Del guión a la filmación

©Enrique Martínez-Salanova Sánchez

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Pasos para realizar un film

Filmar es fijar en una película, ya sea de celuloide (cine), o magnética (vídeo), lo que se desee de una parte de la realidad. En el paso anterior se ha hecho el guión. En este se aprende a pasar a imágenes lo que pide el guión. En la filmación se busca la coherencia entre la idea previa y el resultado en imágenes.

El mundo de la filmación es apasionante. Los alumnos tal vez lo hayan hecho alguna vez, pero es posible que nunca lo hayan realizado con criterios técnicos, siguiendo orientaciones de expertos o fijándose en la importancia de los detalles que aporta la experiencia de otras personas. Pueden aprender a producir películas en vídeo, sin gran esfuerzo, con los elementos que tienen a su alcance, y ¡eso sí!, aplicando grandes dosis de creatividad y mucho entusiasmo. Grandes directores de cine comenzaron haciendo pequeñas cosas con cámaras prestadas, verdaderas antiguallas, con menos posibilidades y mayores dificultades para hacer cine que las filmadoras que nosotros tenemos en nuestras casas. Quien desee comenzar puede convertirse en un verdadero experto director, hacer películas, utilizar efectos especiales y, aprendiendo, disfrutar en grande.

Para hacer un guión de rodaje.

En una o varias páginas se anota con detalle la caracterización de los distintos personajes sin tener en cuenta todavía el aspecto puramente fílmico. A continuación se efectúa una descripción, o tratamiento, del proyecto completo y de su forma fílmica.

Hay que proceder así: se divide un folio en varias columnas verticales, reservando la izquierda para explicar la imagen. En las demás anotarás el texto, diálogos o voz en off, los sonidos, la música y si es necesario el story board. Se han de incluir así mismo los fragmentos más importantes de los diálogos y la caracterización de los protagonistas, con descripciones bastante detalladas.

El tratamiento y la exposición son condiciones imprescindibles antes de dar el último paso: el guión. En él se elabora toda la película hasta que esté lista para iniciar el rodaje, y deberá contener todos los detalles referentes a la forma visual y acústica en que va a relatarse la historia.

En el guión hay que concretar también los diversos encuadres (primer plano, plano total, etc.) en que se desglosará cada escena, y cómo se establecerá la continuidad. Igualmente, se incluyen todos los datos acerca de la iluminación, el color, las horas en que se rodará al aire libre, la naturaleza y los determinados ambientes.

Toda esta preparación es la que, a través de numerosas anotaciones y esquemas, nos conduce al rodaje de la película.

Ahora bien, no deberían ser unas instrucciones absolutamente inflexibles pues, durante el rodaje, puede ser aconsejable introducir todo tipo de cambios. En el mejor de los casos el guión constituye una guía orientadora que sirve al director como punto de referencia para expresar toda su creatividad, técnica narrativa y capacidad de composición, pero nunca debe ser algo destinado a transformarse mecánicamente en imágenes.

 

 

Investigamos y aprendemos

Actividad 1. Filmar secuencialmente, sin montaje, según un guión realizado previamente.

Con esta actividad se va a expresar mediante una filmación, sin utilizar montaje, lo que previamente se ha realizado en el guión. La dificultad mayor de esta actividad es que se deben evitar los errores, ya que para lograr el resultado final no se hará ningún tipo de montaje.

  • Trabajar sobre el guión elegido.

  • Preparar todos los elementos necesarios.

  • Personajes.

  • Textos que hay que aprender (en caso necesario).

  • Disfraces.

  • Utensilios.

  • Decorados.

  • Exteriores, etc.

  • Filmar según el orden que hay en el guión. No hay que olvidarse de comenzar por el título y por otros textos que se quieran incluir.

 

Actividad 2. Filmar, por partes, para hacer posteriormente un montaje.

En esta actividad se va a realizar algo muy diverso a lo que se ha hecho en la anterior. Aquí se filma pensando que posteriormente hay un montaje. Por lo tanto se pueden permitir errores, filmar más de la cuenta o elegir el orden de las secuencias.

 

Actividad 3. Utilizar los sonidos en una película.

En esta actividad se va a comprender que el sonido es el complemento ideal de una narración en vídeo.

  • Aplicar a lo que se ha filmado:

  • Música.

  • Diversos sonidos.

  • Textos hablados.

 

Actividad 4. Filmar efectos especiales.

  • Aparecer y desaparecer.

  • Cámara lenta y rápida.

  • Imagen invertida.

  • Cambiar un personaje por otro.

 

Actividad 5. Filmar mediante técnicas de animación

  • Con dibujos en papel o pizarra.

  • Con recortes de dibujos.

  • Con plastilina o similar.

  • Con dibujos sobre acetato (transparencias).

  • Con algún muñeco articulado, con objetos diversos: tijeras que se abren y cierran, un reloj que va a más velocidad, etc.

 

 

Los sonidos

El sonido es el complemento imprescindible de cualquier filmación en vídeo. Sin embargo, no es fácil realizarlo con perfección si no se poseen elementos adecuados. La banda sonora puede transmitir tanta información o más que la imagen, por lo que es conveniente cuidarla al máximo.

