La Operación Jagdausflug fue una operación secreta puesta en marcha por varios submarinos alemanes tras el supuesto atentado que sufrió el crucero alemán Leipzig frente a las costas de Orán en Argelia.
Los alemanes no terminaban de ser claros en el aporte de las pruebas del hundimiento y británicos y franceses dudaban de la existencia de un submarino que secretamente hubiera llevado a cabo tal atentado. Realmente el interés de Alemania residía en encontrar una excusa para intervenir en España contra de los republicanos.
En estas circunstancias y como represalia del supuesto atentado el contralmirante de la armada alemana Von Fischel, ordena en junio de 1937 a los submarinos que se hallen en la zona, atravesar el Estrecho de Gibraltar y torpedear a cualquier submarino republicano que se encontrara en el mar Mediterráneo.
Para realizar la operación, se contó con los submarinos U-33 y U-34, que ya se encontraban atracados en el muelle de levante antes de la llegada de la orden de Von Fischel. La operación duró hasta mediados del mes de julio, cuando tomaron camino de vuelta al Atlántico hacia sus bases de origen, no sin hacer antes una escala de reaprovisionamiento en Huelva coincidiendo con el U-36 de Klaus Ewerth