Las dos instantáneas nos muestran la descarga del marisco en puerto y su primera preparación en cajas para el transporte.
En la primera imagen podemos ver un bote de vela latina, sin cubierta y de un único palo.
El marisco era transportado en sacos de red hasta la lonja, donde se clasificaba y se preparaba para su venta. Esto queda reflejado en la segunda fotografía, donde el marisco se está empaquetando para su venta, ya sea en la localidad o en poblaciones próximas, donde también se vendía el pescado fresco.
La lonja era junto con el puerto el área nuclear de la pesca en cualquier localidad, pues era el centro de recepción y venta del marisco y del pescado capturado por sus marineros. Allí se vendían las capturas y también se redistribuía el pescado hacia tiendas particulares y hacia otras localidades, sobre todo hacia el interior.
En la segunda imagen podemos apreciar el utillaje utilizado en la época, en este caso unas cestas de mimbre que contienen lo que parecen ser varios kilogramos de almejas, aunque en la fotografía resulta difícil distinguir la especie, pues las almejas y las chirlas son muy parecidas.
También se utilizan cajas de madera para tasar la cantidad a ras antes de, probablemente, pasar a subasta este marisco.
Nota de vistoynovisto:
La embarcación de la imagen de la derecha parece ser del tipo común que, en el suratlántico español, se denomina «patera», distintiva por casco plano, muy útil en zonas que requiere un escaso calado como las marismas onubenses o gaditanas. Por otra parte, y tal como observamos en primer plano en la segunda imagen, hay que subrayar el recurso al trabajo infantil, en una dinámica de autoexplotación del núcleo familiar y transmisión intergeneracional de los oficios propias de las economías familiares tradicionales pesqueras. N. del Prof.