La “Traiña” y sus artes de pesca (1972)

Título original:

Hasta la obra muerta cargao de anchovas”

Lugar:

Punta Umbría (Huelva).

Autor:

Raúl García (hijo del dueño del barco).

Fecha:

1972

Origen:

Colección privada. Cortesía de Pepe Morales.

Colección:

Colección privada. Cortesía de Pepe Morales.

Comentario:

En la imagen vemos un barco de pesca que llega de faenar cargado de anchovas, de nombre “La bolita de añil”, debido al color que tenía. Ese día la pesca fue de 3.200 kilos de anchovas, como dato curioso, el pescado fue vendido a los bañistas que se encontraban en la playa, por eso están colgados del palo mayor del barco, para que se pudiera apreciar la mercancía.

Las personas que aparecen en la foto son, de izquierda a derecha;

– Manolo “El Nuevo”, mecánico del barco.

– Francisco García Domínguez, “El Chascá”, patrón y amador de barcos, (dueño del barco que aparece en la foto), muy conocido debido a las grandes capturas de pescado que realizó durante su vida, una vez llegó a pescar 18.000 kilos de corvina, también se dedicó a la pesca de anguila en Huelva, comprada casi en su totalidad por los japoneses .

– Manolo García Domínguez, “El Chascá”, arriba en el palo del barco.

– Francisco López, bajo el pie derecho de Manolo.

– Antonio “El Tonto Pillo”, lleva gorra y una anchova en la mano.

– José “El Cordero”, en la proa con dos anchovas en la mano.

Los artes empleados:

El barco hecho en los astilleros de Isla Cristina, era de madera y llevaba un motor diesel de dos tiempos. Iba siempre, como puede verse en la foto, con mucha tripulación, porque no había instrumentación mecánica, solo la manual para poder sacar la captura a base de fuerza física.

Se dedicaba a la pesca de todo lo que había en esas aguas, tales como sardina, herrera, bonito, dorada,…..no solo anchovas y nunca más lejos de a 10 millas de la costa.

En el barco de la imagen la pesca se realizaba sobre todo con redes, o “artes”, usaban varios tipos que son los siguientes:

Arte de pesca de cerco, era uno de los que más utilizaban, echaban al mar las redes allí donde los marineros localizaban una mancha que formaban los bancos de peces, o bien donde se acumulaban pájaros, como gaviotas, señal que estaban cazando. Consistía en una red rectangular que cercaba el banco de peces tomando una forma circular cuando se cerraba, quedando atrapados los peces, y eran luego los marineros, con su fuerza física, los que la arrastraban para sacarla.

Arte de cazonal o arte blanco, pertenece al grupo de red fija, es una enorme pantalla que mide unos 500 metros de longitud y 4 o 5 metros de altura, es para grandes peces, como los tiburones juveniles llamados cazones, siempre van en vertical que se mantenía en un extremo (relinga inferior) en el fondo del mar con plomo y el otro extremo (relinga superior) con corcho, para mantener la verticalidad.

El trasmallo, también son redes fijas, arte de pesca estático, compuesta por tres redes, de diferente tamaño de malla, colocadas superpuestas, la del medio es más tupida, los peces quedan atrapados en la más tupida, se mantiene verticalmente en la relinga superior con corcho y plomo en el fondo. Se utiliza para la pesca de especies como el róbalo, y mariscos como el langostino.

El arrastre, en menor dedicación. La red de arrastre estaba compuesta por el rastro, artilugio con púas enormes que se clavaban en el fondo del mar y que llevaba incorporado un copo de red que quedaba adherido a éste, cogido por grandes colomas, o cuerdas cuyo interior era de acero grueso y cubiertas de algodón, se usaba sobre todo para la pesca de la chirla. Tiraban el rastro, por la popa del barco y éste lo arrastraba a toda máquina, barriendo el fondo, y luego los marineros a través de las colomas la arrastraban al barco, por lo que era necesaria una gran fuerza física.

Ya en el siglo XVIII, uno de los artes “el trasmallo” era descrito por A. Sañez Reguart, acompañado de una ilustración, en su extraordinaria obra sobre el estudio de la pesca nacional

“…La lám. XX. Ofrece la demostración de la armadura de una pieza de red de tres paños ó telas unidas, que es decir según nombra los pescadores un Trasmallo ó arte de tresmallas. Por las relingas del corcho B.C. y la del plomo N.O. se vé asegurada la red en toda su pieza de alto á baxo, conservándole el abolsamiento ó extensión de seno posible para que pueda hacer panza, que es lo que debe observarse en el hecho de armar cualquier red…”1

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Ilustración: red de Trasmallo

1 Sáñez Reguart, A.: Diccionario histórico de los artes de la pesca nacional, Madrid, Imprenta de la Viuda de don Joaquín Ibarra, 1791-1795.

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[El término “traíña” se usaba, en las costas cantábricas y en especial en la Galicia del siglo XVIII, para designar un tipo de red sencilla, de tiro y sin copo (Sáñez Reguart dedica una amplia entrada a esta voz, más otras referencias a lo largo de su famoso diccionario). Según dicho autor, las voces traíña, traína o trainera vendrían a ser variantes vernáculas del verbo latino “trabo”, que en francés dio también “traîner“, todos relativos a la acción de avanzar tirando de algo (otros términos relacionados son tracción, tren, train). Siendo “uno de los artes más antiguos”, se usaba para distintos propósitos en la pesca, aunque, en especial en las costas gallegas, para la sardina. La embarcación que lo empleaba solía tener una dotación de “diez o más pescadores”, necesarios para los remos y el arrastre a pulso de la red. En la costa andaluza el término terminaría designando popularmente a la embarcación tipo que tiraba de esta clase de artes. Si aceptamos estos presupuestos, cabe concluir que la extensión de esta técnica desde las costas septentrionales a las del suroeste peninsular fue acompañada del préstamo idiomático del término gallego. Así lo confirma la nota etimológica recogida en el actual DRAE, aunque éste limita su uso a un tipo de red. N. del Prof.]

Portfolio de:

Sonia Blanco González.

Fuentes:

Colección privada. Cortesía de Pepe Morales.