LA MEDIDA DEL TIEMPO
GIL NAVEIRA
ANGELICA
BERMÚDEZ VELA FRANCISCA
BORREGO PLIEGO CARMEN
ÍNDICE
LA EVOLUCIÓN DE LAS FORMAS DE APREHENSIÓN DEL
TIEMPO EN EL NIÑO
Igual que la percepción del
espacio, la aprehensión del tiempo se verifica en el niño en tres etapas:
El estadio del tiempo vivido
El estadio del tiempo percibido
El estadio del tiempo concebido
El niño muy pequeño aún vive el
tiempo a través de su cuerpo en movimiento. La experiencia del espacio es
inseparable de la del tiempo. El niño vivenciará ese espacio-tiempo en los
ritmos de su cuerpo, la carrera, la
marcha, etc. Ejemplo: Vivenciará el tiempo en el sufrimiento causado por un
esfuerzo muscular muy prolongado y en la espera de una golosina o de una buena
noticia.
Tiempo vivido (experiencia
directa de la vida)
Ejemplo:
Para el bebe, el tiempo
vivido se mide según las contracciones
estomacales producida por el hambre a la hora del biberón.
Para el niño de jardín de
infancia, el tiempo vivido es el recreo.
Para el niño de primaria, sería
el ver el programa de televisión, los dibujos, salir a la calle a jugar con los
amigos.
El niño empieza a percibir el
tiempo a través de su experiencia, lo biológico y lo llevarás después a lo
perceptivo.
Tiempo percibido (historia)
Tal vez parezca extraño hablar de
una percepción del tiempo. El tiempo se vive, se concibe, pero no se percibe.
La percepción del tiempo es posible por
intermedio del espacio: se puede ver el tiempo traducido en términos de
espacio, observando como pasa la arena en el reloj. También se puede percibir
el tiempo, además – esta vez sin la intermediación del espacio-, escuchando los
compases y las relaciones musicales. En ello, la captación del tiempo nos
parece vivida y percibida simultáneamente.
Esa aprehensión perceptiva del
tiempo, en lo sucesivo preparará al niño para captar el tiempo concebido por el
espíritu, prescindiendo de toda otra intervención.
Tiempo concebido (matemático)
El tiempo concebido por el
matemático es el que se halla totalmente desprendido tanto
Del movimiento del cuerpo como
del espacio que por un momento sirvió para representarlo.
Del
tiempo vivido al percibido y luego al concebido, he aquí la trayectoria
fundamental que ha de orientar la acción del maestro.
APRENDER A SITUARSE Y A SITUAR
LOS ACONTECIMIENTOS EN EL TIEMPO.
Los niños no siempre saben distinguir los
momentos en que ocurran los fenómenos, lo saben situar en el espacio, ya que
adquieren este concepto antes, pero comprender un fenómeno significa -también-
decir cuándo sucedió.
DIFICULTADES EN LA APREHENSIÓN DE
TIEMPO (EGOCENTRISMO)
Las nociones de “antes”, “después”,
“mientras” se adquieren a través de reiteradas experiencias.
El niño no es capaz de situar
nada que no pertenezca a ser tiempo y nada que no sea su tiempo. Como señala Piaget, al niño es difícil considerara que el mundo ya
existía antes que él.
A causa de su egocentrismo, el
niño tampoco es capaz de tener una sensación de duración, salvo en relación
directa con su propia existencia. Un acontecimiento sólo ha sucedido “antes”,
si ese “antes” se relaciona con un hecho vivido por el niño: antes del desayuno,
antes de las vacaciones...
EFECTOS DEL SINCRETISMO
Si el niño no puede aprender el
tiempo independientemente de su experiencia personal, tampoco es capaz de
distinguir los momentos aislados de su trama. Tiene mal organizada las
estructuras temporales (antes, después, ahora), la posición relativa de los
instantes entre sí (simultaneidad, alternancia, sucesión). Todo esto se halla
mal organizado en su mente. Sólo si se le da oportunidad reiterada de vivirla y
percibirla, el niño podrá percatarse con facilidad de estas estructuras
temporales.
CÓMO AYUDAR AL NIÑO A SITUARSE Y
A SITUAR LOS ACONTECIMIENTOS EN EL TIEMPO. CATEGORÍAS TEMPORALES.
Descubrimiento del concepto de
tiempo en el niño.
* Ayudar al niño a tomar
conciencia e su tiempo personal: Los ritmos.
La experiencia del tiempo
personal será primeramente experiencia de la repetición de los acontecimientos
y de su ritmo.
En primer lugar aparecen los
ritmos biológicos. Desde el nacimiento el niños ha
vivido la repetición de los actos de alimentación y excreción, por una parte, y
del sueño por la otra. La regulación de esos actos biológicos, habrá
transformado esas repeticiones en ritmos, de los cuales el niño no tiene
conciencia, pero a los cuales se habrá acostumbrado físicamente (sensación de
hambre en el momento de la comida, ganas de dormir en el momento del sueño).
Estos ritmos son inconscientes para el niño.
Después surgen los ritmos
perceptivos. El niño va a vivir en un
nivel que ya no es únicamente la ingestión y eliminación, la repetición, y
después el ritmo, de los días y las noches, el cambio de ropa, aparición de
juegos, ayudará al niño a percibir el tiempo.
