Fachada de Poniente del Molino mareal de Pozo del Camino (Isla Cristina). Se observan los Tajamares que facilitaban el paso del agua a los rodeznos. La energía derivada de los movimientos del agua al ritmo de las mareas constituía una fuente de energía periódica e inagotable, que permitía la molienda del grano para la elaboración de los panificables consumidos en las poblaciones próximas. Estos edificios eran un claro exponente de la utilización de la energía hidráulica, mediante una tecnología que se venía desarrollando en Europa desde época medieval. Actualmente el molino de la imagen está restaurado.*
* [Restaurado por la Mancomunidad de Islantilla y convertido en centro de interpretación de la marisma de Isla Cristina, hoy permanece cerrado al público por dificultades presupuestarias. Por otro lado, hay que decir que la motorización de las labores de molienda del grano se introdujo en España cuando, a principios del s XIX, un molinero gaditano importó la primera máquina Watt (a vapor) desde Inglaterra. No obstante este caso temprano de industrialización, todavía a principios del siglo XX se asiste al lento proceso de sustitución de una milenaria tecnología en sus versiones eólica, fluvial y mareal; proceso de sustitución que, en España, estuvo paralizado durante los 20 años de larga posguerra civil que conllevó el mayor retroceso histórico sufrido por el tejido productivo del país. N del Prof. FCP].