Hoy día la tecnología nos proporciona infinitas posibilidades de lograr la perfección. Sin embargo no siempre es posible, ya que el instrumental es caro o difícil de obtener.

Las principales dificultades del sonido están en la misma estructura de los formatos de vídeo más comunes, VHS y vídeo-8, ya que las informaciones de sonido se graban al mismo tiempo que las de imagen. Si se desea incluir otros sonidos, hay que volver a grabar sobre la cinta original, y la nueva cinta obtenida ya será de segunda generación, con la disminución de calidad que ello implica.

Para sonorizar en vídeo, en sistema VHS se puede emplear el truco de introducir la banda sonora, música, sonidos, etc. desde un mezclador, utilizando la conexión Audio-Dub de la cámara o del magnetoscopio.

No obstante, la grabación de audio es una de las dificultades mayores de la producción en vídeo. Si se desea utilizar el sonido en directo, deben prepararse muy bien las diversas fuentes de sonido, y filmar al mismo tiempo que se introduce la señal sonora, mediante un mezclador de sonidos, conectado a la toma para micrófono auxiliar de la cámara.

Hay que tener en cuenta:

  • El sonido complementa la imagen.

  • El sonido potencia la imagen.

  • Entre la imagen y el sonido debe existir siempre una coordinación de tiempo y espacio. El sonido debe salir de la imagen para que nos podamos situar en ella, prevaleciendo la imagen.

  • Con el sonido también podemos realizar graciosos experimentos y efectos especiales, haciendo play-back, sonorizando grabaciones del telediario o de alguna película en la que cambiamos el sonido, los textos, etc., adecuándolos a situaciones de nuestro entorno.

La filmación de efectos especiales.

Los efectos especiales pueden hacerse de muchas formas. En el cine antiguo se las ingeniaban con creatividad y muy pocos medios para trucarlo todo. Es clásica aquella escena en que Charlot hacía una pared con ladrillos que le tiraban desde el piso de abajo y que él recogía. La escena estaba filmada al revés, es decir, él era el que tiraba los ladrillos. Esto se puede realizar con imaginación, por ejemplo el que sale de una piscina dando un salto y totalmente seco. Filmar al revés y volver a copiar.

Apariciones y desapariciones de personas u objetos, aparatos que se mueven solos, etc., se puede lograr con toda facilidad mediante montaje, o simplemente con cortes en la misma filmación.

Sin embargo la nueva tecnología del vídeo permite ya emplear otros trucos o efectos propios de la digitalización. Hay programas especiales para que en el ordenador se puedan realizar ya todas las operaciones necesarias, fundidos, encadenados, cortinillas, cambiar toda la gama de colores, mezclado de imágenes, etc. Se puede lograr el efecto Blue Box, que consiste en filmar sobre fondo azul imágenes que más tarde serán superpuestas sobre cualquier otro fondo o filmación. Para estos efectos se necesitan aparatos especiales, mezcladores digitales, etc. que se consiguen cada vez con mayor facilidad y a mejores precios.

Recomendamos no obstante utilizar la propia creatividad para generar trucos y todo tipo de efectos. Sorprenderá la gran cantidad de cosas que se pueden hacer con una cámara no profesional, un magnetoscopio y una gran dosis de creatividad.

Rótulos y títulos

Actualmente existen en el mercado generadores de títulos, dentro o fuera de la cámara, con los que se puede efectuar todo tipo de textos, efectos especiales con ellos, anotaciones sobre la filmación y movimientos de letras de gran efectividad. Estos tituladores nos ahorran cantidad de trabajo y se pueden añadir en el montaje, dando mayor calidad al resultado final.

Los textos pueden moverse, es decir, surgir de repente, de la derecha o izquierda, de arriba abajo o viceversa, como cortinilla, digitalizados... en una gran variedad.

Sin embargo no es malo que de vez en cuando, y aunque parezca una chapuza, se utilicen titulaciones en las que solamente la cámara y la creatividad se pongan en juego. En este caso hay que prepararlas con mayor esmero para que el resultado no sea una verdadera pena. Ideas no faltarán. Filmar de la pizarra los textos, hacerlos en cartulina, utilizar efectos de animación con letras recortadas, etc.

Técnicas de animación.

Las técnicas de animación se basan todas en la filmación paso a paso, moviendo el objeto o realizando cambios que permiten ver en el resultado final un todo continuado. La dificultad mayor en este trabajo estriba en que no existen en el mercado cámaras no profesionales que realicen este trabajo, es decir, que filmen fotograma a fotograma o marcando tiempos. El truco para aficionados es el de filmar, mover el objeto, por ejemplo un muñeco de plastilina o articulado, y posteriormente copiarlo en otra cinta en la que se imprime el tiempo y ritmo deseado. La dificultad consiste en dar el tiempo justo para que no resulte demasiado lento, y el problema real es que ya el original se convierte en grabación de segunda generación, con lo que pierde un poco de calidad. Para estos trabajos se deben utilizar cintas de la mejor calidad que se encuentren y filmar en condiciones óptimas de luminosidad, y si se tiene ocasión, un Enhancer o intensificador de señal, que potencia la imagen y mejora la grabación.

