e-Motion. Revista de Educación, Motricidad e Investigación
2018, nº 11, pp. 49-61. ISSNe: 2341-1473
© Copyright: 2018 Grupo de investigación (HUM-643)
Edición Web (www.uhu.es/publicaciones/ojs/index.php/e-moti-on/index)
Práctica deportiva extraescolar y su
relación con el autoconcepto y el
rendimiento académico
Víctor Marín-De la Fuente1, Mario Alguacil2, Paloma Escamilla-
Fajardo3
1,2Universidad Católica de Valencia, 3Universidad de Valencia
Email: victor.marin6@mail.ucv.es, mario.alguacil@ucv.es,
paloma.escamilla@uv.es
RESUMEN: La falta de actividad física en la sociedad es uno de los factores de
riesgo más importantes para sufrir enfermedades y una de las causas de muerte
más representativas. La sociedad propone alternativas, pero cada vez más
sedentarias y es por ello que la práctica deportiva debe potenciarse para
ayudar a tener una buena calidad de vida, mejorando a nivel físico, pero
también a nivel de autoconcepto, rendimiento académico y a nivel social, por
lo que es una buena herramienta para propiciar el desarrollo integral de las
personas. En este estudio se ha analizado el autoconcepto, el rendimiento
académico y la práctica deportiva extraescolar de los alumnos, con la intención
de comprobar si el hecho de realizar práctica extraescolar o no, supone
cambios en los niveles de autoconcepto y rendimiento académico, así como
comprobar si existe significación en la relación entre el autoconcepto de los
alumnos y su rendimiento académico. Los resultados muestran que los alumnos
que practican deporte extraescolar obtienen mejores medias de autoconcepto
y rendimiento académico, de la misma manera que las mujeres obtienen
medias más altas que los hombres, aunque solamente se puede decir que
existan diferencias significativas en los valores de autoconcepto en función del
curso al que pertenecen.
PALABRAS CLAVE: Autoconcepto, autoestima, rendimiento académico,
práctica extraescolar.
Extracurricular sports practice and its relationship to self-concept and
academic performance
ABSTRACT: The lack of physical activity in society is one of the most important risk
factors for suffering diseases and one of the most representative causes of death.
Society proposes alternatives, but increasingly sedentary and it is for this reason
that the practice of sport should be promoted to help to have a good quality of
life, improving at a physical level, but also at a level of self-concept, academic
performance and social level, so it is a good tool to promote the integral
development of people. In this study, the self-concept, academic performance
and extracurricular sports practice of students have been analyzed, with the
intention of verifying if the fact of doing extracurricular practice or not implies
changes in the levels of self-concept and academic performance, as well as
verifying if there is significance in the relationship between the self-concept of
students and their academic performance. The results show that students who
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practice extracurricular sports obtain better averages of self-concept and
academic performance, in the same way that women obtain higher averages
than men, although it can only be said that there are significant differences in
self-concept values depending on the course to which they belong.
KEY WORDS: Self-concept, Self-esteem, academic performance, extracurricular
practice
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1. INTRODUCCIÓN
El estudio de la autoestima, el autoconcepto y su relación con la práctica de
actividad física y el rendimiento académico, es un tema que ha sido ampliamente
estudiado a lo largo del tiempo por numerosos autores. En algunas ocasiones, estos
estudios han relacionado positivamente la actividad física con la autoestima, el
autoconcepto y el rendimiento académico mientras que en otros casos no ha sido así,
lo que motiva a comprobar este aspecto y el resultado que podría obtenerse analizando
un centro educativo de interés. Este ámbito de estudio es un ámbito que incluye temas
de estudio de grandes dimensiones, donde es muy importante la investigación ya que
la información que se pueda extraer en esos estudios puede influir significativamente en
un mejor desarrollo integral de la persona, no solo centrado en un aspecto concreto sino
tratando de mejorar todo el conjunto del individuo. Por otro lado, el análisis del
rendimiento académico es fundamental ya que supone en gran medida la adaptación y
el éxito en la sociedad y en ambos casos, tanto en la autoestima y autoconcepto, como
en el rendimiento académico, la práctica de actividad física debe aparecer como
herramienta de mejora, ya que existen beneficios probados en relación a estos
aspectos.
