{"id":940,"date":"2025-07-03T13:53:04","date_gmt":"2025-07-03T11:53:04","guid":{"rendered":"https:\/\/uhu.es\/vistoynovisto\/?post_type=proyecto&#038;p=940"},"modified":"2025-10-26T04:05:47","modified_gmt":"2025-10-26T03:05:47","slug":"la-ciudad-del-oro-azul-1888-1928","status":"publish","type":"proyecto","link":"https:\/\/www.uhu.es\/vistoynovisto\/proyecto\/la-ciudad-del-oro-azul-1888-1928\/","title":{"rendered":"La ciudad del \u201cOro azul\u201d"},"content":{"rendered":"<p>El 24 de octubre de 1924 el rey Alfonso XIII conced\u00eda a Isla Cristina el t\u00edtulo de \u201cCiudad\u201d. Fue el reconocimiento oficial del crecimiento de esta poblaci\u00f3n en una\u00a0<strong>\u00e9poca de extraordinario esplendor socioecon\u00f3mico<\/strong>\u00a0y de trascendencia hist\u00f3rica, que bien merece ser analizada.<\/p>\n<p>Fueron m\u00faltiples los factores que condujeron, entre 1880 y 1930, a que Isla Cristina alcanzara un desarrollo de la magnitud que conoci\u00f3. Sin entrar en un estudio pormenorizado de sus distintos aspectos, se pretende en esta ocasi\u00f3n dar a conocer algunos de los m\u00e1s determinantes. Ante todo, <strong>se trat\u00f3 de un desarrollo marcado por el auge industrial, articulado en torno a la captura y manufactura del at\u00fan y la sardina<\/strong>. Por ello que, en analog\u00eda con la expresi\u00f3n \u201cOro rojo\u201d que resume las bases del \u00e9xito actual de poblaciones cercanas dedicadas al cultivo del fres\u00f3n hoy en d\u00eda, el t\u00edtulo del presente estudio aspira a sintetizar las claves de aquella floreciente poblaci\u00f3n:\u00a0<strong>la nueva ciudad del \u201cOro azul\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>Es cierto que la manufactura pesquera \u2013conservas de sardina y at\u00fan \u2013 y los subproductos obtenidos de ella \u2013aceites y grasas de pescado \u2013 se ven\u00edan exportando desde la \u00e9poca fundacional, a bordo de la\u00fades\u00a0<sup>1<\/sup>. En las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XIX, se hab\u00eda generalizado en los puertos de Valencia y Barcelona el transbordo de los productos isle\u00f1os a buques mercantes a vapor con destino a otros puertos en Italia y Francia, entre otros destinos en el Mediterr\u00e1neo. Seg\u00fan un informe municipal fechado en 1901, las\u00a0<strong>manufacturas de Isla Cristina se exportaba<\/strong>n:<\/p>\n<p>\u201c\u2026 a\u00a0<strong>Vila-real, Argel, Marsella, Cette, Burdeos, Hamburgo, G\u00e9nova, Livorno, Civita-Vecquia, N\u00e1poles y Buenos Aires\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>A\u00f1os m\u00e1s tarde part\u00edan peque\u00f1os vapores desde Huelva o Ayamonte hacia el Norte de Europa, en una tendencia al alza que alcanzar\u00eda su cenit en volumen de exportaci\u00f3n en 1919, reci\u00e9n concluida la Primera Guerra Mundial.\u00a0<strong>A los puertos mediterr\u00e1neos, se sumaron los de Londres, Glasgow, Liverpool, Amsterdam, Rotterdam, Amberes, Bergen, Goteburgo, Rouen, Bari e incluso Nueva York, Filadelfia y La Habana<\/strong>. Tal calibre alcanz\u00f3 aquella actividad exportadora que la estad\u00edstica de la oficina de Tel\u00e9grafos local, medio de comunicaci\u00f3n por excelencia de los negocios a principios de siglo, contabiliz\u00f3 16.757 telegramas en un solo a\u00f1o (1913), de ellos 1.625 internacionales. Estas cifras duplicaban a las de muchas capitales de provincia espa\u00f1olas.