La cucaña o palo ensebado es una tradición muy extendida entre las localidades de España, especialmente las costeras. Se suele dar en las fiestas patronales, en el caso de Punta Umbría en las fiestas de la virgen del Carmen, patrona de los marineros.
Consiste en un palo o mástil resbaladizo dispuesto al borde de la cubierta de un barco o de un puerto. Los participantes intentarían atrapar el objetivo que está en la punta. En este caso es una bandera pero en otras localidades pueden ser otros premios como alimentos. En los pueblos sin tradición marinera el palo se coloca en vertical en algún lugar público.
El origen de esta tradición se cree que está en Nápoles, entorno a los siglos XV y XVI. En las plazas se hacía una montaña artificial la cual simbolizaba el Vesubio. En la cima había un agujero por el empezarían a sacar alimentos como salchichones, salchichas, pastas y quesos y la gente tenía que escalar hasta ahí para cogerlos. Con el tiempo, la montaña habría sido sustituida por un poste vertical en donde se colgarían los alimentos en la parte más alta. Para añadir dificultad y aumentar el entretenimiento de los que observaban el poste se comenzaría a ensebar. Esto luego derivaría a la versión marítima, ya que el agua amortiguaría la caída.
Dado que es una tradición frecuente en las localidades que tienen alguna conexión con la vida marítima, una hipótesis que se podría plantear es que se difundió por los contactos comerciales entre los puertos.