2. MARCO TEÓRICO
Desarrollo cognitivo
El aprendizaje otorga cierta capacidad de autocontrolar la conducta humana y
permite la adaptación de la mejor manera posible al entorno. Para ello, es necesario
tanto adquirir conductas nuevas como inhibir las que no lo son, por lo que esto supone
un cambio continuo en el comportamiento (Ruiz, 2010). En cuanto al proceso de
aprendizaje, se entiende por desarrollo cognitivo el estudio de la evolución de los
procesos psicológicos humanos, desde los más simples hasta los más complejos,
entendiendo como simples la percepción, atención o aprendizaje y como más complejos
el pensamiento, la imaginación, el lenguaje o el razonamiento (Enesco, 2001). Para
Piaget, el equilibrio es el responsable del desarrollo cognitivo y se da como resultado de
un proceso de asimilación/acomodación que le permite adaptarse al medio, mientras
que, para Vygotsky, el desarrollo cognitivo se da por las relaciones sociales en los
procesos mentales superiores y viene determinada por la internalización de las
herramientas y la interacción con el medio social (Moreira, 1997, citado en Martínez,
Arrieta y Meleán, 2012).
En cuanto a la visión del desarrollo cognitivo por parte de los investigadores
clásicos, según se explica en el estudio de Vielma y Salas (2000), Piaget propone un
paradigma en el que el ser humano se desarrolla debido a la maduración orgánica y a
su historia personal, que empieza como una unidad individual que con el tiempo se
transformará en social debido al contacto con otras personas del entorno. Por otro lado,
Vygotsky nos habla de un paradigma donde el niño se desarrolla por su maduración
orgánica pero fundamentalmente por la cultura y el entorno donde se encuentra inmerso,
ya que entiende que los procesos mentales solo pueden ser entendidos si se entienden
los procesos sociales y culturales del contexto donde vive. Posteriormente, Bandura
propone que el desarrollo cognitivo humano se lleva a cabo por el aprendizaje en
contextos sociales a través de modelos reales y simbólicos, y finalmente, Bruner (1990),
entiende que es un paradigma que se produce en la mente, construyendo modelos
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mentales influenciados por el proceso de almacenamiento de estos y las conclusiones
deducidas por parte del que aprende.
Teoría de la mente
En cuanto a la teoría de la mente, es definida como una “habilidad psíquica que
poseemos para representar en nuestra mente los estados mentales de otro para a través
de ella poder explicar y predecir su conducta” (Téllez, 2006, p.11), por tanto, se refiere
a la habilidad para comprender y predecir la conducta de otras personas, sus
conocimientos, sus intenciones, sus emociones y sus creencias (Tirapu, Pérez,
Erekatxo y Pelegrín, 2007), surgiendo esta teoría de las teorías de desarrollo cognitivo
comentadas anteriormente (Téllez, 2006). Aunque este proceso va más allá, ya que no
sólo se interpretan las acciones de los demás, sino que también se les puedes atribuir
intencionalidades (García, González y Maestú, 2011). Esta idea también se traduce en
las emociones, puesto que estos procesos también permiten empatizar con otras
personas y modificar la conducta en función de la comprensión de las emociones de los
demás (García, 2008).
Desarrollo cognitivo y deporte
En la relación entre desarrollo cognitivo y deporte, no se puede olvidar que, gracias
a la capacidad motriz, es posible la adaptación al medio para evolucionar. El desarrollo
cognitivo desde temprana edad está íntimamente relacionado con el movimiento, ya que
a través de él se obtienen las primeras experiencias sensoriales por las que el niño
explora, relaciona y controla su ambiente, lo que le permite empezar a construir sus
esquemas mentales.
Gracias a la neurociencia y la neuropsicología, se ha podido demostrar que con la
actividad física se realiza una regeneración y una activación de conexiones neuronales
que contribuye al aprendizaje motor y también al desarrollo cognitivo (Loayza, 2016).
