Volver a «HISTORIA DEL CINE»

El cine en color

©Enrique Martínez-Salanova Sánchez

Aula creativa/Home/Cine y educación/Metodología didáctica/Periódico en las aulas/El puntero de don Honorato

Aprender de cine/Temas de educación en el cine/Grandes temas en el cine/Cosas de cine/Unidades didácticas/Figuras de cine/Haciendo cine

Autor/Mapa del sitio/Bibliografía/Enlaces/Glosario de cine


El color primitivo El technicolor Técnica del color El color Anécdotas

El color antes del cine


Antes incluso de la invención del cine, el público podía ver imágenes proyectadas y en color en los espectáculos de Linterna mágica. Este procedimiento consistía en proyectar, sobre una superficie blanca, imágenes pintadas a mano sobre placas de vidrio.

La pintura de estas placas, que debía respetar la transparencia de los colores y una gran precisión en el dibujo, necesitaba una increíble minuciosidad y un verdadero talento artístico.


El color antes del color. Ver: El lenguaje del color en el cine


Desde sus comienzos el cine intentó llegar al color. Al principio, ya en 1896, se pintaban a mano, fotograma a fotograma se coloreaban manualmente, a veces con cuatro colores distintos. (Ver Segundo de Chomón). La tarea era ardua por el tamaño reducido de los fotogramas y porque una película normal, de menos de un minuto empleaba unos 1.000 fotogramas. Ya en 1905 Pathé acopló al proceso de coloreado medios mecánicos, por un laborioso sistema en el que, a cuatro copias originales, una por cada color, les hacía recortes, una especie de plantilla (estarcido) con ayuda de pequeñas herramientas cortantes, las partes de la imagen que corresponden al color escogido. Cuando se superpone la plantilla así obtenida sobre la copia a colorear, sólo aparece la parte que recibirá el color. El color se aplica simplemente con ayuda de un cepillo sobre la película a colorear, a través de los orificios de la plantilla. Más tarde coloreaba por medio de pinceles giratorios las áreas del cliché que antes se habían recortado. Pintando así podían hacer cuantas copias quisieran. Este sistema de coloreado se utilizó hasta 1930.

En general se utilizaban sistemas menos complejos, el entintado, dando baños de color a secciones del film, reflejando estados de ánimo o situaciones de luz. Así se pintaba azul si la escena sucedía de noche, amarillo si era de día o rojo cuando había fuego. Se coloreaba el propio soporte película. Las partes claras de la imagen ya no aparecen blancas, sino del color escogido. El virado, otra técnica de coloreado, se realiza en el momento del revelado de la película, y que afecta a la imagen grabada. En el virado, los blancos quedan intactos, ya que el color solo se fija en las partes oscuras.

Los avances más importantes y definitivos se lograron utilizando los descubrimientos de la fotografía en color, basados en la teoría de J. C. Maxwell (1871). Mediante la mezcla adecuada de rojos, azules y verdes se podían reproducir todos los demás colores. Era necesario superponer fotografías (roja, azul y verde) y proyectarlas mediante tres lámparas sobre una sola pantalla.


La proyección de Maxwell

El celuloide de Friese-Green

La tricromía de Maxwell aplicada al cine


En 1861, el escocés James Clerk Maxwell utilizó los tres colores primarios para proyectar las primeras fotografías en color. Se hacen tres fotografías en blanco y negro de un mismo tema, tomadas a través de tres filtros teñidos de un color primario. A continuación, proyecta estas fotografías a través de los mismos filtros. Cuando estas tres imágenes teñidas se superponen sobre la pantalla, se ve aparecer una sola imagen toda en colores.

Las primeras investigaciones que utilizan esta técnica para aplicarla al cine son efectuadas en Inglaterra por William Friese-Green. Consisten en teñir las imágenes alternativamente con cada color primario. Pero las demostraciones del procedimiento resultaron decepcionantes. A William Friese-Green, los ingleses le consideran como padre de la cinematografía, pues creó los primeros aparatos cinematográficos en Inglaterra en 1882, antes de los hermanos Lumière. Lo que inventó Friese Greene fue un tomavistas que reproducía 300 imágenes con un promedio de 10 fotografías por segundo, convirtiéndose así en el primero que pudo realizar un aparato que enseñara fotografías que se sucedieran rápidamente.
 


En su comienzo, este método se aplicó utilizando solamente dos colores, el Kinemacolor (el ingeniero inglés Georges Albert Smith, 1906). Este método consistía en ir exponiendo fotogramas sucesivos de una película alternativamente por filtros rojos y verdes, sujetos a un disco rotatorio situado delante de la película. En lugar de teñir las imágenes, Smith hace como Maxwell, proyectando a través de filtros coloreados. Para que se de un efecto de color es necesario que las imágenes se proyecten con mucha rapidez, pues en la retina da la impresión de que se mezclan los colores. Así se realizó Rive del Nilo, en 1911. Al ver películas como Ben Hur, de Niblo, 1925, realizada ya en tecnicolor aunque en sus primeros intentos a dos colores, no se echa en falta el azul, pues el ojo se acostumbra enseguida a los dos colores.