Por último, se incorporan los
ritmos sociales. Se tratará sobre todo en la escuela, de la repetición y el
ritmo de las horas de clase, de los recreos, del empleo del tiempo.
A partir de esa “conciencia
confusa” de las repeticiones y ritmos debemos elevar, poco a poco, al niño
hacia la aprehensión de las primeras categorías temporales: los intervalos de
tiempo.
Las categorías temporales de los
ritmos parecen ser dos:
La frecuencia: con sus nociones
de “raramente”, “a veces”, “a menudo”, “frecuentemente”
La regularidad: si la categoría de frecuencia precisa la
“cantidad de repetición” del acontecimiento, la de regularidad define su
organización. Un acontecimiento puede ser frecuente sin ser regular. La
regularidad implica dos nociones esenciales: la de “regularmente” y la de
“irregularmente”.
Hay que ayudar al niño a
establecer relaciones entre sus ritmos propios y los de los objetos que le
rodean. Tiene que reconocer que la repetición de las cosas se da también fuera
de su propia existencia. Esto le ayudará
a aprehender el tiempo cada vez más independiente de su propia
existencia (descentración).
El tiempo es ritmizado.
Ritmizado en todos los niveles. En este sentido el
aprendizaje de los ritmos más sencillos hará adquirir al niño la aptitud de
percibir y concebir.
El niño vive el tiempo a través
de la repetición de los acontecimientos, pero la conciencia de ritmo implica
algo más que la simple sensación biológica: implica el reconocimiento de una
organización y, en cuanto tal, la conciencia de un ritmo constituirá un
progreso del niño con relación a la mera afirmación de la repetición. El ritmo
puede ser vivido y percibido a la vez en el plano visual: El tiempo (salvo en
el dominio de la música) sólo puede percibirse en términos de espacio. Vemos a
continuación un cuadro, como ejemplo de esa representación visual, y por ende
espacial, del ritmo. Se trata del catálogo de ritmos acentuados, según el
doctor Le Boulch. Este cuadro es interesante por
varias razones. En primer lugar, en cuanto ofrece una visión espacial del
tiempo: cada punto corresponde a un golpe que el maestro hace escuchar
(golpeando las mano, una pandereta, o hasta con el silbato). Además este cuadro
(pedir original a los
autores) muestra una mayor complejidad de la organización de ese ritmo.
* La orientación del tiempo.
En el niño la experiencia del
tiempo es primeramente experiencia del ritmo y de la misma manera es
experiencia de una sucesión. Muy rápidamente las nociones de “
a menudo” vendrán a convivir con las de “antes” o “después”.
En el tiempo hay una sola
dimensión, la de “antes” y “después”, y en medio de esta dimensión podemos
descubrir las tres categorías esenciales de la orientación del tiempo:
presente, pasado y futuro.
Estas categorías temporales darán
de sí mismas, las siguientes nociones:
El presente: ahora, en este
momento, hoy
El pasado: antes, hace algún
tiempo, anteriormente, ayer
El futuro: después, dentro de
algún tiempo, posteriormente, mañana, más tarde, etc.
El tiempo ya no está estructurado
según la repetición de sus acontecimientos, o sea de sus ritmos, sino según la
situación de esos acontecimientos en el orden sucesivo de las cosas.
En el sentido de la
descentración: se trata aquí de ayudar al niño a pasar de la mera consideración
de sí mismo, como punto de referencia temporal, a la de los otros
acontecimientos que lo rodean sin tener siempre una relación precisa con él.
En un principio, las nociones de
“antes”, “después”, “ahora”, etc., sólo tienen sentido con relación al niño mismo.
Para él, “después” indica el momento que seguirá, por ejemplo, a su salida de
la escuela o sus vacaciones de Navidad. Asimismo, el presente del niño está
“pegado” o “adherido” a los acontecimientos más íntimos de su vida. Ese
presente es el de su acción de levantarse por la mañana, de sus preocupaciones alimentarias, sus temores, sus alegrías, etc. Desde esta
consideración será necesario llevarlo a considerar que las categorías de
presente, pasado y futuro están estrechamente ligadas entre sí, pero que el
punto a que se refieren es, por una parte, móvil y, por la otra puede ser un
acontecimiento cualquiera.
A partir del momento – situado
por Ph. Malrieu cerca de
los nueve años- en que el niño empiece a no considerarse más como el único
punto de referencia temporal posible, se le puede llevar poco a poco a
considerar ese punto de referencia temporal en sus tres situaciones posibles
con relación al verdadero presente del niño:
El pasado del niño
El presente del niño
El futuro del niño.
Se trata de hacer reconocer al
niño que cualquier momento del tiempo
puede servir de punto de referencia temporal.
Estructurar el tiempo, reconocer
en él el “antes” y el “después” , descubrir sus
ritmos, es tanto más fácil de realizar cuanto más el período aprehendido sea,
por una parte, breve y, por la otra, cercano a nuestro propio presente.
Evidentemente, esto dependerá también de la edad del niño.