Existen estudios que comprueban que los ejercicios de coordinación mejoran las
capacidades atencionales y otras funciones cognitivas. Smith (2006) basa sus estudios
en el principio de que determinados ejercicios físicos, como por ejemplo la ejecución de
movimientos contralaterales también conocidos como patrones cruzados, estimulan el
trabajo conjunto de los dos hemisferios cerebrales favoreciendo la cognición. Es por
todo esto por lo que “cabe destacar el valor y la importancia, subestimada por la
comunidad educativa, de la Educaciónsica en los programas escolares” (Pinto, 2011,
p. 176). Además de la práctica de actividad física reglada, la realización de deporte
extraescolar ha demostrado ser una buena opción, ya que continúa favoreciendo este
tipo de mejoras y hace que mejore el funcionamiento del cerebro, la concentración, la
autoestima y se obtenga un mejor comportamiento, factores que propician una mejora
en los procesos de aprendizaje (Padilla, Aguilar y Fernández, 2016). En este sentido,
se explica que el mayor rendimiento académico se produce en los niños que practican
actividad física extraescolar moderada, es decir, entre 2 y 5 horas semanales,
produciéndose el peor rendimiento en los niños que realizan un exceso de práctica
(Cladellas, Clariana, Gotzens, Badia y Dezcallar, 2015).
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Autoestima y Autoconcepto
Según Montoya y Sol (2001) y González-Arratia (2011), la autoestima es la
apreciación que cada persona hace de misma mediante un proceso valorativo-
acumulativo, basado en la experiencia y con un enfoque general que se ve influenciado
por el conjunto de estados anímicos que aparecen a lo largo de periodos de tiempo
relativamente continuos y duraderos (Silva y Mejía, 2015). En las personas con baja
autoestima, el sentirse inadecuado, inadaptado, inseguro, incapaz y sin valor, son
mucho más frecuentes debido a sus experiencias negativas en la consecución de logros
o necesidades personales (Mejía, Pastrana y Mejía, 2011).
El autoconcepto, por su parte, es la idea que cada persona tiene de misma y de
su realidad en función de las experiencias. Por último, aparece el concepto de
autorrealización, que es la consecución de logros que provocan sentimientos de
plenitud, pudiendo tener que ver con los demás o con uno mismo (Silva y Mejía, 2015).
Simplemente el sentimiento de pertenencia a un grupo y la aceptación de este hacia la
persona afectará de forma positiva a la autoestima, lo que no se relaciona de forma
directa con el tipo de comportamientos o la forma de pensar que se puedan desarrollar
con la pertenencia a dicho grupo (Álvarez, Sandoval y Velásquez, 2007).
Por ello, será bueno que el adolescente adquiera valores como la autodecisión, la
autonomía, la autodisciplina, el autocontrol, la autosuficiencia, la autoaceptación y la
autorrealización para afrontar la vida con una autoestima positiva. Conseguir esto será
de vital importancia puesto que esta influirá de manera significativa en los sentimientos
del niño, en su aprendizaje, en su pensamiento en sus relaciones, en su comportamiento
y en su propia consideración (Mejía et al., 2011). El autoconcepto implica los aspectos
cognitivos o de pensamiento, relacionados con la autoimagen y en general, se hace
referencia a la totalidad de un complejo organizado. Un sistema dinámico de creencias
aprendidas, actitudes y opiniones que cada persona tiene como valederas acerca de su
existencia personal (Villasmil, 2010). A diferencia de la anteriormente comentada
autoestima en la que prevalecen principalmente las dimensiones valorativa y afectiva,
en el autoconcepto prevalece la cognitiva, la percepción y la imagen que cada uno tiene
de mismo. Este concepto tiene una realidad muy general pero dentro se distinguen
otros más específicos como pueden ser el físico, académico, social, personal y
emocional (Roa, 2013).