La reproducción a tres colores, Chronochrome, lo hizo la casa Gaumont en 1912. Utilizando tres objetivos se fotografiaba simultáneamente al sujeto a través de filtros rojo, azul y verde. Así mismo ese proyectaban en la pantalla Un procedimiento británico (Dufaycolor) en 1931 logró superar este problema incorporando los filtros rojo, azul y verde a la propia película.

El procedimiento de fotografía en color Autochrome, comercializado por Louis Lumière desde 1907 es adaptado al cine con el nombre de Lumicolor, en los años treinta. Desgraciadamente, no permite obtener una imagen lo bastante fina y no tiene explotación comercial. Jacques Tati rodó así en 1947 Jour de fête, pero debió ser presentado al público en blanco y negro, al no poderse reproducir en color. Fue en 1995 cuando el film se restauraron sus colores de origen al encontrarse los primeros originales de la película.

Hasta este momento todos los procedimientos que se utilizaron para la fotografía en color se pueden considerar aditivos, pues añadían color. Procedimientos alternativos de fotografía en color basados en el principio de sustraer, no de añadir, lograron superar los problemas. Consistía en obtener tres negativos, que registraban respectivamente los tonos rojos, azules y verdes de la escena. Dichos negativos se utilizaban luego para tirar tres positivos transparentes, de color cian (verde azulado), magenta (rojo violeta) y amarillo respectivamente. Como estos colores eran complementarios de los utilizados en la escena, tenían la misión de controlar la intensidad de los colores primarios que llegaban a la pantalla.

Por dificultades técnicas el revelado sustractivo se hacía al principio también solamente mediante un proceso de reproducción bicromático. El primer procedimiento se llamó Cinecolorgraph (1912). Posteriormente, ya en los cuarenta años siguientes se sucedieron otros procedimientos, Kodachrome (1915), Prizma Color (1919), Polychromide (1918), Multicolor (1928), Ufacolor (1930), Cinecolor (1932) y Trucolor (1946).

La revolución del color en el cine la hizo la compañía Technicolor, el doctor Herbert Kalmus, fundador de la empresa, que había trabajado en ello desde 1917. Optó por la síntesis sustractiva de los colores., que consiste en sustraer el exceso de intensidad luminosa de los tres colores primarios que constituyen la luz blanca. Mediante emulsiones consiguió producir bicromáticamnte en un método mucho más sencillo. La emulsión se hacía en dos películas que se pegaban una a otra produciendo por un lado, en una especie de gelatina los colores rojo-anaranjados y por otro los verdes La primera película fue The Toll of the Sea (1922). Es de destacar Los diez mandamientos (The Ten Commandiments, 1923), Ben-Hur (Niblo, 1924), El fantasma de la Ópera, de Rupert Julian, 1925, y otras... Cuando se logró una película que no exigía pegar juntas las imágenes, sino que absorbía todos los colores nació el verdadero Technicolor (1928), que consiste en la impresión de los colores uno tras otro sobre una película única, para la proyección. Y se utilizan precisamente los tres colores complementarios (cian, magenta y amarillo) de la síntesis sustractiva. El azul asociado al verde da una paleta desconocida hasta entonces en la pantalla; en cuanto al rojo, saturado hasta el límite, permite reforzar la intensidad dramática. Ese rojo brillante es la firma del Technicolor.


Síntesis sustractiva de colores



Recorte de películas para estarcido

Coloreadas a mano

Rive del Nilo, 1911

Ben Hur (Niblo)

The Toll of the Sea (1922)

.

El fantasma de la Ópera,  1925

Jour de fête, Jacques Tati

El Technicolor


Son embargo, la verdadera revolución del Tecnicolor, fue la invención de la cámara filmadora que podía captar los tres colores juntos, pues la anterior cámara era excesivamente pesada y poco manejable (solamente se construyeron 24 ejemplares en todo el mundo). La nueva cámara transfería los tonos cyan, magenta y amarillos a la copia definitiva. El primero en utilizar el nuevo procedimiento fue Walt Disney para sus Sinfonías tontas de 1932, y siguió usándolo para muchos de sus restantes dibujos animados. Se considera que el primer largometraje en verdadero technicolor fue La feria de la vanidad (Beeky Sharp, 1935), de Rouben Mamoulian. La aparición del Technicolor como procedimiento más frecuentemente utilizado para la realización de películas en color se remonta a 1932, año en que se introdujo el sistema tricromático. Las películas musicales, aunque el color tocó a todos los géneros, por razones de ahorro y la guerra, fueron las que más se beneficiaron. Los directores, en general, por ciertos miedos al riesgo pues el technicolor era un cincuenta por ciento más caro, siguieron hasta bien entrada la década de los años 1940 filmando mayoritariamente en blanco y negro.

No obstante, por citar algunos filmes conocidos, se rodaron en esa época Robín de los Bosques (The Adventures of Robin Hood, 1938), que costó más de un millón y medio de dólares, en su mayor parte en escenarios naturales. La película, extrañamente, no tuvo éxito, lo que hizo temer más a los productores. Al mismo tiempo, la enorme acogida que estaba obteniendo Blancanieves y los 7 enanitos (1937), de Walt Disney, aunque se cuenta que se arruinó con ella, animó a Selznick a filmar con grandes riesgos Lo que el viento se llevó (Gone With the Wind 1939). En 1939 también Victor Fleming, terminó El Mago de Oz (The Wizard of Oz), muy costosa en su producción y que tampoco fue ningún éxito comercial debido a los grandes costes del technicolor.