Descubrir un pasado cada vez más
lejano, intentar una previsión de los hechos cada vez más proyectada al futuro,
he aquí la meta que tratamos de alcanzar dando una extensión deseable al
concepto de tiempo en su estructura.
Se podría llevar al niño al
pasado a través de la historia, de los relatos de los griegos, romanos, etc., o
bien, a través de los cuentos de Grimm o de Andersen. Estas narraciones los transportan al mundo de la imaginación o sea de su propio
mundo. Estos relatos podrían servir de punto de partida para un estudio
comparado de nuestra propia época (comparar vestimenta, medio de vida, etc.)
con el fin de que los niños aprecien la profundidad del pasado, un pasado que
se basa en comprobaciones observables.
*
La posición relativa de los momentos en el tiempo.
El análisis del tiempo se realiza
pues según sus ritmos (frecuencia, regularidad), su orientación (pasado,
presente, futuro); también se hace según la posición de los instantes con
relación, no a los ritmos ni a la orientación, sino a otros instantes.
Ejemplo: “Este año, igual que en
años anteriores, las cosechas se iniciaron a
mediados de marzo, junto con la reanudación de las clases”, hace alusión
a tres aprehensiones posibles del tiempo:
-
La aprehensión según el ritmo. Las cosechas se llevan a cabo
una vez
por año. Preciso aquí un intervalo de tiempo, una frecuencia.
La aprehensión según la
orientación. Las cosechas ya terminaron pertenecen al pasado, y hasta se indica
la fecha: mediados de marzo.
La aprehensión según las
posiciones relativas de los instantes: las cosechas tuvieron lugar al mismo
tiempo que la reanudación de las clases. Preciso con esto la ubicación de un
acontecimiento (las cosechas, ya no a mi
presente, sino a otro acontecimiento (la reanudación de las clases).
- Categorías temporales:
La sucesión: Los instantes pueden ser exteriores
uno al otro. Si se dice que la llegada de Pedro fue posterior a la de José,
esto significa esencialmente que las dos se sitúan, en el tiempo, una con
exterioridad a la otra.
La exterioridad en el tiempo
puede, a su vez, adoptar dos carices. El primero es el del orden cronológico,
correspondiente al topológico en el espacio. El segundo cariz de la
exterioridad es el de la alternancia. Si ésta implica también la idea de orden,
porque cada instante viene después del otro, se distingue de la simple sucesión
en la medida en que implica, por una parte, la reciprocidad del movimiento ( si voy de A a B, vuelvo de B a A) y por la otra la repetición del para de movimientos. La
repetición se refiere a A B+B A.
Nociones relacionas con la
categoría de la sucesión son las siguientes: “uno después de otro”, “cada uno
cuando le toca”, “en fila india”, “alternativamente”, “antes”, “después”,
“progresivamente”, “gradualmente”, “más joven que”, “más viejo que”, etc.
La simultaneidad: en el lado opuesto
a la exterioridad de los instantes está la simultaneidad, ejemplo: Mientras
Juan limpia la pizarra, Verónica ordena los cuadernos. Ambas acciones se
confunden con relación a su situación en el tiempo.
Nociones relacionadas con la
categoría de la simultaneidad: “al mismo
tiempo”, “mientras” y “simultáneamente”.
En
el plano de la sucesión el niño
reconocerá primeramente la de sus propios acontecimientos cotidianos.
Levantarse, la escuela, el almuerzo, la escuela, la merienda, la cena y el
acostarse. Esta sucesión, mezclada con un cierto ritmo, pronto se extenderá a
los días; el niño empezará a distinguir la secesión hacia el pasado y hacia el futuro. Con relación a su día de
hoy, ubicará el ayer y el mañana. Una vez más, el punto de referencia temporal
se halla ligado a su propia existencia.
En
el plano de la simultaneidad sucede lo mismo. Durante mucho tiempo, el niño
concebirá esta simultaneidad como caracterizador de lo que sucede en el tiempo
en que él mismo realiza tal o cual tarea.
La
acción educativa deberá llevarlo gradualmente, a poder considerar la sucesión y
la simultaneidad independientemente de su propia situación temporal.
* La duración
La duración es, con respecto al
tiempo, lo que la distancia es con respecto al espacio: la una separa dos
instantes; la otra, dos objetos. En nuestra civilización, la distancia es
inseparable de la duración necesaria para recorrerla; la duración, a su vez, es
inseparable de la distancia que permite recorrer a una determinada velocidad.
Las categorías de la duración
pueden agruparse en 3 tipos esenciales:
La variabilidad: Implica las nociones que confieren la idea de una
duración breve: “poco duradero”, “efímero”, “pasajero”, etc.
Nociones: “menos tiempo que”,
“tanto tiempo como”, “después del tiempo que”, “casi todo el tiempo”, “durante
x tiempo”, “más viejos que”, “más joven
que”, “más tiempo que”
La permanencia: agrupa, por el
contrario, todas las nociones que dan la idea de una duración muy larga o de
estabilidad: “duradero”, “estable”, “permanente”.
La perennidad: Es el verdadero
opuesto a la variabilidad. Es la total ausencia de cambio o de variación en el
tiempo. Con esta categoría se relacionan las nociones de “eternidad”, “de todos
los tiempos”, “siempre”, etc.
