PARQUE NACIONAL DE DOÑANA.

 

  Situado en la margen derecha del río Guadalquivir a su paso por el sur de las provincias de Huelva y Sevilla. Se caracteriza por presentar ecosistemas acuáticos y terrestres, así como la génesis tanto marina como continental de los mismos. Es por esto, que se dan tres tipos de ambientes distintos: las marismas, las dunas vivas y las arenas estabilizadas o "cotos". Sus valores naturales, encontrándose especies tan emblemáticas como el lince ibérico Lynx Pardina o el águila imperial Aquila adalberti, como una abundante avifauna. Ocupa una superficie de 50.720 hectáreas. Fue declarado Parque Nacional el 16 de octubre de 1969  y posteriormente reclasificado el 28 de diciembre de 1978.
 Otras figuras de protección son: Zona de Especial Protección para las Aves, Reserva de la Biosfera,
Patrimonio de la Humanidad, RAMSAR, y ha recibido el Diploma Europeo del Consejo de Europa.

HISTORIA.

  La Historia de Doñana puede comenzarse con los asentamientos romanos del siglo II a. C., que se prolongaron hasta el V d. C., dedicados fundamentalmente a la pesca y a la salazón, y que debían situarse en torno a lo que actualmente conocemos como Marismas del Guadalquivir.

  Tras la expulsión de los árabes en el siglo XIII, el rey Alfonso X el Sabio comienza la cristianización del territorio y la construcción de las primeras ermitas.

Sin embargo, no es hasta el siglo XV con la organización del territorio, cuando comienzan el dominio señorial, los primeros límites y acotamientos, y la prohibición de cualquier aprovechamiento que perjudicara a la caza.

  El nombre de estas tierras se consolida un siglo después, con la construcción por parte del séptimo duque de Medina-Sidonia de un palacio para su esposa, Doña Ana Gómez de Mendoza y Silva, en pleno corazón del monte. Las tierras circundantes pronto comienzan a ser conocidas como el Bosque de Doña Ana, el Coto de Doña Ana, etc., hasta que finalmente la denominación se acorta a la que actualmente conocemos.

  Después de este primer período dedicado casi en exclusiva a los recursos cinegéticos, comienza una segunda época (hacia el siglo XVIII), en la que se consolidan tres usos: la explotación forestal del bosque, el mantenimiento de las dehesas y pastos para la ganadería, y el fomento del coto como cazadero, para lo que se acondiciona de nuevo el antiguo palacio.

  El interés científico y naturalista arranca en el siglo XIX, con la publicación de un catálogo de aves observadas en algunas provincias de Andalucía, realizado por Don Antonio Machado y Núñez. Es también el comienzo de una intensa búsqueda de huevos y pieles por parte de naturalistas y cazadores, lo que llega a poner en grave peligro las poblaciones de algunas especies.

  En el siglo XX los nuevos propietarios de Doñana introducen especies animales, plantan pinos piñoneros y organizan monterías de forma habitual. Pocos años después, en 1940, se constituye la Sociedad Cinegética del Coto del Palacio de Doñana.

  La inmensa riqueza faunística de estas tierras atrae también a ornitólogos de todo el mundo, que proponen en 1952 la internacionalización de su propiedad.

  Es el comienzo de una conciencia conservacionista dentro y fuera de nuestras fronteras, que culmina en 1963 con la adquisición de unas 7.000 ha por parte del Estado Español, en colaboración con el Fondo Mundial para la Conservación de la Naturaleza (WWF) y la creación de la Reserva Biológica de Doñana.

  Seis años después se crea el Parque Nacional de Doñana, que será ampliado y reclasificado por su Ley de Régimen Jurídico en 1978. Desde entonces, diversas figuras de protección internacional confluyen en este territorio.

 

 

FAUNA.

Cada ecosistema posee una fauna propia y diferenciada. Aquí encontramos 20 especies de peces de agua dulce, 11 de anfibios, 21 de reptiles, 37 de mamíferos no marinos y 360 aves, de las que 127 se reproducen habitualmente en el Parque. Se encuentran es este parque el lince ibérico, especie en extinción, y también el águila imperial.

Hay dos mamíferos exclusivamente ibéricos que se encuentran en este Parque. Son dos carnívoros, dos predadores, incluidos en la lista de las especies protegidas en todo el país. Uno es el lince, que encuentra en el jaguarzal su hábitat óptimo y que frecuenta las pajareras durante la época de nidificación de los ardeidos. El otro es el meloncillo, que vive también en el jaguarzal, alimentándose básicamente de conejos y durante la primavera y verano de las numerosas culebras que se solean en el Parque.