La Segunda Guerra mundial afectó gravemente la industria del cine en color, sobre todo en Gran Bretaña, que había producido varias películas de éxito, Las cuatro plumas (The Four Feathers, 1939), y El ladrón de Bagdag (1940), de Alexander Korda. Durante la guerra la mayoría de los directores volvieron al blanco y negro.

El color volvió a ser masivo en la década de 1950, buscando contrarrestar los efectos de la televisión sobre los espectadores.


Las empresas del color


Aunque la pionera del cine en color, fue Technicolor, en 1935, la empresa Kodak, fundada en 1888 por Georges Eastman, comercializó  la película Kodachrome, en la que el color se puede obtener con cualquier cámara. Con un grave problema, que al ser la película directamente positiva para revelar, era imposible de reproducir en serie, aparte del complejo revelado, que solamente podía hacerse en los laboratorios Kodak. La dos firmas, la Technicolor y la Kodac, firmaron un convenio, por el que Technicolor obtuvo la exclusividad de la película profesional (en 35 mm) y el Kodachrome, la de la película de aficionado (en 16 mm), con la que prsonas con posibilidades económicas podían filmar sus películas. La última película en technicolor fue El padrino II

Durante la II Guerra Mundial, grandes directores filmaron los hechos de la guerra en Kodacrome, con cámaras pequeñas y manejables, en 16 mmm, y luego pasaron sus películas a 35 mm. Con ella se han hechos muchos de los grandes documentales y multitud de fotógrafos las preferían a cualquier otra por su duración y fidelidad al color.

Es Agfa, que había probado todos los sistemas anteriores, quien crea en 1939 el Agfacolor, negativo y positivo, en color y reproducible hasta el infinito. Este sistema, conquistó el mundo tras la II guerra mundial.


Arriba

Sinfonías tontas,  1932

Robín de los Bosques,  1938

Lo que el viento se llevó, 1939

El Mago de Oz, 1939

Adición y sustracción en el color cinematográfico


La expresión cinematográfica de los colores se obtiene sumando o restando los colores primarios. Ha habido, por lo tanto, además de muchos intentos llenos de artesana creatividad, dos métodos fundamentales para conseguir el color. El aditivo y el sustractivo.

Método aditivo: sumar colores. Puede generarse luz blanca sumando los tres colores primarios. Si se proyectan luces rojas, verdes y azules en una pantalla aparecerá el blanco donde se solapen. Amarillo donde falte el azul, cian (el más parecido al azul) donde falte rojo y magenta (el más parecido al rojo), donde falte verde.

El método aditivo es el que produce imágenes en color por mezcla de luz de los tres colores primarios de la luz: azul, verde y rojo. En proporciones iguales dan blanco y en proporciones variables los diversos colores del espectro. Las primeras fotografías en color seguían este principio. La mezcla de luces azul y verde produce cian. El complementario de un primario es una mezcla de los otros dos primarios.

Método sustractivo: restar colores. Utilizando filtros se sustraen colores. El filtro amarillo deja pasar solamente rojo y verde. El cian sustrae el rojo y el magenta sustrae el verde. Donde se solapen dos colores aparece un primario, y si se solapan los tres aparecen los grises y los negros según la intensidad.

Método sustractivo es el que produce imágenes en color utilizando filtros, cian, amarillo y magenta, con el fin de que pase un determinado color. La ventaja en el cine es que cada emulsión responde a uno de los filtros, lo que agiliza, abarata el revelado y da una calidad óptima a las imágenes.


Colores y filtros aditivos

Colores y filtros sustractivos

El color


Es la impresión que los rayos de luz reflejados por un cuerpo producen en nuestros sentidos por medio de la retina del ojo. Además de los colores primarios: rojo, amarillo y azul, y de los secundarios: naranja, verde y violeta, distinguimos 18 colores complementarios o intermedios. Las cualidades del color son el cromatismo, el matiz o transición de un color a otro, la entonación, la combinación armoniosa de colores de la misma familia, la luminosidad, la cantidad de gris o negro que contiene, y el carácter, la influencia sobre el estado anímico que el color produce.

Los colores se dividen en calientes y fríos, según que se asocien al fuego, rojo, o a la nieve, blanco o azul. Sumando los colores primarios se obtiene el blanco; sustrayéndolos (filtrando la luz blanca) se obtiene el negro.

Arriba

Círculo cromático

Anécdotas


Coloreado a mano. En sus comienzos el cine utilizaba para lograr los colores el coloreado a mano. Se aplicaba manualmente el color a una fotografía o fotograma, por lo general con pinceles y algodones. Segundo de Chomón, director de cine español, fue uno de los pioneros en esta técnica a principios del siglo XX.

©Enrique Martínez-Salanova Sánchez

 
Free counter and web stats