La persona acogedora y la acogida, tras un proceso de selección, inician una convivencia basada en el diálogo, respeto y apoyo mutuo.

Previo al inicio de la convivencia concretarán las condiciones que ambos consideren, así como aquellas necesidades que han de cubrirse con prioridad.

La persona acogedora ofrece, al estudiante universitario, alojamiento en su domicilio, a cambio recibirá ayuda de éste en la realización de tareas, gestiones y acompañamientos en general.

El acogido – estudiante – puede disponer de un alojamiento adecuado con espacio propio, debiendo colaborar con la persona acogedora en las tareas acordadas por ambos.

El seguimiento por parte del personal especializado asegura una relación satisfactoria y enriquecedora. Es un servicio serio, con Períodos de Prueba y Acuerdos de Convivencia

La persona acogedora recibirá una ayuda económica mensual y “simbólica” , con la que se intenta cubrir el incremento de gastos (luz, agua, . . .) por una persona más viviendo en el domicilio.