Además de éstos, en el monte podemos encontrar comadrejas, turones, tejones, gatos monteses, zorros y ginetas, aunque estas últimas escasean en estos parajes. Es muy abundante el conejo de monte, sin duda uno de los pilares ecológicos fundamentales de este Parque.

La joya ornitológica y a la vez dueña y señora de los azules cielos de Doñana es el águila imperial. Otra ave inlcuida en el libro rojo de las especies españolas en peligro de desaparición es el flamenco. Esta inconfundible ave migratoria está criando en los últimos años en el interior del Parque, visitando asiduamente los lucios marismeños y en verano las lagunas del interior.

Entre las aves que pueblan las marismas destaca el calamón, no sólo por el reducido número de sus poblaciones, sino porque es en España donde se encuentra la única área de cría europea de esta especie.

También en el Parque de Doñana viven las tres especies de anátidas protegidas: el porrón pardo, el tarro canelo y la rarísima malvasía, que tiene en la región marismeña una de las poblaciones más importantes del continente.

Muchísimas otras aves viven y anidan en Doñana, entre ellas las fochas, somormujos lavancos y cuellinegros, zampullines chicos, garzas reales y, sobre todo, garzas imperiales, cuya colonia nidificante construye cada año en la marisma decenas de nidos. También los ratoneros, milanos negros, cernícalos y grajillas anidan en los viejos troncos de alcornoque. En el monte podemos encontrar urracas, alcaudones reales, perdices rojas e incluso chotacabras pardos, perfectamente camuflados sobre el suelo. También oiremos de noche a la lechuza y el mochuelo. Y en los pinares veremos palomas torcaces, tórtolas, mirlos y zorzales charlos, además de milanos reales, alcotanes y águilas culebreras. Pero sin duda la joya del pinar es el rabilargo.

El pez que más abunda en la marisma es la carpa, que constituye la dieta alimentaria para gran número de aves, como el aguilucho lagunero. También son frecuentes las anguilas, los galápagos y la pequeña ranita de San Antonio, que se reproduce en las orillas de las lagunas perfectamente camuflada. En la vera marismeña no falta la venenosísima vívora hocicuda. También encontramos en el monte a la tortuga de tierra, especie que por su interés científico ha sido declarada protegida en todo el país. En el suelo de las dunas podremos ver numerosas huellas de lagartija colirroja y culebra bastarda.

Entre los ungulados el gamo, el ciervo y el jabalí frecuentan asiduamente el monte y las lagunas. En las de mayor tamaño hay que destacar la presencia de la nutria, que encuentra en las abundantes carpas una presa fácil.

Una especie muy común en el Parque y que se ve un poco por todas partes es la vaca marismeña, llamada mostrenca, cuyo papel ecológico en Doñana es muy importante. Cornilargas y huesudas, representan un tipo primitivo que debe ser conservado. Por otro lado, las vacas que mueren en la marisma son encontradas fácilmente por los buitres que acuden desde los montes de Cádiz y constituyen una parte importante de su dieta.

 

 

FLORA.

Cuadro de texto:  Crece en el Parque la graminea Vulpia fontquerana, especie considerada en peligro de extinción en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas, Linaria tursica y Micropyropsis tuberosa, ambas incluídas en el Catálogo Andaluz de Especies de Flora Silvestre Amenazada, además de otras espcies de interés comunitario.
La flora es muy diversa y está asociada a los diferentes ecosistemas presentes.
En Doñana se realizan labores periódicas para la eliminación de varias especies vegetales exóticas, como el árbol de la seda (Gomphocarpus fruticosus), el tabaco moruno (Nicotiana glauca) y la uña de gato (Carpobrotus edulis)

Son relativamente pocos los alcornoques que aún quedan en pie en Doñana. Estos constituyen los restos de los antiguos bosques que ocupaban toda la región. Pero es tan importante su papel ecológico dentro del Parque que merecen ser destacados como un biotopo especial. Los ejeplares de la hilera que separa la marisma del monte de Doñana son ejemplares viejísimos en su mayoría, bajo los cuales el sotobosque de helechos alcanza a principios de verano su máximo esplendor y desarrollo. Los alcornoques perimarismeños concentran durante la primavera y parte del verano a un gran número de vertebrados. Sobre algunos de ellos se asientan las conocidas pajareras de Doñana, grandes alcornoques que soportan en sus ramas a una numerosa nidificación colonial.

