VOLVER A «FIGURAS DE CINE»


VOLVER A  «LA MUJER EN EL CINE»

Alice Guy-Blaché

 

Pionera de la narrativa cinematográfica, de la dirección de películas y de otras aplicaciones técnicas al cine

 

© Enrique Martínez-Salanova Sánchez


El puntero de don Honorato/Bibliografía/Lecturas de cine/Glosario de cine


Pionera del cine narrativo Biografía ¿Por qué Alice Guy es una desconocida en la historia del cine? Las películas de Alice Guy Alice Guy y el cine «de mujeres»

Alice Guy, pionera del cine narrativo


Aunque es generalmente aceptado que fue la primera mujer cineasta y existe mucha controversia sobre si es la autora de la primera película narrativa de la historia, se le puede considerar la primera narradora visual del cine, la fundadora del cine como narración cultural y la primera persona que dirigió una película.  en la Historia del Cine. Llegó a competir con Hollywood, como productora y directora independiente y se adelantó a sus contemporáneos y a su tiempo. Fue la primera en usar grabaciones con un gramófono al mismo tiempo que las imágenes y la productora de una de las primeras películas a color, la primera en utilizar efectos especiales, usar la doble exposición del negativo, las técnicas de retoque, la cámara lenta y rápida, y el movimiento hacia atrás.

Dirigió, produjo y supervisó más de 600 películas, que tocaban todos los géneros fílmicos, desde cuentos de hadas a parábolas religiosas, comedias románticas o películas policíacas. Fue la primera persona que dirigió una película en la que todos los protagonistas eran negros, en 1912, Un tonto y su dinero. Jugó un papel clave en la producción de las primeras películas sonoras, aspecto de su carrera casi siempre ignorada. Fue propietaria y directora de su propio estudio de cine. Se merece estar en este sitio entre las figuras más importantes del cine.

 Hasta hoy, sigue siendo la única mujer que ha dirigido su propio estudio cinematográfico. Sin embargo, su papel en la historia del cine ha sido completamente ignorado y olvidado. (Alison McMahan (2008): Alice Guy Blaché, Una visionaria perdida del cine. Plot ediciones.)


Alice Guy. Biografía


(París 1873, New Jersey 1968)

Alice Guy nació en Paris. Era la hija menor de un famoso escritor,  lo que la llevó a desarrollar su amor por las artes y la literatura. En 1885 empezó a trabajar como secretaria de León Gaumont, uno de los pioneros de la industria del cine, cuando su organización se dedicaba todavía a fabricar equipos de fotografía. El 22 de marzo de 1895, Louise Lumière invitó a Gaumont a una demostración privada de cómo funcionaba el nuevo invento que había construido, una cámara que hacía que las fotos fijas se convirtieran en movimiento: A Alice Guy, le fascinó el aparato y le dio que pensar.

Gaumont perfeccionó posteriormente la cámara de 60 mm. de Lumière sin saber muy bien que era lo que iba a hacer con su nuevo aparato. Alice, de 23 años, pensó que se podría animar con historias los resultados del cinematógrafo, para evitar la monotonía de esos registros puramente mecánicos, y manifestó a Gaumont que lo que había que hacer con el cine era contar pequeñas historias, y que ella estaba dispuesta a demostrarlo, realizándolas para divertir a los potenciales compradores del aparato. Cuando le sugirió esta idea a Gaumont él dijo: «Como tú quieras... no es más que un juguete para niños...», y le permitió hacer el trabajo, los domingos, para que no abandonara sus tareas como secretaria. Alice Guy realizó la primera película narrativa de la historia del cine: La Fee aux Choux, El hada de los repollos, en 1896, unas semanas antes del ingreso a la realización cinematográfica del genial Georges Méliès.

El invento de Alice tuvo tanto éxito que los equipos de la empresa de Gaumont comenzaron a venderse estupendamente. Así que Gaumont tuvo que eximir a Alice Guy de sus tareas de secretaria. Desde aquel momento ella estuvo al cargo de la nueva productora. Todas las películas que hizo en esta época de su vida fueron proyectos muy ambiciosos: desde escenas de óperas a militares. Llegó a producir dos cortos semanales hasta que en 1905 fue nombrada supervisora de los demás directores de la compañía.

