Investigador principal: Juan Daniel Mozo Llamazares

Importe: 4000 €

Uno de los principales residuos que generan las almazaras es el agua residual, que procede tanto del lavado de la aceituna como de la limpieza de la maquinaria utilizada (unos 250 mL por Kg de aceituna procesada). Si tenemos en cuenta la producción de aceite anual en la provincia de Huelva, se puede estimar la generación de unos 12500 metros cúbicos anuales de esas aguas residuales en la provincia.

La composición de estas aguas (140 mg/L de materia orgánica total, 10 mg/L de materia inorgánica total, 10 g/L DQO, 2,5 g/L de polifenoles) impide que puedan ser vertidas directamente al superar ampliamente los límites legales permitidos por lo que deben ser eliminadas o remediadas.

A pesar de su potencial uso como fertilizante y/o bactericida agrícola, el destino principal de esos residuos líquidos es el almacenaje en balsas para su evaporación, debido a la dificultad de su uso para el riego por su alto contenido en sólidos en suspensión que obturan los goteros, y la proliferación de balsas de evaporación deriva en problemas de contaminación del aire y el suelo debido principalmente a su deficiente mantenimiento y limpieza.

Con este proyecto se busca mejorar la sostenibilidad de la producción de aceituna en la almazara gracias al tratamiento de estas aguas a varios niveles utilizando tecnologías emergentes que proceden de la ingeniería electroquímica. El tratamiento más sencillo consiste en aplicar nanoburbujas generadas por electrolisis (electroflotación) para eliminar los sólidos en suspensión de estas aguas residuales y posibilitar su posterior uso como fertilizante natural en los sistemas de riego por goteo subterráneo. También puede eliminarse gran parte de la DQO por electrocoagulación o por electrooxidación avanzada. La corriente eléctrica utilizada en todas estas técnicas puede obtenerse a partir de fuentes de energía renovables en sistemas offline (fotovoltaica, eólica, …), por lo que el coste de funcionamiento de las futuras plantas de depuración es mínimo. El fácil mantenimiento de los sistemas y el bajo coste de los materiales necesarios para su construcción y reposición también son puntos favorables a considerar.

El equipo de investigación ha diseñado un reactor electroquímico en flujo que ha demostrado su capacidad para tratar aguas ácidas de minas y aguas contaminadas de refinería de petróleo. Puesto que hay bibliografía en la que se ha aplicado esta técnica en la remediación de aguas de almazara con diferentes resultados, se pretende desarrollar un método de tratamiento en flujo de este residuo que permita su vertido en efluentes naturales o su utilización como agua de riego. En el proceso se evaluará el porcentaje de reducción de DQO, de polifenoles presentes y de conductividad eléctrica del agua, optimizando parámetros de proceso como el material de los electrodos, la corriente aplicada o el caudal de paso del agua por el reactor, entre otros, mediante un diseño experimental adecuado y el análisis estadístico de los resultados obtenidos para evaluar la incidencia de las condiciones experimentales en conjunto.

Todo el proyecto se realizará en el plazo de 9 meses y los resultados obtenidos generarán el TFG de un alumno de grado en Química, la publicación de un artículo y una presentación en congreso científico.