Arte.

http://historiarrc.blogspot.com.es/2012/10/estatuilla-de-los-amantes-de-ain-sakhri.html

 

Hace 8000 años

Mujer sentada de Çatalhöyük


Es una estatuilla de arcilla cocida que representa a una mujer o Diosa Madre, desnuda y obesa, flanqueada a ambos lados por dos leopardos. La imagen fue hallada en Çatalhöyük, un antiguo asentamiento de los períodos neolítico y Calcolítico, en Anatolia, (actual Turquía?

Se cree que es un símbolo de fertilidad, debido a los exagerados miembros de la mujer,  representada en el proceso de dar a luz mientras está sentada en su trono. La estatuilla es una de las varias iconográficamente similares que se han encontrado en el lugar. La figura, de apenas veinte centímetros de altura.

Completada en algún momento del 6000 a.C., la escultura fue descubierta por el arqueólogo James Mellaart, en 1961. Cuando se descubrió, la cabeza de la mujer, su mano derecha y una de las cabezas de leopardo habían desaparecido, por lo cual las actuales son un reemplazo moderno. Encontrada dentro de un recipiente usado para almacenar el grano en la zona de habitaciones del asentamiento, indica que bien podría tratarse de una estatuilla dedicada al culto doméstico.

En la actualidad, la figurilla se encuentra en el Museo de las Civilizaciones de Anatolia, en Ankara, Turquía.

 

Hace 7.000 años

Adonis de Zschernitz


Es la más antigua representación de varón en arcilla hallada nunca en Europa. El tamaño del torso -8 centímetros, de un cuerpo de 25- es asimismo desconocido en ese tiempo del neolítico del Danubio. Es un exvoto por primera vez masculino.

El «Adonis» es de una precisión anatómica fuera de lo normal, «lo que le confiere una cierta vida». La poderosa y detalladamente modelada representación de la anatomía masculina mostraría que, contra lo entendido a la fecha, la fecundidad no ha sido siempre cosa sólo del cuerpo femenino, y hubo momento en la historia en que probablemente también el masculino desempeñaba algún papel venerable.» La veneración de la participación varonil en la fecundación parece, pues, probada con tamaño exvoto, estiman por primera vez los arqueólogos.

Es destacable «el trasero» de la figura, tatuado. El fragmento aparecido en Zschernitz, distrito de Delitzsch (Sajonia), de arcilla marrón oscura, muestra desde el abdomen hasta los muslos, y tendría un «aspecto muy vivo» pese a su condición pétrea. Coopera a ello «la exuberante» exposición masculina, que aparte de fecunda resulta bastante desproporcionada con el resto, según la moda representativa de entonces.

La figura puede ser un «ídolo masculino de la fecundidad», una novedad por cierto. También las pinturas o tatuajes sobre el trasero representarían algún tipo de idealización de dicha parte, no precisada por los expertos, y presentan un par de triángulos en líneas dobles de sentido incierto.

 

 

Figura itifálica ibera en el Museo Arqueológico Nacional de España, en Madrid. Realizada en bronce entre los siglos V y III a.C.

Elementos fálicos en las culturas prehistóricas

De Ignacio Monzón, 24 de febrero de 2011, para El Reservado.es

El repertorio de restos materiales que han ido llegando incluye una serie de elementos bastante polémicos por su dudosa interpretación como órganos sexuales masculinos. Algunos “bastones de mando”, término que designa una realidad también muy ambigua –o dicho de forma clara, que no sabemos bien lo que son– podrían haber sido símbolos fálicos. Uno de ellos, hallado en Gorge d´Enfer, yacimiento de Dordoña, consiste en una parte superior bifurcada decorada de una morfología un tanto peculiar. Ambos apéndices recuerdan, por su forma, a la del pene, algo que parece confirmarse con los grabados que describen el glande y el meato. Otro caso similar se ha querido ver en Bruniquel (Tarn-et-Garonne, Francia), con dos bastones cuyos puntos distales también se trabajaron recordando penes.

Y para complicar aún más las cosas tenemos un objeto documentado en el gran yacimiento checo de Dolní Vestonice, que no ha carecido de interpretaciones contrarias. Mientras que unos investigadores lo definen como una Venus de gran esquematización que con dos bultos que harían la función de caderas, nalgas y pechos, en un esquema parecido al de la Venus de Lespugne, otros han concebido una utilidad más masculina para el mismo. Desde un “consolador” que además del falo –con una serie de marcas que lo atestiguarían– y los testículos incluiría un mango para su mejor agarre, a un instrumento ritual que emplearía su apéndice posterior para ser fijado en la tierra y mantener su verticalidad.
La parte negativa es que aunque el elemento sexual es completamente evidente, no lo es tanto el sentido que le dieron. ¿Ritualidad? Es lo más probable, pues gastar tanto tiempo y energía en algo meramente lúdico no tiene mucha lógica. Otra cosa es que dentro de sus creencias, sobre fertilidad o para la iniciación en los asuntos carnales de los jóvenes –que serviría de medida de control de la natalidad– encontraran el goce en unas imágenes atractivas. En cualquier caso la sexualidad “cultural” y social había nacido, desarrollándose en los periodos diferentes, pero como decía el sabio, eso es otra historia.


Menhir fálico de Ufones, Zamora

Menhir fálico de Cabeça de Rochedo, Portugal

En Ulm, Alemania, el pene más antiguo que se conoce esculpido en piedra, de unos 25.000 años

Menhir fálico de Outeiro (Alentejo, Portugal)

 

Guerreros itifálicos de la Región de Tanum, Suecia,, en granito, 1800 y 500 aC.

 

Guerreros itifálicos de la Región de Tanum, Suecia,, en granito, 1800 y 500 aC.

Referencias


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Duhard J., Roussot A., 1988 Le gland pénien sculpté de Laussel (Dordogne), Bulletin de la Société préhistorique française 1988, tome 85, N. 2. pp. 41-44.

Eshleman C., 2003: Juniper Fuse: Upper Paleolithic Imagination & the Construction of the Underworld, Wesleyan University Press 2003

Leroi-Gourhan A., 1973: Prähistorische Kunst: d. Ursprünge d. Kunst in Europa, Herder, 1973 - 601 pages

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Müller-Beck, H. and Albrecht, G. (Ed.), 1987: Die Anfänge der Kunst vor 30000 Jahren Theiss: Stuttgart.

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Renfrew, Colin. El alba de la civilización. La revolución del radiocarbono y la Europa prehistórica. Ediciones Istmo, Madrid(1986)

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http://www.historia-del-arte-erotico.com/prehistoria/home.htm