Antonio Brunt Rodríguez

Nace en Huelva, el 16 de marzo de 1904 y fallece en el Hospital Provincial de Huelva (situado en La Merced) el 9 de junio de 1974. La obra de Antonio Brunt es esencialmente realista y se acerca al estilo de López Mezquita, Benedicto y Hermoso de los que toma el amor a la figua, a la cacharrera y, como no, a la concepción cromática de los colores dulces y apastelados de su maestro del que fue su mano derecha, José Mª Fernández Alvarado. Con él cumplió en la academia la función de profesor de dibujo y colorido contando entre sus compañeros con García Vázquez, Martín Estévez y, entre los alumnos, a Ramón Pontones, José Caballero, Francisco Muñoz Baez y Mateo Orduña, pero la labor escolástica no termina con la desaparición oficial del centro en 1935, año de fallecimiento de Alvarado, pues estuvo en la academia de la calle San Cristóbal junto a García Orta, LEÓN ORTEGA (al que le hizo un retrato a sanguina) y Pedro Gómez (al que le pintó a pastel) supuso la única ventana a la enseñanza artística.

Con motivo de la cuarta exposición Provincial de Educación y Descanso, al otorgársele el Primer premio en este certamen con su cuadro Interior de la Merced. Este fue seleccionado para representar a Huelva en la exposición Nacional de 1944 del mismo organismo, obteniendo la tercera medalla.

Los retratos de Antonio Brunt traspasan la exactitud del mismo para llevar el interior del retratado al lienzo o papel. Lo mismo con las naturalezas muertas de gran calidad.

“La gitana y la becerra”, el cuadro que exponemos de Antonio Brunt se trata de un óleo de 2 m. x1,50 m. representando una de las escenas de una finca que regentaba Pepe Díaz (hermano del historiador Diego Díaz Hierro) situada en los terrenos donde se construyó el barrio de Pérez Cubilla. Este es el 2º cuadro que pintó; el 1º lo expuso en la Exposición Nacional lo pintó en 1935 desconociendo el motivo de su desaparición. Como él tenía mucha fe en este cuadro partiendo de las fotos que tenía, dibujó un boceto a pastel a ½ tamaño (conservado en el domicilio familiar de su hijo Antonio Brunt) y pintó esta obra sobre el año 1970.

Retrato del Cristo de Pasión de Huelva

A comienzos del año 1942, la Hermandad de Pasión de Huelva, encarga a Antonio Brunt un retrato de su titular cristífero, el Señor de Pasión. Se trata de una de las principales obras pictóricas sobre la Semana Santa onubense. El Cristo, que procesiona cada Martes Santo en la capital onubense, aparece como raramente puede contemplarse, vistiendo túnica blanca, quedando remarcado por un fondo de tonalidades rojizas que ensalzan el moreno rostro de la imagen. Actualmente se expone en la Casa de Hermandad, en Huelva.

Cuadro

Algunas de sus piezas más destacadas son:

  • Cabeza de Mora, 1931
  • La gitana y la becerra,1935
  • Retrato del Cristo de Pasión de Huelva, 1942
  • Interior De la Iglesia de la Merced, 1942
  • Fin de fiesta, 1946

  • Retrato de su esposa, 1949
  • Bodegón, 1957
  • Panorámica del Conquero, 1965
  • Interior, 1972