Katmandú

Un espejo en el cielo

Educación, solidaridad, interculturalidad

©Enrique Martínez-Salanova Sánchez

 

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 Katmandú, un espejo en el cielo

Ficha técnica

Diálogo de la película “Katmandú”

Algunas claves para analizar la película

Mapa conceptual

Una maestra en Katmandú, Vicki Subirana, la historia real

La pedagogía transformadora

 

 Katmandú, un espejo en el cielo


Esta película, basada en un personaje real, Victòria Subirana, y en sus experiencias personales (Subirana, V. 2002), es medio documental, medio ficción. La película la dirigió Iciar Bollain que, a partir de los problemas sociales y educativos del Nepal, con un sistema educativo de pago y donde se excluye a las capas más bajas, nos adentra en el mundo de la educación olvidada y de la igualdad de oportunidades para todos, desde la perspectiva de una profesora española que comprende poco de la cultura nepalí. La película se rodó íntegramente en Katmandú y en las montañas de Mustang, en inglés y en nepalí, con una mayoría de actores no profesionales y un gran número de niños.

«La mirada de Laia tiene que trasladar también al espectador la sorpresa y el descubrimiento de una cultura tan distinta, de un paisaje majestuoso y fascinante pero que esconde al mismo tiempo una realidad violenta y cruel para muchos de sus habitantes». Iciar Bollaín.


Katmandú, un espejo en el Cielo. Ficha técnica


España. 2011. 104 min.

Dirección: Icíar Bollaín.

Guión: Icíar Bollaín; con la colaboración de Paul Laverty

Producción: Luis de Val y Larry Levene.

Música: Pascal Gaigne.

Fotografía: Antonio Riestra.

Montaje: Nacho Ruiz Capillas.

Vestuario: Sonia Grande.

Intérpretes. Verónica Echegui (Laia), Sumyata Battarai (Sharmila), Norbu Tsering Gurung (Tshiring).

Sinopsis

A principios de los años 90, Laia, una joven maestra catalana, se ofrece como voluntaria para trabajar en Katmandú, la capital de Nepal, en una escuela local. Nada más llegar descubre la pobreza y la discriminación hacia los más desfavorecidos y las castas más bajas de la sociedad nepalí, “los intocables”, tan diversificada. Por razones burocráticas para poder quedarse en el país y ejercer su profesión, debe contraer un matrimonio de conveniencia que le permitirá legalizar su situación.

Laia se enfrenta con las autoridades y a su corrupción, primero de la propia escuela en la que trabaja, en el barrio de Sinamangal, el más pobre de Katmandú y donde Laia decide empezar su labor con los niños más desfavorecidos; más tarde con las administrativas, para llevar a cabo un ambicioso proyecto de educación solidaria e igualitaria en los barrios de chabolas de Katmandú. Descubre poco a poco, gracias a su compañera de trabajo y ayudante, Sharmila, y a su esposo, del que acaba enamorándose, la cultura del país y las dificultades de su proyecto. Se va descubriendo así misma a la vez que intenta por todos los medios cambiar una sociedad de diferencias y desequilibrios. Katmandú será un día para Laia, algo más que un espejo en el cielo, una ventana desde la que podrá atisbar en su interior, hacerla reflexionar y dar un nuevo sentido a su vida.

Laia decide invertir sus ahorros para financiar la escuela y en un determinado momento, vuelve a Cataluña para recaudar fondos, entre ellos de la Administración pública.


Diálogo de la película “Katmandú”


Laia y Sharmila, van a ver una zona de chabolas, donde viven los intocables

SHARMILA. Lo siento Laia, yo no puedo estar aquí…

(A su vuelta a la escuela)

LAIA. Esos niños ¿no van a ninguna escuela? De la ciudad del gobierno o de lo que sea

SHARMILA. Algunos de ellos son intocables, Laia. No tienen derecho a nada...

LAIA. Todo el mundo tiene derecho tiene a una educación, Sharmila.

SHARMILA. Para ti es fácil Laia. Tu puedes ir a las chabolas porque no sabes lo que significa, pero para mi familia estar entre ellos es una vergüenza, un desprestigio, y un pecado

LAIA. ¿Y es así para ti?

SHARMILA. Mira, En teoría somos iguales, no hay diferencias, pero en la vida real cada uno tiene su lugar, y su destino

LAIA. ¿Qué?

SHARMILA. Ha sido así hace durante cientos de años. Así que, el pobre será pobre para siempre…

LAIA. ¿Quién dice eso?, ¿dónde está escrito?, porque yo he cambiado mi destino y esos niños, con ayuda cambiarían...

SHARMILA. No es tan fácil, no, Laia, no lo entiendes…

LAIA. ¿Cómo puedes enseñar pensando así? ¿Qué es para ti enseñar, porque para mí es ayudarles a ser libres, a elegir, a ser ellos mismos? ¿Qué vas tú a enseñarles?, dime, ¿a obedecer sin más y a enseñarles estúpidas tradiciones que les atan y no les dejan crecer?

