La práctica de la almadraba en el golfo de Cádiz es muy antigua. “Numerosos testimonios literarios y arqueológicos dan cuenta de ésta actividad” (J.M.Ruíz Acevedo, A.Suardíaz Figuereo,2017, p145). Se tiene constancia de que en el siglo XVI la Casa de Medinaceli dispuso una en la desembocadura del río Piedras, aunque habría que esperar al siglo XIX para la creación de la almadraba del El Terrón y a 1923 para la de Nueva Umbría.
Ésta última se calaba en frente de la Flecha de El Rompido. En 1928, en plena dictadura de Primo de Rivera, se crea el Consorcio Nacional Almadrabero, por el que el Estado empieza a controlar las almadrabas del Golfo de Cádiz en régimen de monopolio. “El consorcio obtiene la facultad de limitar el número de almadraba, así como de situarlas […] donde considere más conveniente” (J.M.Ruíz Acevedo, A.Suardíaz Figuereo,2017, p184).
La temporada del atún empieza a mediados de marzo y acaba a mediados de septiembre. Los atunes pasan el invierno en el atlántico norte y a inicios de la primavera migran hacia el Mediterráneo para reproducirse. A finales del verano inicia su retorno a agua mas septentrionales. Los almadraberos aprovechan la ida y la vuelta para poder pescarlos.
El problema es que son ocho meses de temporada y la mayoría de los pescadores no residían cerca del lugar dónde estaba calada la almadraba. “…Aproximadamente 25 eran de Cartaya, 50 de Lepe, 50 de Almería, 20 ó 25 de de Isla Cristina, 14 ó 15 de Benidorm, 6 ó 7 de la Punta del Moral y unos 6 de El Rompido.” (J.M.Ruíz Acevedo, A.Suardíaz Figuereo,2017, p195).
Por esta razón, el Consorcio decidió comprar los terrenos de la Flecha que estaban en frente del caladero para construir ahí los edificios necesarios para que estas personas pudieran estar allí durante 8 meses. Es así como nace El Real de Nueva Umbría, un pequeño núcleo poblacional temporal que llegó a alojar a 150 familias y algunos almadraberos que venían solos que en total sumaban “900 habitantes” (J.M.Ruíz Acevedo, A.Suardíaz Figuereo,2017, p202).
El poblado contaba con varios servicios básicos, como una escuela para los niños y una barbería. También estaba la Cantina, un “economato instalado por el Consorcio donde se abastecían a cuenta los trabajadores de la almadraba durante la temporada.” (J.M.Ruíz Acevedo, A.Suardíaz Figuereo,2017, p203). En la década de los 60, la almadraba de Nueva Umbría deja de estar en funcionamiento y el Real acabó quedando abandonado y en ruinas. Actualmente es BIC y la Junta de Andalucía tiene un proyecto para su rehabilitación y puesta en valor. (Agrodiariohuelva, 19/12/2018).
Antonio Vargas Jurado.
El conjunto que componía el Real de la Almadraba de Nueva Umbría fue construido en 1929 por el Consorcio Nacional Almadrabero junto a unas antiguas instalaciones conocidas como el Real Viejo, pertenecientes a una antigua explotación pesquera ubicada en el mismo espacio desde finales del siglo XIX. Nueva Umbría permaneció en activo desde 1929 hasta 1963, año en que se ocupa por última vez el Real y se cala la almadraba. Las causas de su abandono fue la ausencia de capturas.
Esta almadraba de buche contaba con dos bocas, siendo de derecho y de retorno. Su producción se basaba en la extracción del atún rojo y para ello el trabajo ocupaba desde principios de febrero hasta finales de septiembre.
El Real está compuesto por diversos edificios que se articulan en torno a tres espacios principales: la casa del capitán, la zona de trabajo y almacenamiento de enseres y la zona de vivienda y servicios, ya que en el complejo almadrabero vivían alrededor de un millar de personas compuesto por 200 almadraberos y sus familiares.
Pese a que el entorno que lo rodea se encuentra protegido como paraje natural desde 1989, no ocurre lo mismo con el conjunto de la almadraba, que aún sigue en manos privadas.
Los edificios que componen el Real de la Almadraba están en ruinas, aunque se conserva la mayoría de las estructuras y sus techos. El estado de abandono ha propiciado la aparición de una abundante vegetación, que cubre especialmente la explanada situada entre la Casa del Capitán y los barracones de viviendas. El embarcadero tampoco puede cumplir su función actualmente, quedando además bajo el agua a excepción de los períodos de bajamar.*
En el siglo actual ha habido varias iniciativas para impulsar la recuperación del Real de la Almadraba, pero ninguna con éxito. Institucionalmente ha sido el Ayuntamiento de Lepe quien ha promovido la restauración desde 2005, llegando a presentar un proyecto de recuperación que incluye museo y centro de interpretación histórico a través del Consorcio de Turismo Sostenible de la Costa Occidental de Huelva.
Además, han surgido varias iniciativas ciudadanas, como la Asociación Almadraba El Terrón y la Asociación Flecha de Nueva Umbría, unificadas en el año 2012 en la Asociación Almadraba El Terrón y Flecha de Nueva Umbría.
En agosto de 2014 la Asociación de Vecinos Río Piedras, de El Rompido (Cartaya), creó la Plataforma Ciudadana para la Rehabilitación de la Almadraba de Nueva Umbría, cuyo objetivo era conseguir la declaración del Real de Almadraba como Bien de Interés Cultural. A instancias de esta iniciativa ciudadana, el Parlamento de Andalucía aprobó la declaración de Bien de Interés Cultural del Real de la Almadraba de Nueva Umbría, el 16 de octubre de 2014.
María Luz Acosta Sequedo.
* (el más reciente intento de rehabilitación no puede decirse que haya tenido el éxito esperado).