La inclusión social y educativa es hoy una prioridad en todo el mundo.
Nuestro proyecto nace con un propósito muy claro:
Acercar a la sociedad, de forma sencilla y accesible, los resultados de diversas investigaciones que tienen un punto en común: entender cómo aprendemos y cómo podemos hacer que nuestras aulas y entornos sean realmente inclusivos.
Esta iniciativa reúne los hallazgos de varios proyectos de investigación de diferentes áreas, todos ellos con la inclusión como hilo conductor:
Desde estudios sobre la voz del alumnado de ESO y cómo su entorno influye en su aprendizaje
Hasta investigaciones en educación patrimonial, formación del profesorado de matemáticas e innovación docente.
Es el puente que une todos estos proyectos, un proyecto de innovación educativa donde el alumnado universitario crea recursos didácticos inclusivos para personas con necesidades específicas de apoyo educativo. Estos materiales siguen los principios del Diseño Universal de Aprendizaje y buscan atender a la diversidad real de las personas.
Este nuevo proyecto tiene como misión compartir ese conocimiento, mostrar lo que la ciencia aporta a la inclusión y acercarlo a la ciudadanía de manera comprensible y útil. Queremos despertar interés por la investigación, visibilizar realidades que a menudo pasan desapercibidas y mostrar cómo la ciencia y la tecnología pueden ayudarnos a construir una sociedad más justa.
Realizaremos actividades de divulgación que conecten con todo tipo de públicos, explicando cómo se diseñan recursos inclusivos, muchos de ellos apoyados en herramientas tecnológicas, y cómo estos contribuyen a mejorar la participación y el aprendizaje de todas las personas. Nuestra meta es generar actitudes positivas hacia la ciencia y, sobre todo, hacia la inclusión.
Este proyecto quiere ser, en definitiva, "Un espacio para sensibilizar, inspirar y recordar que la inclusión no es solo un ideal: es un camino que construimos entre todos.”
Porque solo cuando entendemos las necesidades y experiencias de quienes conviven con diversidad funcional, sensorial o cognitiva podemos avanzar hacia una educación de calidad para todos y todas, tal como propone el Objetivo 4 de la Agenda 2030.