El niño se introduce en la etapa escolar y adolescencia, punto álgido en el
desarrollo del autoconcepto, donde empieza el desarrollo tanto cognitivo como físico
que serán determinantes para su integración entre iguales. Además, esta maduración
le dotará de libertad para conceptualizarse con la sociedad lo que conllevará una
reestructuración del autoconcepto (Cazalla y Molero, 2013).
En relación con la práctica deportiva, la posesión de una buena autoestima dota
de capacidad para afrontar de forma más realista las actividades deportivas, lo que
ayuda a lograr éxitos y a encajar los fracasos (Hurtado, 2014). Además, la practica
regular de ejercicio aeróbico y moderado contribuye a la prevención de enfermedades
mentales habiéndose demostrado que las personas que abandonan las prácticas
deportivas muestran síntomas de negatividad y tienen más posibilidades de padecer
conductas depresivas (Candel, Olmedilla y Blas, 2008). En otras etapas, como la tercera
edad, el ejercicio físico también tiene beneficios. Como expresan García, Marín y
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Bohórquez (2012) las personas mayores que realizan actividad física de forma regular
muestran una mayor aceptación de la etapa de la vejez, sintiéndose bien consigo mismo
y con los demás. Esta práctica deportiva supone una contribución para la mejora del
autoconcepto físico, incidiendo así en los dominios académico, social, emocional y
familiar (Murgui, García y García, 2016). Finalmente, hay estudios que no relacionan de
forma positiva la realización de actividad física con la mejora de la autoestima, ya que
entienden que la mejora de la autoestima física no está ligada con la mejora de la
autoestima global, siendo un concepto muy estable a lo largo de la vida, en el que la
actividad física no puede ser muy determinante (Herrera, Pablos, Chiva y Pablos, 2016).
Esta disonancia de opiniones es la que justifica y motiva para la realización de este
estudio en el caso de un instituto de la ciudad de Sagunto.
3. OBJETIVOS
El objetivo del trabajo es analizar la relación de la práctica de actividad física
extraescolar con el nivel de autoconcepto y el rendimiento académico de los alumnos.
Como objetivos específicos se pretende saber si existe una correlación
significativa entre el nivel de autoconcepto académico y el rendimiento académico y si
los niveles de autoconcepto de los alumnos difieren significativamente en función de las
variables de género y curso.
4. MÉTODO
Muestra
En lo referente a la muestra, la población objeto de estudio son los alumnos de la
etapa secundaria obligatoria (E.S.O) de un instituto situado en el municipio de Sagunto.
La muestra consta de 80 alumnos, de los 160 aproximadamente que tiene el centro en
dicha etapa. Del total de encuestados, el 50% son chicas (n= 40) y el 50% chicos (n=
40) siendo 20 alumnos de cada curso en una proporción del 50% en base al género en
cada caso. Además del género y el curso, se ha tenido en cuenta si han realizado o no
deporte extraescolar.
Instrumento
El instrumento utilizado para la realización de este trabajo ha sido el cuestionario
de autoconcepto AF5 de García y Musitu (2001). Dicho instrumento se compone de 30
elementos con los que se evalúan 5 dimensiones diferentes del autoconcepto presentes
en el sujeto: en primer lugar, el aspecto académico-laboral, seguido del social,
emocional, familiar y, por último, del aspecto físico. Cada una de estas dimensiones se
evalúa a través de diferentes ítems que aportan información sobre cada aspecto
concreto.
Procedimiento
En cuanto al procedimiento seguido, se solicitó permiso al centro para poder
realizar el proyecto. Posteriormente, se realizó una hoja de consentimiento informado
que se les entregó a los alumnos para que fuese firmada por los padres o tutores de los
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niños y, una vez se tenía el permiso de todas las partes, se procedió a la recogida de
datos mediante un cuestionario anónimo.