Hay que ayudar a los alumnos a
pasar de la mera aprehensión de una duración puramente subjetiva a la objetiva
de los acontecimientos y los hechos. No
apreciar más según la repercusión interior de los hechos, sino según las
indicaciones del reloj, he aquí la meta por alcanzar.
El logro final de la acción
educativa es el empleo del reloj.
Se trata de ayudar al niño a
superar el estadio del “ahora” para llegar al de “muy a menudo” si no al de
“siempre”. Se trata, para él, de saber
aprehender duraciones cada vez mayores.
* Las velocidades
Por lo general, el niño es
perfectamente capaz de comprender, en el plano de la vivencia, el hecho de la
velocidad; y, fuerza es decirlo, esa experiencia se origina en la mayoría de
los casos en la educación. Se le pide al niño que “camine rápido”, “que se
apresure” para comer, ir a la escuela, vestirse, etc.
Dos categorías:
La lentitud: el niño vive esta
categoría en el hecho de no apresurarse, de no darse prisa, etc. Podemos
relacionar con ella las nociones de “lentamente”, “más despacio que”, “menos
rápido”, etc.
La rapidez: nociones relacionadas con ella son:
“rápido”, “veloz”, “más rápido que”, más veloz que”, etc.
El objetivo consiste en que los
alumnos comprendan la relatividad de las velocidades. Un mismo objeto es rápido
y lento a la vez, desde luego con relación a diferentes puntos de referencia de
velocidades. Ejemplo: “Pedro camina más rápido que la tortuga, pero ésta es más
veloz que el caracol”
La diversidad de referencias
llevará al niño a la categoría de la velocidad objetiva, la relación entre la
distancia y una unidad de duración.
* La medida del tiempo. La meta es, en este caso, el descubrimiento
de la unidad de medida. Primeramente se
utilizarán unidades vividas, mediante acciones.
El empleo del reloj, se puede empezar por el reloj de arena, para que los
niños vayan poco a poco llegando a la idea de la unidad de medida del tiempo,
comparando, por ejemplo, el movimiento de las agujas de varios relojes.
DIFERENCIA ENTRE “DECIR LA HORA”
Y NOCIÓN DE TIEMPO.
Lovell
dice que los niños aunque sepan decir la hora o que hora marca un reloj no quiere decir que tenga adquirido el concepto de tiempo, lo
mismo ocurre con los minutos, segundos, horas y días.
Aunque sea posible entrenar a los
niños a decir la hora y a calcular con tiempos antes que posean el correspondiente
concepto de tiempo, es muy probable que sea esta la tarea que se les haga
cuesta arriba.
EJEMPLO:
Un niño de seis años, tenía un
ejercicio donde tenía unas esferas y el niño tenía que representar las horas
que se les dijesen por ejemplo 8.30.
El niño dibujó manecillas de la
misma longitud y puso las agujas sobre la hora correcta.
Ha este niño se le pregunto, sin
embargo, qué hora del día era y no supo decirla (eran sobre las diez de la
mañana), y se le dijo que si era antes o después de comer y tampoco lo sabia.
Hasta que la cuestión no se analizó con más profundidad no comprendió lo que se
le estaba preguntando y dijo ¡ Ah va a ser la hora de
la comida!
Kerslake,
resalta que la preocupación por las actividades encaminadas a que los niños
sepan la hora puede ir en detrimento del desarrollo y adquisición del concepto
y medida de tiempo. Por ejemplo en situaciones donde el maestro cambia las
manecillas del reloj para que la clase practique la lectura de la hora, el
concepto de que el tiempo va corriendo continuamente sufre graves distorsiones.
El maestro, puede ajustar las manecillas para que marquen “las dos y media” y
después, segundos más tarde, les presenta a los niños una situación que muestra
“las diez y cuarto”.
Análogamente, cuando se le
presenta al niño una página de dibujos de relojes que muestran todas horas
distintas, es posible que no se dé cuenta de que en un instante dado, la medida
del tiempo que muestra un reloj nada mas puede corresponder a una determinada
posición de las manecillas. Ni tampoco es seguro que el niño se percate de la
forma en que avanzan las manecillas.
Ni tampoco es seguro que el niño
se percate de la forma en que avanzan las manecillas, ni comprenda, en
particular, las relaciones entre las velocidades de giro de las agujas de
segundos, minutos y horas.
¿QUE PROBLEMAS PLANTEA LA LECTURA
DE LA HORA?
El niño ha de aprender a decir la
hora, pero por ejemplo en el reloj tradicional el niño puede decir que son las
5 pero no dice si es de la mañana o de la tarde por lo que el niño la seguirá
haciendo falta alguna noción de tiempo así como vocabulario relevante.
El niño necesita también
comprender la naturaleza continua del tiempo.
No se sabe si la gran difusión de
los relojes digitales contribuirá a que los niños se formen el concepto de que
el tiempo es una magnitud continua, pero resulta mas fácil leer la hora en los
relojes digitales que en los tradicionales.
Para efectuar la conversación
entre la lectura digital y tradicional se requieren unos conocimientos mayores,
así como entender las relaciones entre los números.
