Justificación

 

El sector de la construcción en España ha estado basado, fundamentalmente, en la nueva edificación, con una elevada participación en el PIB (más del 10%) y en el empleo. A partir de 2008, con la llegada de la crisis, se ha enfrentado a un proceso de reestructuración y acelerada pérdida de su capacidad operacional.

La puesta en práctica del nuevo Código Técnico de la Edificación (CTE, RD 314/2006), que contempla la eficiencia energética como un pilar básico, coincidió prácticamente con la crisis de realización de obra nueva en España. Por tanto, en la mayor parte del parque de edificios construidos en España no han sido tenidos en cuenta los factores determinantes de los consumos energéticos (envolventes y aislamientos, cerramientos, eficiencia de los equipos y redes de calefacción y ACS, iluminación, etcétera), por lo que resultan hoy muy ineficientes.

Al mismo tiempo, los barrios de nuestras ciudades se han conformado con las técnicas de ensanche y con infraestructuras energéticas muy convencionales (mallados de redes de distribución alejados de los centros de generación, con grandes pérdidas e ineficiencias). Muchos de estos barrios, además, están en situación de deterioro urbano y social.

Las crisis cíclicas de los mercados energéticos, los riesgos de suministro, los incrementos de los costes energéticos y las exigencias medioambientales, han introducido en las agendas de los gobiernos la eficiencia energética y la sostenibilidad urbana como prioridades.

En un contexto internacional de preocupación por el cambio climático, la rehabilitación energética de los edificios a través de un mejor aislamiento, utilización de energías renovables o equipamientos más eficientes, ha cobrado protagonismo y aparece hoy en día como una de las posibles respuestas para potenciar nuevas actividades dentro del sector. Esto además puede acarrear múltiples ventajas. Primero, porque permite disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero producidos al habitar las viviendas. Segundo, porque facilita la generación de numerosos puestos de trabajo. Tercero, porque mejora la confortabilidad y la calidad de los inmuebles. Cuarto y último, porque una edificación rehabilitada energéticamente aumenta su valor de mercado.

España gasta 60.000 millones de euros en energía primaria al año y una tercera parte de esa energía se usa dentro de sus edificios. Nuestro país tiene una altísima dependencia energética del exterior (en torno al 80%), lo que provoca que el balance comercial negativo de España sea en gran medida un problema energético. Esto hace que la rehabilitación energética de edificios se esté empezando a convertir en un problema prioritario para nuestro país, ya que puede generar grandes ahorros, además de otros importantes beneficios económicos, sociales y ambientales.

Los expertos del Grupo de Trabajo de Rehabilitación (GTR) han establecido un Plan para rehabilitar hasta 2050 en España 10 millones de viviendas construidas antes de 2001. La rehabilitación energética de edificios va a crear un nuevo mercado que generará unas inversiones que pueden llegar a 10.000 millones de euros anuales entre 2015 y 2050. Esto, además de transformar el sector de la edificación, creará más de 150.000 empleos estables y de calidad en España.

Por otro lado, parece que la recuperación, aunque incipiente, del sector inmobiliario, está empezando a ser un hecho en 2015, Hay una mejora de los datos sobre transacciones y un crecimiento de los contratos hipotecarios. Es más, los expertos consideran que el ajuste de precios realizado por el sector inmobiliario por la crisis desde los niveles máximos de 2008 ha tocado a su fin, y después de 7 años de caída continua se espera que los precios de las viviendas comiencen a crecer a partir de 2015. Esto hace que el sector inmobiliario se incorpore a la recuperación económica, y si bien no es de esperar que lo haga con las cifras anteriores a 2008, parece claro que este sector volverá a ser parte del “motor económico” español.

Sea como fuere, tanto desde la perspectiva de la obra nueva como de la rehabilitada, el mercado precisa de técnicos cualificados especializados en eficiencia energética, que conozcan sus fundamentos, sus técnicas de evaluación y simulación, así como su implantación en la edificación mediante la aplicación de las metodologías y tecnologías más modernas, las cuales están en constante evolución. El programa Formativo en Eficiencia y Rehabilitación Energética en la Edificación nace con la vocación de formar a estos técnicos que demanda ya hoy el mercado y que lo hará en mayor medida en un futuro inmediato.

Este programa Formativo está pensado para todo tipo de colectivos que desde la arquitectura y también la ingeniería, buscan en el ámbito de la eficiencia y rehabilitación energética en la edificación un reciclaje desde otras experiencias laborales o un inicio de una especialización profesional.