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Biofilmografía
Laurence Olivier nació en la ciudad de Dorking, Reino
Unido, el 22 de mayo de 1907. La educación que recibió de pequeño fue
conservadora, ya que su padre era un prestigioso clérigo. Desde muy pequeño
fue un gran amante de la literatura y de las artes escénicas, sobre todo de
la obra de William Shakespeare, participando en las representaciones
teatrales.
Fue durante la representación de
«Julio César» de Shakespeare, en la Escuela de Arte Dramático, cuando una de
las invitadas especiales, la gran actriz Ellen Terry, sorprendida y
maravillada por la actuación del pequeño actor comentó: «Ese niño que
interpreta a Brutus es ya un gran actor».
Impulsado y alentado por el comentario de la actriz,
Olivier decidió encauzar su vida al mundo del teatro, donde su primer
personaje importante en el terreno profesional fue el de Katherine en «La
fierecilla domada», con apenas quince años de edad.
Posteriormente recibió una dura educación escénica con
Elsie Fogerty, de quien aprendió muchos secretos del arte dramático. Su
capacidad llamó la atención de diversos productores teatrales, que esperaban
pacientemente contar con la presencia de tan magnífico actor. Fue contratado
por la Birmingham Repertory, en la que permaneció varios años, hasta que
algunos productores de Broadway solicitaron sus servicios en 1929.
La fama y prestigio de Laurence
Olivier para representar la obra de Shakespeare en teatro fue creciendo. Fue
en 1935 cuando se dio el encuentro con otro «monstruo sagrado
shakesperiano», John Gielgud, con quien logró unas inolvidables
representaciones de «Henry V» y «Coriolano» en el Old Vic Theatre.
Su trabajo en el cine se había caracterizado por la
teatralidad hasta que conoció a William Wyler, un director que le enseño las
técnicas básicas de la actuación cinematográfica. A pesar de su éxitos, en
la década de 1930 había intervenido en cerca de 15 películas, pero su primer
éxito cinematográfico importante se le dio con el personaje de Heathcliff en
Cumbres borrascosas (Wuthering heights),
dirigida por William Wyler en 1939, que logró que Olivier, siempre más
amante del teatro, comenzase a respetar y apreciar realmente el cine. Este
personaje representó el despegue de la carrera de Olivier en el séptimo
arte, llamando la atención de los más prestigiosos directores que deseaban
trabajar con él.
En 1940 se casó con Vivien Leigh,
tras divorciarse de su primera esposa Jill Esmond, también actriz.
Lo que realmente deseaba Olivier era hacer Shakespeare
en cine. Para ello, a pesar de interpretar algunas extraordinarias películas
en como Rebeca y Más fuerte que el orgullo (Pride and Prejudice)
en 1940 y Lady Hamilton (That Hamilton Woman) en 1941, decidió
que, si iba a colocarse más delante de las cámaras, sería imponiendo sus
propias condiciones y haciendo algo que realmente le interesara, en aquellos
momentos Shakespeare.
Al estallar la guerra sirvió en
la Fleet Air Arm de la Marina, sin que ello le impidiera seguir en contacto
con el mundo del espectáculo.
En 1944 fue codirector del Old Vic Theatre
interpretando sus mejores papeles. Produjo también sus versiones
cinematográficas de Shakespeare, Henry V (1944) y Hamlet (1948),
en las que interpretó a los personajes protagonistas.
Enrique V resultó un
gran éxito tanto para el público como para los críticos y se le otorgó un
premio Oscar especial (en aquel tiempo todavía no estaba instituido el
premio al cine extranjero) por su trabajo como actor-director-productor. Con
Hamlet obtuvo el León de Oro de Venecia y el Oscar como mejor
película y mejor actor. Cerró su trilogía shakesperiana en 1955 con la cinta
Ricardo III, donde se dirigió a sí mismo, a la vez que a Ralph
Richardson y a John Gielgud.
Olivier interpretó una gran variedad de papeles en el
cine, de los que se pueden destacar Carrie (1952), que volvió
a reunir a Olivier y William Wyler; El animador (The Entertainer, 1960),
de Tony Richardson; Escándalo en las aulas (Term of Trial, 1962), de
Peter Glenville; El rapto de Bunny Lake (Bunny Lake is missing, 1965),
de Otto Preminger; La huella (Slenth, 1973); de Mankiewicz, junto a
Michael Caine; Marathon Man (1976), de John Schlesinger, a un sádico
dentista nazi y Los niños del Brasil (The boys from Brazil, 1978), de
Franklin Schaffner, a un judío austríaco sobre la pista de un criminal de
guerra nazi.
A partir de 1950 fue director del nuevo National
Theatre of Company. Durante ese tiempo filmó obras de teatro como Richard
III (1956) y Otelo (1965).
En 1961 conoció a la que sería su tercera esposa: Joan
Plowright. De 1961 a 1973 fue director de la England's National Theatre
Company. Distinguido como «Sir» desde 1967, fue elevado a la dignidad de
barón en 1970.
Sir Laurence Olivier murió en 1989. Sus memorias «Confessions
of an Actor» fueron publicadas en 1982.
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