Con frecuencia, las dificultades
que los niños experimentan al leer la hora en la esfera de un reloj tradicional
son resultado, según Greenes, de la escasa destreza
espacial del niño. Tal caso se da particularmente cuando el niño tiene
dificultades en diferenciar direcciones, para distinguir entre izquierda y
derecha o entre arriba y abajo, lo que crea dificultades para distinguir entre
6 y 9, entre las 3 en punto y las 9 en punto.
Otro autor Springer,
halló que por lo general poner un reloj
a una hora dada resultaba mucho mas difícil que
leer una hora dada.
Kreslake
dijo que lo mejor es relacionar los
ejercicios de lectura del reloj con actividades que tengan significado en la
vida del niño, como por ejemplo, las horas de los programas de televisión, la
de volver a casa al acabar la escuela, la de acostarse, aunque estas
actividades no corresponden a horas completas o medias horas.
Springer
encontró que el 50% de niños de 5 años y el 84% de los de 6 años podían
responder con razonable precisión a la pregunta ¡ A qué
hora sales de la escuela?
COMPRENSIÓN DEL CONCEPTO DE
TIEMPO Y SU DESARROLLO.
Según Piaget,
antes de que los niños adquieran la noción de tiempo, han de aprehender dos
hechos importantes:
Que hay series de sucesos que
acontecen en orden temporal y ,
Que entre estos sucesos median
intervalos, cuya duración hay que apreciar.
El autor Ames hizo un estudio con
niños de inteligencia superior en el concepto de tiempo:
18 meses
El niño vive el presente
inmediato y apenas posee sentido, alguno de pasado y futuro. No sabe esperar.
Se interesa en el ahora. Tiene cierto sentido de temporalidad pero muy leve.
21 meses
El niño sigue viviendo fundamentalmente
en el presente. La principal palabra temporal que usa es “ahora”. Empieza a
llegar la proyección hacia el futuro. Sabe esperar cuando se le dice
“enseguida” o “dentro de un momento”.
24 meses
Se produce un importante avance.
Empieza a formar parte de su vocabulario “voy a “, “enseguida”. Capaz de
esperar respuesta a palabras como
“espera” o “pronto”.
Comprende secuencias simples como
las promesas de los adultos “juegas con
el barro después del zumo”.
30 meses
Se vale de vocablos que comporta
presente, pasado y futuro. Hay menos número de palabras para el pasado que para
el futuro.
La palabra ayer no ha hecho
aparición, todavía utiliza libremente los nombres de los días de la semana.
36 meses
Llegan expresiones de duración
como “todo el tiempo” o “todo el día”.
Utilizan mucho la palabra hora, y
frases que empiezan por “cuando”.
Sabe decir que edad tiene, cuándo
ha de ir a la cama, lo que va hacer mañana, en Navidad o en Invierno.
42 meses
Utilizan por igual presente,
pasado y futuro.
Se produce un refinamiento del
vocabulario.
Frases como “ya es casi la hora”,
“un buen rato” o “toda la semana”
También se producen confusiones
entre pasado y futuro, por ejemplo “no voy a echarme la siesta ayer”.
48 meses
Llama la atención que utiliza la
palabra “mes” en diferentes contextos.
El niño parece tener comprensión
razonada de la relación temporal entre los diversos acontecimientos del
día.
5 años
El niño sabe decir que día es y
los días de la semana en orden perfecto, sabe proyectar su futuro por ejemplo
decir la edad que cumplirá en su próximo cumpleaños.
6 años
Comprensión de las 4 estaciones, y se adquiere un
conocimiento cada vez mayor de duración.
7 años
El niño puede decir la estación,
el mes y la hora concreta que marca el reloj.
8 años
El niño puede decir en que año
estamos y en que hora del día vivimos.
Ames encontró que la mayoría de
los niños de su muestra de niños brillantes sabían decir si era por la mañana o
por la tarde a los 4 años, mientras que Bradley halló
que esto no se lograba hasta los 6 años.
Bradley
encontró también que la facilidad en manejar palabras relacionadas con el
calendario, como semanas, meses y años, no se alcanzaba hasta los 8 años, y la
noción de duración temporal, general, como la diferenciación entre tiempo y
espacio no se logra hasta los 8 años.
Ames dice que aunque el niño diga
una palabra no significa que la comprenda. Así aunque el niño sepa la edad que
tiene no significa que tenga una noción de tiempo.
¿QUE DIFICULTADES TIENEN LOS
NIÑOS CON LA NOCIÓN DE TIEMPO?
Piaget
hizo un experimento en relación a dos conceptos de tiempo:
Ordenación de acontecimientos
Duración de intervalos
En relación al primer concepto
mostró a los niños una secuencia de fotografías de un acontecimiento que ellos
habían observado previamente ( una botella llenándose
y un objeto cayendo) pidió a los niños que ordenaran la secuencia y éste
observó que los niños no eran capaces de hacerlo hasta la edad de 7-8 años.
Piaget
dedujo que en relación al primer concepto no se alcanza su dominio hasta que se
inicia el período de las “operaciones concretas”.
En cuánto a la duración de
intervalos temporales, los niños experimentan dificultades para distinguir
entre tiempo y espacio.
