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Epitafio

Augusto Pinochet Ugarte

Ex dictador de Chile

Publicado en varios periódicos el 11 de diciembre de 2006

© Enrique Martínez-Salanova Sánchez


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Epitafio 

Augusto Pinochet Ugarte

Ex dictador de Chile

Falleció de muerte natural en Santiago de Chile el 10 de diciembre de 2006, Día Internacional de los Derechos Humanos.

Traidor a su país, al que juró lealtad a su Constitución y, sin embargo, quebró su sólida y antigua democracia y lo convirtió en un campo de concentración, tortura y muerte. Traidor a su presidente, Salvador Allende, que se fió de él y lo nombró Comandante en Jefe del Ejército, y al que bombardeó en el palacio de la Moneda, lo llevó al suicidio y se hizo con su gobierno. Traidor a sus amigos, a muchos de ellos persiguió, hizo detener, torturar o exterminar, como al General Carlos Prats, del que ordenó su asesinato en Buenos Aires. Traidor a los suyos, a quienes le propusieron dar el Golpe Militar y le auparon hasta su máxima autoridad, en triunvirato, y a los que con artimañas hizo a un lado para llegar en solitario a la Presidencia. Traidor a quienes cumplieron sus órdenes de asesinar, torturar y esconder los cadáveres, a los que dejó en la estacada y, tras haber dicho en múltiples ocasiones que en Chile no se movía una hoja sin que él lo supiera, les dio la espalda y negó cualquier vinculación con los hechos.

Dictador implacable y sangriento. De él directamente emanaron las órdenes de asesinato y tortura que asolaron Chile durante años, que hicieron salir al exilio a miles de ciudadanos, que dejaron centenas de huérfanos y viudas y que crearon campos de exterminio en los que se aplicaron las aberraciones más siniestras.

Fue buen esposo, cariñoso padre de familia y entrañable abuelo. Colmó a su familia de beneficios económicos y patrimoniales y llenó de dinero sus cuentas bancarias por todo el mundo a costa del erario público y de bienes privados de oscura procedencia.

A pesar de que falleció sin haberse sentado en los tribunales para dar cuenta de sus delitos, el mundo entero y su país lo han juzgado y condenado por sus robos, sus crímenes y por haber apartado a Chile durante muchos años de la paz y la democracia.

 

(Enrique Martínez-Salanova Sánchez. estuvo detenido, tras el golpe militar de Pinochet, en el campo de concentración de la Isla Quiriquina, en Talcahuano, Concepción, Chile)

© Enrique Martínez-Salanova Sánchez

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