Fotografía tomada en la cubierta del barco pesquero onubense Marvasa 11 en la que aparecen de izquierda a derecha, Eduardo Mirabent Serrano (patrón de barco de ultramar, uno de los más jóvenes en obtener el título en todo el país), en el centro un personaje desconocido, y José Rodríguez Romero “El Potaje”. La industria pesquera de la costa onubense tendía a buscar la mercancía en lugares como Angola, Mozambique o Senegal apoyándose con las Canarias. Desarrollarían el estilo de pesca de cerco para la captura de los peces, especialmente sardinas, y el de arrastre para la captura de marisco.
En esta fotografía podemos destacar la importancia e influencia de la actividad pesquera en la cultura local isleña. El modo de vida de esta localidad se asemeja al de muchas otras localidades del litoral, sobre todo a la zona atlántica andaluza, del golfo de Cádiz, pero a su vez presenta particularidades propias, por su situación geopolítica cercana a Portugal, y al estrecho de Gibraltar. Esto ha dado lugar a un desarrollo económico fructífero que la llevará a la cabeza de los principales puertos de toda España. La profesora del Antropología Social del Departamento de Historia, Geografía y Antropología, de la universidad de Huelva expondría esto al respecto: “Isla Cristina es una población que nace por la actividad conservera y salazonera, algo infrecuente en Andalucía y España. La razón de ser y existir de Isla Cristina es la pesca. Además, en la actualidad es el puerto pesquero más importante de Andalucía, el que tiene mayor número de barcos y subasta mayor número de pescado” (comunicado de la Fundación Descubre).
Finalmente hay que destacar que este modo de vida no se encierra solo dentro del marco económico, sino que también afecta a todos los modos de vida locales, ya sean relaciones familiares o personales, como en las festividades o en la propia gastronomía, entre otras.