Análisis estadístico
Para extraer los resultados se ha utilizado el programa estadístico SPSS en su
versión 23. En primer lugar, se ha llevado a cabo una prueba de normalidad, para
comprobar si las variables usadas siguen una distribución normal y, por tanto, si
podemos usar estadística paramétrica. Una vez confirmado este punto, se han realizado
pruebas T para muestras independientes, con la intención de observar si las medias de
los niveles de autoconcepto y de rendimiento académico son significativamente
diferentes en función de si practican o no deporte, y también si los valores de
autoconcepto general se mostraban diferentes en base al género. También se ha
llevado a cabo una correlación para identificar si la variable de autoconcepto académico
y la del rendimiento académico estaban significativamente relacionadas. Por último, se
ha realizado la prueba ANOVA de un factor para comprobar si los niveles de
autoconcepto general eran significativamente diferentes en los cuatro cursos
analizados.
5. RESULTADOS
En primer lugar, se ha realizado un análisis de normalidad de los datos, para
determinar la idoneidad de las pruebas estadísticas que se pretenden llevar a cabo en
el estudio. Una vez realizada, la prueba resultó no significativa (p>.05) en las variables
a utilizar, por lo que se entiende que los datos siguen una distribución normal y que, por
tanto, se puede proceder a utilizar pruebas de estadística paramétrica, como es el caso
de las pruebas T y el ANOVA de un factor.
Posteriormente, se ha llevado a cabo la comparación de los niveles de
autoconcepto entre las personas que realizan actividad física y las que no. Como se
puede apreciar en la Tabla 1, la puntuación media que se ha obtenido respecto a la
variable de autoconcepto ha resultado ser mayor en los estudiantes que practican
deporte extraescolar con un valor medio de 57.21 (±19.15) respecto a los que no lo
hacen (53.82 ±19.15). Sin embargo, tras realizar la comparación mediante una prueba
T, el resultado ha sido no significativo (p>.05), por lo que se puede afirmar que no existe
una diferencia significativa respecto a los valores de autoconcepto entre las personas
que realizan actividad física extraescolar y las que no.
Tabla 1. Descriptivos autoconcepto en base a la práctica de actividad física
Deporte
Extraescolar
X
Autoconcepto
general
Sí practica
57.21
No practica
53.82
Posteriormente, se realizó de nuevo el mismo procedimiento, pero en este caso
con la intención de analizar una comparación entre la nota media de los alumnos en
base a si dichos estudiantes practican actividad física extraescolar o no. La nota media
de las personas que practican deporte es superior a los que no practican (ver Tabla 2),
con valores de 6.34 (±1.32) y 5.85 (±1.54), respectivamente. Sin embargo, tras la
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realización de la comparación de medias, el resultado no ha mostrado resultados
estadísticamente significativos (p>.05), por lo que no se puede confirmar que el
rendimiento académico sea significativamente diferente entre los que practican actividad
física y los que no.
Tabla 2. Descriptivos rendimiento académico en base a la práctica de actividad física
Deporte extraescolar
X
DT
Nota media
Si Practica
6.34
1.32
No Practica
5.85
1.54
Seguidamente, tras las diferentes comparaciones llevadas a cabo, se quería
comprobar si podía existir una correlación significativa entre la variable relacionada con
el autoconcepto académico y el rendimiento académico de los estudiantes. Una vez
realizada la prueba de correlación y obtenidos los resultados (ver Tabla 3) con el valor
de correlación de Pearson, observamos que dicha correlación no es significativa (p>.05)
y, por tanto, no es posible afirmar que exista una correlación estadísticamente
significativa entre el autoconcepto académico y el rendimiento académico.
Tabla 3. Correlación entre autoconcepto académico y nota media
Autoconcepto
Nota media
Correlación de Pearson
.21
Nota: *p<.05
En cuanto a la comparación del autoconcepto en base al género (ver Tabla 4),
como se puede apreciar las mujeres tienen mejor media que los hombres (57.49 ±18.98;
53.53 ±17.82, respectivamente). Tras la realización de la comparación de medias
(p>.05) se puede afirmar que hombres y mujeres no obtienen puntuaciones
significativamente diferentes en cuanto a su autoconcepto.
