El aparejo llamado de jareta aparece a 1826 entre los pescadores de Rhode Island (Boston, Estados Unidos). Llegaría a la península, en concreto a Ayamonte, en 1888 bajo el nombre de “Tarrafa”. Un aparejo hecho de algodón para el que en principio se usarían galeones de pequeño tamaño, pero con el tiempo se ampliarían otros de mayor desplazamiento.
La definición de Galeón que da Ediciones Garriga en su enciclopedia general del mar es “una embarcación que empleó en la pesca de la sardina con arte de cerco y traíña, siendo rasa y fina de proa, llevando mayor carga a popa” podía hasta 15 remos a cada lado y 2 o 3 personas por remo. Hacia el 1900 aparece junto al galeón una versión más pequeña llamada galeoncillo y que precisaba solo de 5 o 6 marineros para su funcionamiento y contaba también con un mástil desmontable y una vela latina.
En Ayamonte el primero despacho se produjo en el año 1910. El galeón llamado “Nuestra señora de las Angustias” salió a la pesca de la sardina con 38 tripulantes. Hay una lista de galeones inscritos en Ayamonte a partir de 1903 con una media de 10 TRB. Otra los galeoncillos que tienen unas 6,9 TRB de media. No se sabe exactamente donde atracaban los galeones en Ayamonte, pero se cree que podría ser en canela o en la playa.
El trabajo dentro del galeón era duro: si hacía viento la vela latina servía para navegar, pero con calma había que remar hasta llegar a un banco o de vuelta al mismo puerto. Cuando se encontraba el banco. se largaban las redes formando un copo y rápidamente se subían a bordo. Durante el desarrollo de dichas faenas los marineros entonaban canciones que a veces les ayudaba a mantener el ritmo a la hora de rimar.
A partir de 1910, comienzan a instalarse máquinas de vapor, permitiendo construir embarcaciones de mayor desplazamiento y registro bruto con 50 o 60 marineros. Este era el galeón de tipo “Vigo” con la proa vertical y la popa alzada.