Piaget
proporcionó un ejemplo para ello:
Cogió un niño de 4 años y 5
meses y le mostraban dos muñecas, una
azul y otra amarilla que andaban a lo largo de sendas paralelas.
AMARILLA
AZUL
De manera que la amarilla se
movía mucho más rápido que la azul y ésta había estado moviéndose mucho más
tiempo aunque no había llegado tan lejos.
Con esto, Piaget
dice que los niños tienen dificultades para referirse a espacio o distancia por una parte y al tiempo por
otra.
Por otra parte, otro autor Kerslake considera aconsejable proponer a los niños
actividades de temporalización, aunque por lo general
la primera vez que el niño se enfrenta a la duración lo hace en horas, medias
horas y cuartos de hora pero es más significativo empezar por segundos y
minutos.
Los relojes de arena y
cronómetros son instrumentos de medición muy útiles para actividades de corta
duración. Los segundos y minutos son unidades para los niños mucho más
accesibles que la hora por ser mucho más capaz de concentrarse durante periodos
cortos de tiempo.
DECRETO. ORIENTACIONES PARA LA
SECUENCIACIÓN DE CONTENIDOS
* PRIMER CICLO
Magnitudes y medidas
Percepción de determinados
atributos de los objetos y situaciones. Aproximación a las magnitudes que los
definen: longitud, capacidad, superficie, peso, tiempo y capacidades
monetarias.
Relaciones de comparación,
semejanza, igualdad y desigualdad entre objetos o relaciones espaciales y
temporales en virtud de sus valores de magnitud. Estimación aproximada del
valor de determinadas magnitudes.
Elaboración y utilización de
estrategias para realizar estimaciones. Curiosidad e interés por descubrir las
medidas de algunos objetos y estimar la duración de los módulos de tiempo más
usuales.
* SEGUNDO CICLO
Magnitudes y medidas
Reconocimiento e identificación
de magnitudes: longitud, capacidad, superficie, peso, tiempo y cantidades
monetarias. Apreciación de su conservación. Aproximación a la noción de
magnitudes.
La medida del tiempo. Unidades y
módulos temporales más usuales.
* TERCER CICLO
Magnitudes y medidas
Noción de magnitud. Longitud,
capacidad, superficie, peso, tiempo y cantidades monetarias. Invarianza de magnitudes. Ampliación de la comprensión del
proceso de medida.
Generalización de la experiencia
de medir. Uso de la medida para describir y comprender fenómenos. Expresión
numérica de resultados, manifestando la unidad utilizada.
Búsqueda e invención de
instrumentos y técnicas de medida. Selección de las unidades e instrumentos más
adecuados atendiendo al objetivo y contexto donde se realizan la medición.
CONTENIDOS DE DIFERENTES
EDITORIALES
CONTENIDOS-------------EDITORIAL
ANAYA---------------MEDIDA DEL TIEMPO
PRIMER CICLO
1ª EDUCACIÓN PRIMARIA
Estaciones
Meses
Días de la semana
Horas en punto
2ª EDUCACIÓN PRIMARIA
Las horas en punto
Las horas y sus cuartos
Nociones del pasado y futuro
Mañana y ayer
SEGUNDO CICLO
3ª EDUCACIÓN PRIMARIA
Los meses del año
El calendario
Los días de la semana
Las horas del día
Los minutos
La lectura del reloj
4ª EDUCACIÓN PRIMARIA
El año
El calendario
Las horas de día
Los minutos
Los segundos
Lectura del reloj
5ª EDUCACIÓN PRIMARIA
El origen de nuestro calendario
Los siglos
Los años bisiestos
La hora, el minuto y el segundo
6ª EDUCACIÓN PRIMARIA ( no se trabaja)
CONTENIDOS----------EDITORIAL CASALS-----------MEDIDA DEL TIEMPO
PRIMER CICLO
1ª EDUCACIÓN PRIMARIA
Los días de la semana
Unidades estándares de tiempo
La hora
Aguja pequeña
Aguja grande
Hora en punto
Los meses
Las estaciones
2ª EDUCACIÓN PRIMARIA
El reloj: las horas y los cuartos
Medida de tiempo: ayer, mañana,
hoy, los días, los meses
SEGUNDO CICLO
3ª EDUCACIÓN PRIMARIA
reloj
analógico
cronómetro
y reloj de arena
horas en
punto, cuartos y media hora
minutos,
segundos y horas
4ª EDUCACIÓN PRIMARIA
El día
El año
Las horas
Los minutos
Los segundos
Transformación de medidas de
tiempo
TERCER CICLO
5º EDUCACIÓN PRIMARIA
Calendario Perpetuo
Años y siglos
La hora
Transformación de horas
Suma y resta de unidades de
tiempo
6º EDUCACIÓN PRIMARIA
No se trata
V II. PROPUESTAS DE LOS LIBROS DE
TEXTOS PARA EL 2º CICLO.
* Contenidos: Editorial Alhambra Longman.
Origen de nuestro calendario.
