Mantenimiento del arte de «baca»

Título original:

Faena marinera: saneamiento del cable del arte por medio de dos eslabones llamados malla.

Lugar:

Puerto de Huelva

Autor:

Fecha:

ca. 1970

Origen:

Colección:

Manuel Sancha Blanco, (1975). La actividad pesquera del puerto de Huelva.

Comentario:

La “baca” es un arte de forma troncocónica con dos pernadas y un copo en forma de embudo. Los corchos (o flotadores sintéticos) se disponen en la relinga superior, y los plomos en la inferior. El primer trozo de la pernada se denomina banda y el segundo “casarete”; el primero del copo se denomina tres molladas, el segundo, galerón y el último, corona.
La “baca” es un arte de forma troncocónica con dos pernadas y un copo en forma de embudo. Los corchos (o flotadores sintéticos) se disponen en la relinga superior, y los plomos en la inferior. El primer trozo de la pernada se denomina banda y el segundo “casarete”; el primero del copo se denomina tres molladas, el segundo, galerón y el último, corona.

Los artes actuales son confeccionados con hilo de nylon u otro material sintético. Tanto en las pernadas como en el copo, la malla tiene una longitud de 9 x 20 cm, es decir, 9 mallas por cada 20 cm, pero en el copo el hilo es doble, lo que hace que sea más tupida. Estas dimensiones del mallaje no son las legales, ya que lo ordenado para la pesca de arrastre es un mallaje de mayores dimensiones, aunque, para ser exactos, ninguno de los pesqueros onubenses que emplean estos artes faenan en aguas españolas.

La baca suele largarse desde la popa del barco con ayuda de dos “puertas” de madera que tienen por objetivo mantener abiertas las pernadas para facilitar la entrada del banco de pesces. La puerta, de madera, tiene forma rectangular, reforzadas con chapa en su perímetro exterior. Van unidas al arte mediante sendas malletas, a través de dos triángulos denominados tirantas. En la cara anterior de las puertas van amarrados los cables por medio de unos ángulos de hierro denominados pirigallos. Mientras que la longitud de los cables depende de la profundidad de los caladeros, la de las malletas es invariable.

Las dimensiones de estas redes varían según la potencia del arrastrero. Así por ejemplo, para un buque de unos 500 HP, la longitud es de unos 50 m, mientras llega a 80 m para los buques con una potencia de 900 HP. El arrastre se lleva a cabo en profundidades variables que, normalmente, son de 100 a 150 metros, y el tiempo que dura cada calada suele ser de hora y media a 2 horas.

Para su uso, los pescadores largan en primer lugar la red y a continuación se hace lo mismo con las puertas que, por la resistencia que ofrecen al agua al ser arrastradas por el barco, se separan, manteniendo abierta la boca del arte en proporción a la velocidad de tracción. Para cobrar el arte, los cables se van recogiendo en los tambores hasta que la red llega al costado de la embarcación y entonces se iza a bordo por una pasteca, colocada en el palo, vaciándose sobre cubierta.

 

Portfolio de:

Antonio Pérez Vázquez

Fuentes:

Manuel Sancha Blanco, (1975). La actividad pesquera del puerto de Huelva. Huelva, Sexta, S. A. pp. 54-57