Las imágenes del eclipse total de Luna

El fenómeno, que dio lugar a una superluna de sangre, fue visible desde España esta pasada madrugada

Aquel que haya trasnochado o madrugado ha podido disfrutar en esta pasada madrugada de un eclipse total de Luna, visible desde sus rincones sin necesidad de prismáticos así como desde otras zonas de Europa occidental, África y América. El eclipse comenzó a entrar en la sombra de la Tierra a las 4:34h de la madrugada. Como indica el astrónomo José María Madiedo, la fase de totalidad por la que la Luna entró completamente en la zona de sombra tuvo lugar a las 5:41h y hasta las 6:43h, cuando fue abandonándola aumentando su brillo progresivamente hasta las 7:51h.

Las imágenes fueron tomadas desde Sevilla por uno de los telescopios del proyecto MIDAS, en el que participan el Instituto de Andalucía de Astrofísica y la Universidad de Huelva. El cielo jugó una mala pasada al telescopio que este mismo proyecto posee en La Sagra, en Granada.

En todo eclipse lunar se produce la alineación del Sol, la Tierra y la Luna, por lo que el satélite atraviesa la sombra que proyecta nuestro planeta en el espacio y, «como consecuencia, deja de recibir la luz directa del Sol y queda oscurecido». José María Madiedo, profesor titular de la Universidad de Huelva, explica que el color rojo o cobrizo que cobra el fenómeno, y por lo que se le llama superluna de sangre, se debe «a la luz del Sol que se refracta a través de la atmósfera de la Tierra y que posteriormente incide sobre la superficie de la Luna».

«Cuanto más transparente y limpia está nuestra atmósfera, más claro es el tono cobrizo que toma la superficie lunar durante el eclipse. Sin embargo, cuando la atmósfera tiene menor transparencia, ese tono cobrizo es más apagado, algo que podría ocurrir como consecuencia de alguna erupción volcánica por ejemplo», desarrolla José María Madiedo. Este fenómeno no volverá a producirse hasta 2021.

Investigadores del Instituto de Astrofísica de Andalucía y de la Universidad de Huelva aprovecharon el evento para tratar de detectar impactos de rocas contra la superficie lunar en el marco del proyecto MIDAS. «Gracias al bajo brillo que tiene la Luna durante el fenómeno, nuestros telescopios pueden identificar fácilmente los destellos de luz que se producen cuando una roca colisiona a gran velocidad contra la superficie lunar», señala Madiedo, algo que también permite evaluar el riesgo de impacto de rocas también contra la Tierra.

Fuente: IDEAL

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