Dos años después se casó con Herbert Blaché, un cameraman británico que dirigía las oficinas de la Gaumont en Inglaterra y Alemania. El matrimonio viajó a los Estados Unidos,  donde Alice dejó su trabajo como realizadora durante tres años para dedicarse a las tareas domésticas y tuvo a su primera hija. Simone. Aburrida de la vida casera volvió a la dirección y fundó con su propio dinero una productora «Solax Company», en la que realizó todo tipo de películas, comedias, dramas y algún western. Entre 1910 y 1914 la compañía produjo 325 películas de distintos tipos y duraciones y, se dice que, alrededor de 50 fueron dirigidas por la directora de la empresa. En New Jersey construyó uno de los mejor equipados estudios del mundo, donde siguió dirigiendo películas con gran éxito hasta 1920. Hoy existen datos como para pensar que dirigió o produjo alrededor de 1000 películas en su vida.

Aunque fundó otras dos compañías cinematográficas, a partir de 1919 se hizo imposible competir con Hollywood, y comenzó a trabajar para compañías más poderosas. Fue el comienzo del fin de su etapa en la industria independiente. Finalmente su compañía terminó por caer y su matrimonio con ella. Una vez cerrada su empresa, se dedicó a dar charlas públicas sobre los comienzos del cine.

En 1922 regresó a Francia, tras divorciarse de Blaché y jamás pudo regresar al cine: había quedado fuera de la industria, que no tenía el espacio que merecía una pionera del cine como ella (lo mismo que le pasó a Méliès y demás). En 1964 ella regresó a los Estados Unidos junto a sus hijas, donde quiso buscar y recuperar sus películas y fue a la Biblioteca del Congreso y a otros archivos de cine y filmotecas pero no encontró casi ninguna de sus películas y algunas de las que encontró se escondían bajo nombres de dirección de sus compañeros.

En 1949, cuando había cumplido 76 años,  Alice Guy regresó a París, donde la Cinemateca le rindió un gran homenaje por ser la primera mujer directora de cine en el mundo, no el primer director en el mundo. Tuvo gran repercusión en los medios y recibió más tarde las insignias de Chevalier de la Legión de Honor.

 Alice Guy, murió en New Jersey, en el estado en el que ella había cambiado el curso de la historia del cine. Tenía 95 años. En ningún periódico apareció su esquela.


Contaba Alice Guy en 1896


«Pensé que podía hacerlo mejor… Revistiéndome de valentía, propuse tímidamente al Sr. Gaumont que pensaba en escribir una o dos historias cortas para que mis amigos se divirtieran. Si el Sr. Gaumont hubiera podido ver entonces lo que pasó con mi tímida propuesta, probablemente yo nunca hubiera obtenido el sí afirmativo. Mi juventud, la falta de experiencia, mi sexo, todo conspiraba en mi contra»


León Gaumont, 1864-1946, fue vendedor de aparatos fotográficos, se hizo con la patente del cronofotógrafo y perfeccionó el aparato de los Hermanos Lumière. Produjo películas y se dedicó también a la distribución y al sector periodístico, por medio de Gaumont Actualités.


Pionera de los efectos especiales


Alice Guy fue pionera en la inclusión de los efectos especiales, usando técnicas de mascara de doble exposición y filmando secuencias en retroceso. En la mayoría de estos filmes, utilizó trucos cinematográficos como la doble exposición del negativo, dándole la vuelta al negativo, etc. Estos trucos o «técnicas» han sido generalmente atribuidos a Méliès. Alice Guy fue la primera persona que utilizó sobreimpresiones en La Navidad de Pierrot, y la proyección al revés en Una casa demolida y reconstruida.


¿Por qué Alice Guy es una desconocida para la historia del cine?


La historia sitúa a Melies como el primer director, no como el primer hombre director. El Historiador G. Sadoul tuvo que inventarse la subcategoría de «mujer directora» con la finalidad de reservar el título de «primer director» para un hombre.

Sabemos hoy que el Estudio que Alice Guy  fundó fue el primero en la historia del cine y que sólo entre Octubre de 1910 y Junio de 1914, Solax produjo 325 películas, en las que Alice tocó todos los géneros: historias de hadas, películas fantásticas, románticas, comedias, temas religiosos, mitológicos, películas que eran cuadros que cobraban vida, para todos los gustos del público.