Tabla 4. Comparación de los niveles de autoconcepto por género
X
DT
Autoconcepto general
Hombre
53.53
17.85
Mujer
57.49
18.98
Para finalizar, se ha realizado una comparativa de los niveles de autoconcepto en
base al curso al que pertenecen los alumnos. En la Tabla 5 se puede apreciar que los
mejores datos respecto al autoconcepto por cursos se encuentran en segundo, con una
media de 66.59 (±12.15) seguidos por primero con una media de 58.17 (±16.16), tercero
con una media de 56.08 (±17.02) y, finalmente, cuarto con una media de 41.20 (±18.95).
Tabla 5. Descriptivos de los niveles de autoconcepto por curso
X
DT
1º ESO
58.17
16.16
2º ESO
66.59
12.15
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3º ESO
56.08
17.02
4º ESO
41.20
18.95
Total
55.51
18.42
Con el fin de comprobar si existen diferencias estadísticamente significativas entre
los grupos planteados, se ha realizado una prueba ANOVA (p<.001) en la que como se
puede comprobar en la Tabla 6, se ha encontrado que las diferencias son
estadísticamente significativas entre los grupos de los cursos de primero y cuarto
(p<.01) y también entre los cursos de segundo y tercero (p<.05).
Tabla 6. Prueba Post Hoc comparación entre cursos
1º ESO
2º ESO
.106
3º ESO
ESO
.686
3º ESO
.686
2º ESO
.044
4º ESO
.001
4º ESO
.005
2º ESO
1º ESO
.106
4º ESO
1º ESO
.001
3º ESO
.044
2º ESO
.000
4º ESO
.000
3º ESO
.005
6. DISCUSIÓN
El presente estudio ha tenido como objetivo analizar la influencia de la actividad
física y el deporte extraescolar sobre el autoconcepto y el rendimiento académico. En
líneas generales, los resultados no llegan a completarse como sí ocurre en muchos de
los estudios relacionados con este tema, en los que se establece que la práctica
deportiva influye positivamente sobre la autoestima y el rendimiento académico. En este
sentido, autores como Guillén y Nieri (2009) y Moreno, Cervelló y Moreno (2008)
defienden que las personas que practican deporte tienen una autoestima más elevada
que los que no y, en esta línea, Murgui et al. (2016) también establecen que las personas
que practican deporte obtienen mayores puntuaciones en todas las dimensiones del
autoconcepto, lo que se encuentra de acuerdo con los resultados obtenidos por otros
autores como Ramos, Rivera, Moreno y Jiménez (2012) o Jiménez, Zagalaz, Molero,
Pulido y Ruiz (2013). Sin embargo, en el caso del presente estudio, a pesar de que los
alumnos que practican deporte extraescolar obtienen mejores puntuaciones en cuanto
a autoconcepto y rendimiento académico, tras realizar la comparación estastica no se
puede afirmar que esa diferencia sea significativa. Estos resultados van en la nea de
otros trabajos en los que el resultado ha indicado que no existe significación en las
relaciones propuestas (Blasco, 1997; Fox, 2000; Herrera et al. 2016; Molina, Castillo y
Pablos, 2007).
Por otro lado, se pretendía analizar la relación entre autoconcepto y rendimiento
académico y el papel que podía jugar la práctica de actividad física extraescolar en
ambos, dado el interés que ha suscitado la temática en la literatura científica al respecto
(Álvarez et al. 2017; Huang, 2011; Skaalvik, & Skaalvik, 2013). En este sentido, en
cuanto al rendimiento académico y la práctica deportiva, encontramos estudios como el
de Cladellas et al. (2015) o el de Martín (2014) que revelan que las actividades físico-
deportivas influyen significativamente en el rendimiento de los niños de primaria.