Los siglos
Los años bisiestos
La hora, el minuto y el segundo
Operaciones con medidas de tiempo
Expresiones complejas e
incomplejas
* Contenidos: Editorial: Anaya
Años y siglos
Los años bisiestos
La hora
Transformaciones de complejas a
incomplejas
Suma y resta de unidades de
tiempo
Hemos seleccionado las siguientes
actividades para comparar ambas editoriales:
- Editorial: Alhambra Longman
En esta editorial se explica los
siglos de la siguiente manera:
Para averiguar a qué siglo
pertenece un año se eliminan las dos últimas cifras, y se suma uno al número
que queda.
Por ejemplo, el año 1712
pertenece al siglo XVIII, 17 + 1 = 18.
Si el año acaba en dos ceros se
eliminan los dos ceros sin más.
Por ejemplo, el año 2000
pertenece al siglo XX.
Entonces
nos dice:
- el
año 1900 es siglo XIX
- el
año 1901 es siglo XX
- el
año 2000 es siglo XX
- el
año 2001 es siglo XXI
- Editorial: Anaya
Para calcular qué siglo
corresponde a una determinada fecha se le suma 1 al número formado por las
cifras de las unidades de millar y las centenas.
Las cifras de los siglos se ponen
con numeración romana.
Ejemplo: 1.721 pertenece al
siglo: ( 17 + 1 ) = 18 = XVIII.
En esta editorial no se hace
ninguna excepción con respecto al año cero.
Vamos
a ver como en 2 editoriales distintas se trabajan el mismo contenido:
LA
HORA, EL MINUTO Y EL SEGUNDO.
Editorial:
Alambra longman.
2º Ciclo de Primaria.
1h = 60 min 1h
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15 min 15 min 15min 15min
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= 60 s. 1min
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1h = 60 min = 3.600 s
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x 60 x 60
HORAS MINUTOS
SEGUNDOS
: 60 :60
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Editorial:
Anaya 2º Ciclo de Primaria
Esta
editorial utiliza el siguiente cuadro para representar las unidades de tiempo y
sus equivalencias.
UNIDAD NOMBRE SÍMBOLO EQUIVALE
Primer segundo s 1s
Orden
Segundo minuto min 1min= 60s
Tercer hora h 1h =60min=3.600s
Orden
VIII. CURIOSIDADES QUE PODEMOS PLANTEARNOS SOBRE
LOS CONCEPTOS TEMPORALES.
¿EN QUÉ SIGLO ESTAMOS EN EL 2000?
¿EXISTE EL AÑO CERO?
Hay dos corrientes diferentes:
Los defensores de la existencia
del año cero, nacimiento de Cristo, si contamos a partir de aquí comprobaremos
que al llegar al número 9 habremos arribado a la decena, cada vez que lleguemos
a 9 estaremos en la puerta de un cambio.
Ejemplo 1 de enero del 2000
entramos de lleno en el siglo XXI, y en el 31 de Diciembre de 1999 se celebró
en todo el mundo el fin del siglo XIX.
Los defensores de que la era cristiana
comenzó en el año 1 (nadie, ningún historiador ni documento religioso cita el
año cero de Cristo)
Entonces si contamos a partir del
1 la decena concluirá en el número 10, y no en el 9. Por ese motivo el 31 de
Diciembre de 1999 aún estaremos en el siglo XX y sólo
al concluir el último segundo del 2000 pasaríamos al siglo XXI.
No hay consenso a nivel mundial y
mientras muchos países celebraron el nuevo milenio en el amanecer del 2000
otros tienen derecho a lo mismo pero en la mañana del 2001. En ambos casos
merecen respeto al igual que respetamos los distintos calendarios existentes.
Según el libro de texto de Alhambra Longman para averiguar a
qué siglo pertenece un año se eliminan las dos últimas cifras, y se suma uno al
número que queda.
Ejemplo: 1712 pertenece al siglo XVIII, 17 + 1 = 18.
Pero si el año acaba en dos ceros
se eliminan los dos ceros sin mas.
Por ejemplo el año 2000 pertenece
al siglo XX.
Ejemplo: 2000.
CALENDARIO
Sistema de división del tiempo.
Cuadro de los días, semanas, meses y fiestas del año.
Sistema de medida del tiempo para
las necesidades de la vida civil, con la división del tiempo en días, meses y
año. Las divisiones del calendario se basan en los movimientos de la tierra y las apariciones
regulares del Sol y la Luna.
Un día es el tiempo medio
necesario para una rotación de la tierra sobre su eje.
La medición de un año se basa en
una rotación de la tierra alrededor del sol y se llama año estacional, tropical
o solar. Un año solar contiene 365 días, 5 horas, 48 minutos y 45.5 segundos.
Un mes se calculaba inicialmente
por los pueblos antiguos por el número de días necesarios para que la luna
circunde a la tierra (29.5 días). Esta medición daba lugar a un año (mes lunar)
a un año lunar de 354 días, 11 días más corto que un año solar. Actualmente la
duración de los meses es aproximadamente una duodécima parte de un año (28 a 31
días) y se ajusta para encajar 12 meses en un año solar.
¿Por qué la disposición de los
meses es así?
¿Por qué Febrero es el mes que
tiene 28 días y no otro?
La semana
procedía de la tradición judeocristiana que disponía del trabajo cada
siete días. No está basado en fenómenos naturales. Los romanos dieron nombre a
los días de la semana en honor al sol, la luna y varios planetas.
Julio Cesar cambió el nombre del
mes Quintilis por Julius.