SHARMILA. No Laia, voy a enseñarles a que se cuiden entre sí a respetar a sus mayores, mi comunidad coloca a cada persona en su lugar, es cierto, pero también cuida de su miembros, como por ejemplo, mi madre que es viuda y no tiene hijos que la cuiden, pero nunca le falta un saludo, nunca le falta un plato de comida un vaso de agua, o una persona que la escuche. Y esas también son mis tradiciones, y yo las respeto…

Hay una costumbre entre mi gente, cuando llega la regla, por primera vez, las niñas pasan 12 días en una habitación oscura. Después ellas salen, y miran los primeros rayos del sol para purificarse. Yo tenía 10 años y no entendí por qué tenía que estar separada, por qué no podía ver a mi padre, o jugar con mi hermano. Creía que había hecho algo malo, me sentía avergonzada. En esos días solo deseaba una cosa, no ser mujer, para escapar de esa oscuridad.

Esos niños están en la oscuridad por la casta a la que pertenecen. No quise decir que no tengan derecho a aprender. Sino que no se trata solo de aprender a leer y a escribir… necesitan algo más profundo.


Mapa conceptual: Cuadro elaborado por el autor de la página


Una maestra en Katmandú, Vicki Subirana, la historia real


La película está inspirada en el libro “Una maestra en Katmandú” de Vicki Subirana, fundadora de la Fundación Eduqual (en sus inicios se llamaba Amigos de Vicki Sherpa). Vicki Subirana creó la organización en 1990, y llevó a cabo varios proyectos en Nepal, basados en la pedagogía como herramienta transformadora, por la que se han beneficiado unas 3000 personas.

Vicki nació en Girona en 1959, estudió Magisterio en la Universidad de Vic (Barcelona) y un Máster en Curriculum and Teaching en la Universidad de Michigan State (Estados Unidos), y llegó a Nepal por primera vez en 1988, donde se sorprendió de la miseria e ínfimas condiciones de vida de sus habitantes, de las ínfimas condiciones educativas, en algunas escuelas se torturaba a los niños, de la diferencia abismal de castas y de la corrupción administrativa. En 1989, dejó su trabajo de diez años como maestra en Ripoll (Girona) y regresó a Nepal, donde creó un parvulario para 32 niños refugiados tibetanos y de otras etnias. En 1992 contrajo matrimonio con un ciudadano nepalí.

La primera escuela, con 32 niños refugiados del Tíbet, la fundó tras dedicarse al estudio de la lengua y cultura nepalí, primero en Barcelona y más tarde en la Universidad de Tribhuvan, en Katmandú.

Al mismo tiempo que animaba en Barcelona la Asociación de amigos de Vicki Sherpa, para recolectar fondo para sus proyectos tibetanos, fundó en 1993 la escuela Daleki, dedicada a la educación de los más desfavorecidos, con 320 niñas y niños. Basándose en la pedagogía Montessori, se editaron libros y cuadernos para enseñar la cultura, la historia y las costumbres del Nepal.

Su trabajo incluye el mundo de las personas adultas, con talleres de artesanía para mujeres y enseñanza de la lengua, las matemáticas y el inglés, la creación de una escuela para maestros de primaria, y la atención de niños con discapacidades.

Actualmente la organización tiene varios centros abiertos, y se atienden cientos de niños y adultos, en el que se aplica su propio método educativo.


La pedagogía transformadora


“Uno de los objetivos de esa pedagogía es el diseñar las mentes de los niños, para que sean capaces de identificar el origen de los problemas que les rodeaban y que son los causantes de que permanezcan anclados en la miseria. Una vez aprendido el hábito de identificar han podido desarrollar estrategias para producir cambios positivos a su alrededor. Los nepalíes, en su mayoría, están siendo educados para repetir, copiar y obedecer a sus superiores sin rechistar. Este sistema de aborregamiento social potenciado en la mayoría de las escuelas, les hace idóneos para ser ciudadanos de un gobierno que explota a sus súbditos y se aprovecha de una mayoría de analfabetos, que se tasa en el 80% de la población actual.” De una entrevista de Ángel López Soto a Victoria Subirana para Gea Photowords.

Vicki Sherpa ha tenidos infinidad de problemas en Nepal, por combatir la corrupción, ha recibido palizas de la policía, amenazas y agresiones físicas, bloqueo de sus cuentas bancarias y paralizaciones de sus obras, en parte promovidas por su ex marido nepalí.


Algunas claves para analizar la película


El trabajo del voluntariado en una cultura diferente

Discriminación de castas

Las niñas y su derecho a la educación

El trabajo de las ONGs y la ayuda necesaria

Las necesidades educativas