La gestión de la logística es fundamental para el posicionamiento estratégico de las empresas, de forma que un diseño adecuado de la cadena de suministro facilita ofrecer productos cada vez más competitivos. Las actividades logísticas implican a un extenso abanico de tareas realizadas por las empresas, dado que puede definirse como la disciplina que se encarga de la gestión coordinada de los flujos de materiales e información, por lo que abarca desde la acumulación de materias primas y componentes (compras y aprovisionamientos), pasando por la transformación de dichos componentes y materias primas en productos terminados (producción), hasta la entrega de estos últimos al cliente (distribución física), implicando a departamentos de la empresa y a una multitud de agentes e infraestructuras externos a la misma.
Ello supone la integración de toda la logística interna en un único sistema logístico que integra, además, la coordinación con la logística externa, facilitando así la coordinación con el resto de empresas implicadas en los procesos logísticos (proveedores, clientes, proveedores de servicios logísticos), configurando lo que se denomina como “cadena de suministro”, una extensa red de empresas e instituciones íntimamente ligadas a través de flujos de bienes y servicios, cuya gestión implica la integración de técnicas y conocimientos orientados a facilitar a satisfacer las necesidades de los clientes mediante un uso racional de los recursos logísticos disponibles, tanto de la cadena logística interna (abastecimiento, producción / almacenamiento y distribución) como de la cadenas logísticas externas (las que ligan la empresa con proveedores y clientes). Existe, por tanto, una multiplicidad de agentes e infraestructuras implicadas en el desarrollo de esta función en las distintas ramas de actividad: las empresas productoras de bienes, las empresas proveedoras de componentes y materiales, las que proporcionan servicios de transporte y/o almacenamiento, de comunicaciones e información, las proveedoras de infraestructuras (centros logísticos, ferrocarriles, tuberías, carreteras, puertos, aeropuertos, etc.) y de los medios de transporte (buques, aeronaves, trenes, camiones, etc.), incluyendo tanto servicios prestados por otras empresas, como por instituciones públicas y privadas, constituyendo una constelación de actividades de creciente complejidad.
En la actualidad, el comercio marítimo representa la mayor parte de los flujos comerciales mundiales. La demanda de transporte marítimo constituye una demanda derivada, sujeta a los cambios experimentados por la actividad económica y ello se refleja en las estadísticas de tráfico portuario. Las mercancías con entrada/salida en los puertos requieren del concurso de modos terrestres de transporte, ya sea por carretera o por ferrocarril, o ya sea por instalaciones especializadas como gaseoductos, cintas o tuberías en el caso de graneles sólidos o líquidos. Ello supone, además, la necesidad de la existencia de terminales específicas para contenedores, tráfico “ro-ro”, graneles sólidos, plantas de regasificación, o terminales petroleras, que unas veces son propiedad de empresas concretas y otras pertenecen a las autoridades portuarias y son gestionadas en régimen de concesión.
Es en los puertos y en estas terminales portuarias, donde se sitúan los nodos fundamentales para la intermodalidad, entendida como una característica de un sistema de transportes en el que se usan de manera integrada dos o más modos de transporte diferentes, completando una cadena que permita el traslado puerta a puerta, facilitando una utilización más racional de las capacidades existentes, respondiendo a las necesidades del cliente y permitiendo un uso eficaz y rentable del sistema de transporte al favorecer la competencia entre los operadores.
Las empresas vinculadas al negocio logístico requieren de expertos que sean capaces de hacer frente a las nuevas tendencias del sector en aspectos la gestión de cadenas de suministro complejas y su diseño, la sostenibilidad ambiental, la logística inversa, el uso e incorporación de nuevas tecnologías en los procesos logísticos, las nuevas formas de comercio, la intermodalidad, etc. Y es que, en realidad, el peso específico de las actividades logísticas es tal que la posición estratégica y competitiva de las empresas de cualquier rama de actividad depende en gran medida de sus cadenas logísticas, en un entorno en el cual la especialización y el dimensionamiento, así como la penetración en el mercado de grandes grupos logísticos internacionales, y el creciente papel de redes intermodales, implica una acuciante necesidad de profesionales formados en esta área. El objetivo del Máster que se propone es, precisamente, proporcionar una formación adecuada a profesionales universitarios y graduados de titulaciones de la rama económico-empresarial, para hacer frente a estos retos.
Los contenidos del Máster se han diseñado suponiendo un perfil de ingreso concreto, graduados en Administración y Dirección de Empresas, Economía o Finanzas y Contabilidad, por lo que algunos contenidos básicos de Organización de Empresas, Dirección de Operaciones, Marketing o Métodos Cuantitativos, se suponen ya implícitos al perfil de acceso, aunque se establecerán complementos de formación para los graduados de otras ramas (Derecho, Ingeniería) que pudiesen estar interesados en acceder a esta titulación.
Nuestros egresados podrán, sin lugar a dudas, desempeñar con eficacia funciones de dirección en las áreas de Gestión de la Cadena de Suministro, Producción y Almacenamiento, Comercio Exterior, Control de Calidad, Distribución, Gestión de Proveedores, Centros Logísticos, Logística Internacional, Logística Inversa, Logística Intermodal, entre otras. Son, además, algunos de los perfiles que tanto el Estudio Prospectivo del Sector Logístico en España (SEPES, 2015) como el Informe de Tendencias de Empleo y Talento en la Logística y Transporte (IMFBS, 2019) destacan como ocupaciones relevantes en el futuro del sector, un sector en el que el papel de la intermodalidad, la reducción del impacto de envases y embalajes y el uso de transportes más sostenibles, el marítimo y el ferroviario, constituyen prioridades estratégicas, por lo que la demanda de profesionales de estos perfiles está garantizada.
Nuestro Máster pretende, por tanto, contribuir a reducir el déficit de especialistas en este campo y satisfacer la demanda existente en el sector en nuestro ámbito territorial, bajo la perspectiva de que nuestros egresados contribuirán decisivamente a mejorar el impacto ambiental de las actividades logísticas, impulsar el desarrollo de la intermodalidad marítimo-terrestre y serán ser capaces de asumir los retos planteados por la incorporación acelerada de nuevas tecnologías y nuevos procedimientos, todo ello en el desarrollo de la red transeuropea del transporte y del impulso de los corredores multimodales, en el que el papel de los puertos como nodos fundamentales de la red, exige la formación de profesionales de la logística, con amplios conocimientos de la logística intermodal y de las gestión portuaria y de los servicios auxiliares del tráfico marítimo.
Módulo 1: Logística y cadena de suministro (24)
Fundamentos de la logística (6)
Cadena de suministros (6)
Comercio internacional (6)
Producción y estrategia logística (6)
Módulo 2. Intermodalidad, transporte marítimo y gestión portuaria (14)
Gestión portuaria y negocio marítimo (8)
Intermodalidad (6)
Módulo 3. Introducción a la investigación (4)
Métodos y técnicas de investigación (2)
Escritura científica: manuscritos, informes y presentaciones (2)
Prácticas en empresas e instituciones (6)
Trabajo Fin de Máster - TFM (12)
Director
Comisión académica