Trabajadores y habitantes de Isla Cristina sobre las calderas para el alquitranado de los artes de pesca, que se localizaban en un solar junto a las fábricas de conservas Pérez y Pérez (una de sus naves se puede ver en el último plano de la fotografía). El “entinte” de las redes era fundamental para evitar que el salitre del mar las deshiciera en poco tiempo (redes hechas con material vegetal)*. Era necesario alimentar la caldera con un importante suministro de madera para mantenerla en continuo funcionamiento.
*[Antes de la introducción de los polímeros sintéticos como materia prima industrial en la fabricación de las redes de pesca a finales del siglo XX, éstas eran elaboradas habitualmente con fibras de cáñamo y, algo más tarde, de algodón. El alquitranado proporcionaba a estas materias primas orgánicas una mayor resistencia por lo que alargaba su vida útil. Nota de vistoynovisto]