Lo mismo hizo con Sextilis que lo cambió por Augusto su sucesor.
Nuestro calendario tiene una base
religiosa como lo es el nacimiento de Cristo.
Actualmente vivimos dentro del
llamado “calendario Gregorio” debido a la reforma de este sistema de medición
del tiempo promulgada en el año 1582 por el Papa Gregorio XIII
para evitar las estaciones y sus fechas correspondientes.
El año juliano era 11 minutos y
24.5 segundos más largo que el año solar, esta diferencia se acumuló hasta que
hacia 1582 el equinocio de primavera se produjo 10
días antes y las fiestas de la iglesia (Pascua) no tenían lugar en las
estaciones apropiadas. Por lo que el Papa Gregorio XIII
promulgó un decreto eliminando 10 días del calendario, además de esto la
iglesia católica determinó también la vuelta del primero de Enero como
principio de cada año porque hasta el momento
la era cristiana se regía por el 25 de Marzo como punto de partida anual
que era el día de la anunciación del nacimiento de Cristo.
Por lo tanto simplemente todo se
basa en convenios acoplados, decisiones como las citadas, en una u otra decisión,
han fijado las dos milenios del calendario cristiano.
- Calendas: para los romanos,
primer día del mes. Época de tiempo pasado. Calendas griego, tiempo que no ha
de llegar.
PASCUA
Fiesta solemne celebrada por los
judíos el día catorce de la primera luna de su año religioso, en memoria de su
salida de Egipto. Fiesta solemne celebrada por todos los cristianos, en memoria
de la resurrección de Cristo.
Pascuas: Nombre que se le da a
las fiestas que se celebran con motivo de Navidad, Pascua y Pentecostés.
Pascua de los cristianos: Ya en
el siglo II aparece junto a la celebración semanal de la eucaristía, en
conmemoración de la muerte y resurrección de Cristo (domingo, día del Señor),
una celebración anual de la muerte y
resurrección fijada en el aniversario del acontecimiento. La fijación de la
fecha de la Pascua dio origen a múltiples controversias.
La celebración de la Pascua tiene
lugar durante la noche del sábado al domingo que sigue al día catorce de la
luna de Marzo. El ayuno de preparación se fue extendiendo hasta dar origen a la
“cuaresma”. La prolongación de la fiesta durante 30 días, al final de las
cuales se situaría posteriormente la fiesta de Pentecostés, dio origen al
tiempo pascual.
De esta fiesta dependen las demás
celebraciones móviles del año litúrgico: primer domingo de cuaresma, 40 días
antes de Pascua, Domingo de Ramos, 7 días antes de Pascua, la Ascensión es 40
días después de Pascua, Pentecostés son 50 días después de Pascua, la Trinidad
es 7 días después de Pentecostés y el Corpus Christi
es el jueves siguiente.
Cronología (Pascua): Según las
reglas establecidas por la cristianidad en el siglo IV, la fiesta de Pascua, debe celebrarse el primer domingo
que sigue a la catorce noche de lunación. Como el primer día de esta luna se
sitúa necesariamente entre el 8 de Marzo y el 5 de Abril, Pascua puede caer lo mas pronto el 22 de Marzo y lo más tarde el 22 de Abril.
¿COMO CALCULAR CUANDO CAERÁ EL
DOMINGO DE PASCUA EN CUALQUIER AÑO?
La fórmula de GAUSS es la que
permite con Mas sencillez calcular la fecha del
Domingo de Pascua.
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22 + d + c de
Marzo
PASCUA =
D + e – 9 de
Abril
A, b y c son los restos de las
divisiones del año propuesto por 19, 4 y 7 respectivamente.
D es el resto de la división de
19 a + M y el resultado de esto se
divide por 30
E es el resto de la división de 2
b + 4 c +6 d + N y el resultado de esto se divide por 7.
M y N tienen constantes variables
en el calendario Gregoriano porque de 1900 hasta 2100 conservan respectivamente
los valores de M = 24 Y N = 5.
¿EN QUÉ AÑO CAERÁ EL ROCÍO EN EL
2010?
Pasos a seguir:
realizamos
las divisiones de 2010 entre 19, 4 y 7 respectivamente
2010: 19 = 15 de resto esto es = a
2010:4 = 2 de resto esto es = b
2010: 7 = 1 de resto. Esto es = c
e = 2b
+ 4c + 6d +N lo que de se
divide por 7 = 67 : 7 = 4 por tanto e = 4
d = 19 a + M lo que de se divide
por 30 = 309 : 30= 9 por tanto d = 9
Si nos vamos a las fórmulas
iniciales nos queda:
22 + c + d de Marzo = 22 + 1 + 9=
32 de Marzo por lo que no nos sirve, así que despejaremos la otra ecuación
2) d + e – 9 de Abril = 9 + 4 – 9
= 4 de Abril, esta sería la respuesta correcta
Sumamos 50 días y tenemos la fecha de Pentecostés.
BIBLIOGRAFÍA
Hannoun,
Hubert (1977). El niño conquista el medio.
Dickson, Linda y otros ( ). El
aprendizaje de las matemáticas.
Enciclopedia Larousse
Enciclopedia Encarta 98