Aunque no se posean los elementos mejores no hay que dejar de realizar esta experiencia, ya que es apasionante.

Filmación de secuencias utilizando la manipulación del tiempo

Flor que se abre, filmación hacia adelante, proyección y grabación hacia atrás: salir de una piscina hacia el trampolín, ralentización de la caída de una persona, a cámara lenta y paso a paso, volver a ralentizar otra vez para manipular varias veces el tiempo, dejar imágenes estáticas con el fin de fijar una imagen, acelerar imágenes, volver a acelerar otra vez la misma imagen varias veces.

Filmación de historias sin realizar montaje

Con el fin de apreciar con mayor facilidad la diferencia entre tiempo real, tiempo fílmico, tiempo de filmación, secuencia cronológica, diacronía y sincronía, es conveniente realizar en primer lugar la primera experiencia a partir de una filmación en vídeo en la que no se necesitará montaje. La técnica de rodaje secuencial, sin montaje, requiere una mayor perfección en las tomas, encuadres y planos. Por otra parte hace necesario, o un guión prefecto, o que la filmación esté en manos de una sola persona que controle el rodaje de principio a fin.

Con los alumnos de menor edad es importante comenzar con este tipo de realización para que capten mejor lo que es una secuencia cinematográfica a tiempo real, y más tarde valoren las labores de montaje.

Se considera de gran importancia este ejercicio de secuenciación cronológica por la carencia, en la mayoría de los casos, de mesas de edición. Es necesario trabajar el guión con mucha dedicación y planificar con rigor el trabajo de dirección.

Filmación de historias en la que es necesario el montaje

 

Filmación

Posteriormente se entresaca un subguión para cada historia paralela, con el fin de apreciar posteriormente la obra de montaje de tiempos, se estudia al detalle la cronología de los hechos. Un reloj, filmado e integrado en el montaje, sirve para separar las distintas secuencias, facilitando el trabajo de montaje y la comprensión del producto final.

Montaje

El montaje se realiza entre todos, dividiendo el trabajo. La confección de letreros, sonorización, trucos y efectos especiales relacionados con el tiempo: paso a paso, congelación de imagen, velocidad rápida, ralentización, etc, se hacen en la fase de montaje.

Dificultades y virtualidades del aprendizaje

Para algunos alumnos y profesores, conocedores del trabajo de filmación y montaje, y por lo tanto familiarizados con la manipulación de imágenes el trabajo suele ser fácil. En el caso de alumnos con pocos conocimientos de imagen filmada, se generan los problemas previstos por su falta de sentido del tiempo fílmico. El "novato" suele tener prisa por obtener resultados, agilizando la filmación sin tener en cuenta que todos los planos deben ser filmados con la misma importancia y dedicación para no encontrarse con problemas en el momento del montaje. Algunas secuencias hay que rodarlas desde diferentes ángulos, con el fin de entremezclarlas posteriormente y descartar las que no se consideran válidas.

Las primeras filmaciones, evaluadas inmediatamente, sirven para comparar la relación entre tiempo de filmación y el mismo tiempo en el resultado final obtenido (tiempo fílmico). Posteriormente, deben analizarse los resultados, sugiriendo cambios en la forma de filmar, de estructurar las secuencias, de organizar mejor el trabajo de filmación en relación con el guión, etc.

La motivación inicial favorece en general el aprendizaje. Las dificultades relativas a la inexperiencia se superan con las primeras acciones. Una filmación es siempre un desafío interesante en el que confluyen multitud de personas, técnicas y elementos de toda índole que deben dar un único resultado unitario.

Por lo demás una filmación es una variada y arriesgada aventura en la que hay que hacer un poco de todo: actuar, salir al campo, trabajar en interiores, relacionarse con técnicos y tecnologías, buscar contactos personales, planificar y evaluar consecuencias y comprometerse con la producción de un resultado que va a juzgar un número elevado de personas.

El zoom

Una forma muy especial de movimiento es el zoom. A pesar de que se trata de un medio muy empleado para variar el encuadre con facilidad, hay que hacer una advertencia: el movimiento del zoom es antinatural -no hay ningún ser vivo capaz de variar la distancia focal de sus ojos- y hay que dosificarlo correctamente.

Por regla general, no deberá efectuarse nunca un zoom hacia adelante y otro hacia atrás en la misma escena. Cuando se emplee el zoom se hará lentamente, sin vibraciones y con una intención concreta.

La mayoría de las cámaras están dotadas de zooms que se desplazan con demasiada velocidad desde el gran angular hasta el teleobjetivo. En estos casos es mejor hacerlo manualmente. En las cámaras profesionales, los motores de los zooms varían su velocidad en función de la presión que se ejerza sobre los botones. Por desgracia, son pocas las cámaras compactas que incorporan esta útil sofisticación.

Los movimientos de cámara deberían llevarse a cabo únicamente en caso necesario. Tan sólo los movimientos adecuados y efectuados a la velocidad apropiada, adquieren realmente un significado.

© Enrique Martínez-Salanova Sánchez

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