González y Portolés (2014) siguen esta misma nea, y en su contribución en la que
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analizan la relación de la actividad extraescolar con la motivación, el rendimiento
académico y las conductas asociadas a la salud, encuentran diferencias en los distintos
índices motivacionales y en algunas asignaturas como lengua y literatura y educación
física. Esta conclusión concuerda con otros estudios en los que los alumnos que
practican actividad física obtienen significativamente más nota que los que no (Linder,
2002; Ramírez, Vinaccia y Suarez, 2004). Por su parte, en el estudio de Herrero-Torres,
Al-Lal y Mohamed (2017) se obtiene que las correlaciones entre las calificaciones de las
asignaturas evaluadas y el autoconcepto son positivas, y dentro de ese autoconcepto,
en concreto aparecen en el caso del autoconcepto académico, social y familiar. Esto
muestra el papel importante de la familia y el entorno, un papel que es importante en
toda la etapa educativa y donde en los últimos años de primaria y primeros años de
secundaria la aceptación social juega un rol decisivo (Madariaga y Goñi, 2009). Sin
embargo, en el caso de la presente investigación, a pesar de que las puntuaciones
medias son más altas en aquellos alumnos que practican actividad física extraescolar,
no se ha encontrado significación en dicho aspecto, algo que por otro lado no ha sido
inusual, encontrando aportaciones como la de Dimas (2006), Barría y Manríquez (2011)
o Pamos (2016) con resultados similares.
Finalmente, respecto a la posible correlación entre el autoconcepto académico y
la nota media, existen estudios que confirman dicha relación significativa, como el de
Cruz y Quinones (2012) o el de Rabell (2012) entendiendo que un buen autoconcepto
influye en la motivación y en consecuencia en el rendimiento académico, donde
aspectos como la atención, la motivación y el cociente intelectual pueden ser también
influyentes (Hernández, San Miguel y Rodríguez, 2011). Siguiendo esta línea, pero de
forma más reciente, encontramos estudios como el de Chacón-Borrego et al. (2017) en
el que se analizan los distintos autoconceptos y su relación con la práctica de actividad
física en una muestra de jugadoras de baloncesto extraescolar. Los resultados indican
que solamente el autoconcepto académico muestra relación significativa con la práctica
de actividad extraescolar. Sin embargo, al contrario que los ejemplos citados
anteriormente, en la presente investigación la correlación entre autoconcepto
académico y rendimiento académico no ha resultado significativa, por lo que no
podemos soportar dichas conclusiones.
7. CONCLUSIONES
Como conclusiones del estudio, vemos en primer lugar que las personas que
practican deporte tienen de media un mejor autoconcepto que las que no practican,
aunque al llevar a cabo esta comparación de medias no encontramos diferencias
estadísticamente significativas. En segundo lugar, en lo que respecta al rendimiento
académico, vemos que en nuestro caso las personas que practican deporte y las que
no practican no obtienen valores estadísticamente significativos, en cuanto al
rendimiento académico, por lo que no podemos afirmar que la práctica haya sido
determinante. Tampoco hemos obtenido significación en la correlación entre el
autoconcepto académico del alumno y su nota media, por lo que no se puede afirmar
que los valores de autoconcepto académico/profesional tengan una vinculación con la
nota media obtenida. En lo que respecta a la comparación de autoconcepto general en
base al género, no se han obtenido diferencias estadísticamente significativas entre
chicos y chicas, mientras que en la comparación por cursos que aparecen,
concretamente entre los cursos de primero y cuarto y entre segundo y tercero.
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8. LIMITACIONES Y LINEAS FUTURAS
En primer lugar, encontramos la limitación de la muestra, ya que un número mayor
de encuestas quizás habría arrojado resultados diferentes o al menos más extrapolables
a la población objetivo. También pensamos que puede influir en los resultados de la
encuesta el hecho de que se haya contestado cerca de los compañeros, lo que puede
hacer que ciertos alumnos tiendan a fijarse en las respuestas de sus compañeros. Como
futuras líneas de investigación, creemos que es importante seguir investigando acerca
de la influencia que tiene el deporte en el desarrollo integral del niño y demostrando la
importancia de esta en la educación. Para ello, se podría realizar un trabajo en el que
se evaluara tanto el componente cognitivo mediante las inteligencias múltiples, el
componente emocional y el social y el sentimiento de pertenencia grupal, todo ello
relacionado con la práctica de actividad física. Además, sería interesante analizar
comparaciones, pero teniendo en cuenta los distintos tipos de autoconcepto, para
concretar más los resultados.
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