Según afirmaciones de Louise Heck Rabi, autora de Women Filmmakers: A Critical Receptionella,  ya se lo esperaba: «Ella se anticipó y dijo que los créditos de la dirección y la producción de sus películas serían falsamente asignados a alguno de sus colaboradores. Ella sabía desde el principio que su nombre, intencionada o inintencionadamente sería omitido o ignorado o degradado en la historia del cine francés y americano».

En una entrevista con Georges Sadoul, historiado francés de cine, en su obra Histoire générale du cinéma, él le preguntó sobre su película Les mefaits d'une tet de veau , de Ferdinand Zecca, y ella dijo que era un honor que se le atribuyera esa película, pero que esa era una de las pocas películas de Gaumont que ella no había dirigido.

En ese periodo Alice Guy había dirigido importantes películas como La vie du Christ, 1906, pero los créditos de esta película se los dio el mismo historiador y crítico G. Sadoul a Victorin Jasset, el asistente de Alice en esta película.


Las películas de Alice Guy


La primera película de Alice Guy,  a principios de 1896, cuando Gaumont le dio vía libre a su creatividad fue un cuento de hadas: una pareja soñadora paseando, las manos enlazadas, que llegaba a un sembrado de repollos. En ese lugar aparecía un hada que tocaba con su varita mágica una de las plantas de la que entonces nacía un bebé chupándose el pulgar. El film se llamó El hada de los repollos, La Fee aux Choux, y actuaron en él dos amigas de Alice en un jardín con un telón pintado que prolongaba el paisaje.

Alice Guy siguió filmando títulos tan diversos como Los ladronzuelos del bosque verde, La momia o El correo de Lyon, hasta que Léon Gaumont decidió poner un estudio a su disposición. Los nombres se volvieron más ambiciosos: Fausto y Mefisto, Jesús ante Pilatos, (1898) con numerosos extras. Dirigía películas, supervisaba el trabajo de sus colaboradores, compraba guiones, contrataba asistentes, elegía elencos. En esos menesteres, sobre el fin de siglo, un joven periodista llamó la atención de la poderosa Guy: un tal Louis Feuillade (cuya extensa filmografía abarca más de 500 títulos y es reconocido por sus seriales relacionados con intrigas policíacas) .que cada semana le acercaba tres o cuatro guiones muy amenos por los que cobraba cien francos. Gracias al olfato de Alice, el futuro creador de Fantomas y Judex inició al poco tiempo una brillante carrera.

En The call of the rose, La llamada de la rosa, que se considera una película de mujeres, se cuenta la historia de una cantante de ópera profesional que se casa con un minero pero que pronto se da cuenta del vacío que le dejaba su inactiva existencia y se vuelve al este de los Estados Unidos a continuar con su carrera.

En 1906 hizo The life of Christ, su primera película de larga duración,  que incluía una cantidad de extras de 300 personas, algo jamás visto antes. Ese mismo año, dirigió La fée printemps, El hada de la primavera, una de las primeras películas a color.

Otras películas de ella son La Esmeralda, 1950, basada en el Jorobado de Notre Dame de Victor Hugo, The Pit and Pendulum, 1913, Shadows of Moulin Rouge, 1913, y My Madonna, 1915.

En Falling Leaves, 1912, el doctor Earl Headley ha encontrado un milagroso suero que cura la tuberculosis, una terrible enfermedad que afectaba a mucha gente y salva, con la ayuda de su hermana menos a la joven Winifred.

En el género de las películas militares, su productora hizo varias, y es probable que dirigiera Greater love hath no man, Ningún hombre amó tanto.


Alice Guy y el cine de mujeres


Aunque Alice Guy produjo In the year 2000, una película de ciencia ficción en la que las mujeres en el año 2000, eran las que controlaban el mundo, los historiadores están de acuerdo en que Alice no quería hacer historias que tocaran temas feministas. Ella misma contribuyó a esta leyenda, al negar la visión femenina, probablemente para ser aceptada en un mundo dominado por los hombres. La realidad es que en muchos de sus films toca temas en los que la mujer es protagonista de su propio destino y, mientras  afirmaba que el sitio adecuado de las mujeres era delante de la cámara, repetía que no había nada en la dirección cinematográfica que supusiera que una mujer no pudiera hacerlo tan bien como un hombre.

La Vie du Christ

Photographe de rue (1900)

Coq

Guerre 1870

 

 


© Enrique Martínez-Salanova Sánchez