<\/p>\n<p>Ligado a este proceso de modernizaci\u00f3n econ\u00f3mica, Isla Cristina experiment\u00f3 un notable crecimiento demogr\u00e1fico, consecuencia de un destacado saldo migratorio obtenido a ra\u00edz de la intensa demanda de mano tanto para las embarcaciones como en las f\u00e1bricas, industrias auxiliares y dem\u00e1s actividades surgidas en un \u00e1mbito urbano din\u00e1mico: construcci\u00f3n naval, confecci\u00f3n y mantenimiento de redes y artes, panader\u00edas, comercios, lugares de ocio, etc.<\/p>\n<p>Los asentamientos de Punta del Caim\u00e1n y Punta del Moral,\u00a0<strong>base de los galeones<\/strong>, se fueron configurando como n\u00facleos estables de poblaci\u00f3n, a la vez que ganaban en n\u00famero de residentes procedentes, en su mayor\u00eda, del Levante andaluz y de Portugal. La Punta del Caim\u00e1n pas\u00f3 de ciento ocho habitantes en 1889, a trescientos en 1910 (con setenta y una casa). El\u00a0<strong>Barrio Nuevo<\/strong>\u00a0\u2013\u201cAll\u00e1 Arriba\u201d- tambi\u00e9n se hab\u00eda consolidado como un barrio de marineros. El conjunto de la poblaci\u00f3n se triplic\u00f3 en el medio siglo que va de 1850 a 1900, pasando de 2.000 a 5.991 habitantes respectivamente. Seg\u00fan el censo de 1920, ya hab\u00eda empadronados 9.567 individuos, aunque en las temporadas de mayor actividad pesquera y conservera Isla Cristina bien pod\u00eda superar los 12.000.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino municipal lleg\u00f3 a cambiar su fisonom\u00eda. A finales del siglo XIX, comenz\u00f3 el relleno del ca\u00f1o del Cuquim\u00e1n, cuyas aguas entraban por el solar de la desaparecida f\u00e1brica de USISA, delante del cuartel de la Guardia Civil, y anegaban los terrenos de la actual calle Espa\u00f1a. Hacia<strong>\u00a01897, el extenso cord\u00f3n dunar que se prolongaba desde la Punta a Urbasur fue declarado de utilidad p\u00fablica por el Ministerio de Agricultura<\/strong>, bajo la denominaci\u00f3n de \u201cMonte de Dunas de Punta del Caim\u00e1n y La Redondela\u201d. En este proceso de reordenaci\u00f3n territorial, se proceder\u00eda en 1901 a la plantaci\u00f3n del pinar y a la fijaci\u00f3n de sus dunas hasta que, mediante un expediente de expropiaci\u00f3n forzosa, el Estado culminar\u00eda su intervenci\u00f3n protectora haci\u00e9ndose con la titularidad de este espacio costero en 1928. A su vez, la inclusi\u00f3n de del n\u00facleo poblacional Puente Carreras, que hasta 1922 hab\u00eda pertenecido a Ayamonte, hizo crecer el t\u00e9rmino municipal por su parte Norte; pasar\u00eda a denominarse Barriada Rom\u00e1n P\u00e9rez en agradecimiento al alcalde que gestion\u00f3 su anexi\u00f3n a Isla Cristina.<\/p>\n<p>Las infraestructuras de la localidad se transformaron al mismo ritmo. Se construy\u00f3 el\u00a0<strong>primer puente sobre la r\u00eda Carreras<\/strong>\u00a0entre 1889, a\u00f1o de comienzo de las obras, y 1892 en que se recepcion\u00f3 la misma. Con capital totalmente isle\u00f1o, se instal\u00f3\u00a0<strong>la primera planta generadora de electricidad en 1901<\/strong>, sita en la calle Astilleros (hoy Capit\u00e1n Cort\u00e9s), que finalmente pasar\u00eda a propiedad de la Compa\u00f1\u00eda Sevillana en 1925. El primer edificio para mercado de abastos se inaugur\u00f3 en\u00a0<strong>1910,<\/strong>\u00a0as\u00ed como se procedi\u00f3 a\u00a0<strong>la plantaci\u00f3n de los \u00e1rboles en el emblem\u00e1tico Paseo de las Palmeras<\/strong>. Hasta entonces en sistema de alquiler, se compr\u00f3 el solar y se edific\u00f3 la primera Casa Consistorial entre 1911 y 1913, que se inaugurar\u00eda en 1915. El\u00a0<strong>matadero municipal es de 1920-1923<\/strong>, y cinco a\u00f1os despu\u00e9s