 

 

ACTIVIDADES SOSTENIBLES QUE SE PUEDEN REALIZAR.

  Desde siempre, la pesca, la caza y la recolección de materias primas han sido actividades cotidianas que han marcado modos de vida muy ligados al aprovechamiento de los recursos que Doñana brindaba.

  Han existido dos tipos de habitantes en el interior del Parque, amén de los núcleos de población próximos: los temporales, que se asentaban durante períodos de duración variable para actividades concretas; y los permanentes, en su mayoría guardas de la propiedad y sus familias, o arrendatarios de determinados pagos.

  Antaño se vivía en chozas que se construían con vegetación y otros materiales cercanos. Sobre una estructura de madera de sabina se colocaba una cubierta de castañuela o junco, las paredes se revestían de barro y conchas marinas, y las arpilleras blanqueadas con cal servían para aislar las habitaciones. El rancho se aislaba con vallas de brezo, y en el interior se instalaban gallineros, corralizas, pozos, etc.

  En los alrededores de las viviendas había huertos, comunales o privados, y colmenas construidas a partir de un cilindro de corcho.

  Además de la caza de liebres, conejos, aves y grandes herbívoros, en primavera también se recolectaban los huevos, y algo más tarde los patos mancones, esto es, mudando las plumas e incapaces de volar.

  Otra actividad habitual era la pesca, tanto en el mar como en ríos, caños y lucios. En la época del paso de los atunes se instalaban grandes almadrabas frente a la costa.

  En la actualidad, el Plan Rector de Uso y Gestión considera como aprovechamientos tradicionales compatibles el carboneo, el coquineo, la apicultura, la recogida de piñas y la ganadería extensiva, si bien respecto a ésta recomienda su disminución y el fomento de la utilización de razas autóctonas y formas locales, así como la tendencia a la supresión del ganado ovino y caprino.

 

 

RUTAS Y SENDEROS

Sendero Arrayán.

Localización: Rocío(Doñana)

Trayecto: Circular
Longitud: 5,6 Km.
Dificultad: Alta
Tiempo estimado: 3,5 h.
Este sendero discurre alrededor del camping del mismo nombre en el cual además de acampar si es su deseo, pueden contratarse diferentes rutas en bici, 4x4 u otras modalidades de las que pueden informarse en el Punto de Información del que dispone este equipamiento del Parque Natural de Doñana.
El nombre de "arrayán" es la denominación local que se da a una planta propia del monte mediterráneo "el mirto", cuya presencia en el sur do Europa está documentada desde muy antiguo, apareciendo frecuentemente en las mitologías griegas, acompañando a los dioses. Una de ellas presenta al mirto como la planta que cubrió el cuerpo desnudo de Venus tras su nacimiento.

 

Sendero Laguna del Jaral.
Localización: Matalascañas (Doñana)
Travecto: Circular
Longitud: 5,6 Km.
Dificultad: Alta
Tiempo estimado: 3,5 h.
Este sendero está diseñado para aquellas personas que deseen realizar trayectos algo más duros, con una pizca de aventura y en estrecho contacto con la naturaleza.
Parte desde la carretera de Huelva - Matalascañas (H- 492) a la altura del Km. 46 se desarrolla de forma circular y es especialmente atractivo por sus espectaculares vistas tanto del 0céano Atlántico como de las amplias llanuras verdes del Abalario.
El suelo es de arena muy fina y blanca que hace aún más duro el camino, presentando varios tramos difíciles por su acusada pendiente, por lo que es recomendable llevar siempre agua y realizarlo en horas o épocas en las que no haga excesivo calor.
La recompensa: un buen baño en una playa virgen y desierta

 

-Sendero Cuesta  Maneli.

Localización: Matalascañas (Doñana)
Trayecto: Circular
Longitud: 2,3 Km.
Dificultad: Baja
Tiempo estimado: 1,5 h.
La franja costera "Médano del Asperillo" situada en el sector accidental del Parque Natural de Doñana, es una zona arenosa que por diversos factores ha sufrido una elevación que imposibilita los constantes aportes de arena que antaño le proporcionaba el mar, permitiendo la colonización de estos suelos por diferentes especies vegetales y creando el mirador natural más elevado de la Comarca con puntos de hasta 112 m de altura sobre el nivel del mar.
El sendero que te proponemos se inicia justo debajo del frente dunar - observa que el primer desnivel es bastante acusado -. En esta zona se sitúa la vegetación ligada al pinar de repoblación que domina este entorno, predominan además brezos, olivillas y otras especies más necesitadas de humedad. AI subir este primer talud mira hacia atrás y comprobaras la inmensa llanura de Doñana, perdiéndose la vista en un horizonte verde.

-Sendero Pasarelas de Ribetehilo.

Trayecto: Lineal
Longitud: 1,2 Km.
Dificultad: Baja
Tiempo estimado: 1 h.
Este sendero localizado en el Sector Oeste del Parque Natural de Doñana, conocido popularmente como Abalario, discurre por una zona de gran interés geológico ya que supone el punto donde se separan dos épocas diferentes de la formación de este vasto territorio, mareado, claramente, por la pequeña pendiente existente entre la pasarela y la laguna, formada por una tierra negra muy fértil e impermeable llamada turba. Además este interesante lugar alberga un conjunto de lagunas cuya disposición en hilera ha dado lugar a su nombre "Ribetehilos" (hilera de riberas).  de Ribetehilo

 

-Sendero del Pinar de la Algaida.

Trayecto: Circular
Longitud: 5,6 Km.
Dificultad: Alta
Tiempo estimado: 3,5 h
El recorrido que se plantea por el pinar se inicia justo a la entrada del mismo, junto al aparcamiento, desde el que sale un sendero que se dirige hacia el observatorio de la laguna del tarelo.

 

      DATOS DE INTERÉS TURÍSTICO.

  • Evolución del número de visitantes (1996-2002)

1996

1997

1998

1999

2000

2001

2002

366.287

417.287

385.393

384.276

385.563

394.401

407.693

  • Datos del año 2002 (centros de visitantes y recorridos)

 

ene

feb

mar

abr

may

jun

jul

ago

sep

oct

nov

dic

Acebuche

4477

5769

11048

10730

8700

7723

8615

10037

8871

7955

5700

5259

Acebrón

2107

3498

6617

5481

4648

4125

3008

4956

4753

4904

5318

4747

Rocina

1255

3214

5724

6111

2875

2095

2425

3123

3339

3351

2813

1415

J.A. Valverde

875

1961

4349

4778

4072

3921

3324

5195

3175

1952

1903

1631

F. Hielo

1604

4494

9898

10445

8737

8453

11678

19664

12384

9088

5808

3770

Interior

1953

2290

4517

3792

3447

3554

4603

4936

4133

4320

3357

2884

Fluvial

0

988

2997

3328

2870

3457

4680

5458

4529

3205

1681

769

     Total de visitantes (2002)

  • Acebuche: 94.884
  • Acebrón: 54.162
  • Rocina: 37.740
  • J. A. Valverde: 37.136
  • Fabrica de Hielo: 106.023
  • Interior: 43.786
  • Fluvial*:33.962
  • TOTAL: 407.693
    *Estuvo en reparación desde el 17 diciembre 2001 al 27 de febrero de 2002
  • Servicios del Parque Nacional

Oficinas del Parque Nacional
Director-Conservador: D. Alberto Ruiz de Larramendi
21760 Matalascañas-El Acebuche-Almonte (Huelva)
Tel: 959.44.86.40
Fax: 959.44.85.76
e-mail: info@parquenacionaldonana.com

Centro de Visitantes "El Acebuche"
Crta. de El Rocío a Matalascañas, Km 12
21760 Matalascañas, Almonte, Huelva
Tfno: 959.44.87.39
Horario: 8.00-21.00 (verano) y 8.00-19.00 horas (invierno)
Servicios: punto de información, sala de exposiciones, sala de audiovisuales, punto de reservas, cafetería, merendero y tienda.
Además, la finca "El Acebuche" alberga el centro de cría en cautividad de especies de fauna amenazada y el de recuperación de fauna silvestre. También alberga las instalaciones del "Aula de Naturaleza".

Centro de Visitantes "La Rocina"
Crta. de El Rocío a Matalascañas, Km 2
21750 El Rocío, Almonte, Huelva
Tfno: 959.44.23.40
Horario: 9.00-21.00 (verano) y 9.00-19.00 horas (invierno)

 

 

 

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