de esta \u00faltima fecha se termin\u00f3 el\u00a0<em>puentecito<\/em>\u00a0de madera que un\u00eda la Punta del Caim\u00e1n con el n\u00facleo principal de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>En la d\u00e9cada de 1910<\/strong>, hicieron su aparici\u00f3n los nuevos medios colectivos de transporte con los omnibus (etimolog\u00eda de \u201cbus\u201d). En la d\u00e9cada siguiente,\u00a0<strong>DAMAS crea su servicio de \u201ccamionetas\u201d<\/strong>, que contar\u00e1 con un moderno edificio terminal en la posterior calle General Mola (1928). En esta misma v\u00eda p\u00fablica, la firma norteamericana Ford ser\u00eda la primera en disponer de un concesionario de autom\u00f3viles en la ciudad, bajo la direcci\u00f3n de Fidel Cabet Chal\u00e9.<\/p>\n<p>El autom\u00f3vil era uno de los grandes s\u00edmbolos de la nueva burgues\u00eda. La peque\u00f1a burgues\u00eda local ampliaba sus horizontes sociales a la par que sus capitales. La vivienda era, a la vez, otra oportunidad de hacer constar el \u00e9xito econ\u00f3mico y las aspiraciones de\u00a0<em>status<\/em>\u00a0de una familia afortunada por los negocios. Se construyeron, introduciendo elementos de la arquitectura modernista,<strong>\u00a0la casa de Rom\u00e1n P\u00e9rez (1916-1917), la de \u201cGildita\u201d (1923-1927), la \u201ccasa de don Justo\u201d (1927), el Lul\u00fa (1920-21)<\/strong>, entre otras muchas.<\/p>\n<p><strong>La \u00e9poca del \u201cOro Azul\u201d la podemos dar por concluida en 1928<\/strong>, al arreciar\u00a0<strong>la escasez de sardinas<\/strong>\u00a0que se ven\u00eda observando desde dos a\u00f1os atr\u00e1s. La gran crisis provoc\u00f3 el desarme definitivo de muchos galeones y el cierre de varias f\u00e1bricas. Los a\u00f1os de recesi\u00f3n se prolongaron hasta la temporada sardinera de 1936, pero el pronto estallido de la Guerra Civil trunc\u00f3 cualquier expectativa de resurgimiento a los niveles de aquellos cuarenta a\u00f1os que se sucedieron entre 1888 y 1928. No obstante, su legado demogr\u00e1fico, industrial, social, cultural y arquitect\u00f3nico debe estudiarse y preservarse en tanto que se\u00f1a de identidad hist\u00f3rica y sin el cual no cabr\u00eda entender la actual ciudad de Isla Cristina.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":941,"parent":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}}},"tipo-de-proyecto":[51],"class_list":["post-940","proyecto","type-proyecto","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","tipo-de-proyecto-la-ciudad-frente-al-mar"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.uhu.es\/vistoynovisto\/wp-json\/wp\/v2\/proyecto\/940","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.uhu.es\/vistoynovisto\/wp-json\/wp\/v2\/proyecto"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.uhu.es\/vistoynovisto\/wp-json\/wp\/v2\/types\/proyecto"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.uhu.es\/vistoynovisto\/wp-json\/wp\/v2\/proyecto\/940\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1550,"href":"https:\/\/www.uhu.es\/vistoynovisto\/wp-json\/wp\/v2\/proyecto\/940\/revisions\/1550"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uhu.es\/vistoynovisto\/wp-json\/wp\/v2\/media\/941"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.uhu.es\/vistoynovisto\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=940"}],"wp:term":[{"taxonomy":"tipo-de-proyecto","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uhu.es\/vistoynovisto\/wp-json\/wp\/v2\/tipo-de-proyecto?post=940"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}