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Un aula para la investigación
El clima de aula es el producto de las relaciones de poder, afectivas y comunicativas que se dan en un aula concreta y caracteriza el funcionamiento de una determinada clase. Inciden sobre tales relaciones algunas características generales de la clase que actúan como condicionantes básicos como pueden ser el tamaño del aula, la distribución del mobiliario escolar, la edad de los alumnos o la distribución por sexos del grupo.
El clima del aula debe promover el desarrollo de:
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la capacidad intelectual de todos los alumnos: deben evitarse en clase todo tipo de etiquetamientos relacionados con dicha capacidad (asignar motes o catalogarlos de acuerdo con su presunta mayor o menor capacidad intelectual). Asumir la responsabilidad de generar situaciones didácticas, relaciones sociales, comunicativas y afectivas que permitan el desarrollo de la capacidad intelectual en cada uno de los alumnos.
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la capacidad comunicativa: una de las características más sobresalientes de una metodología de enseñanza basada en la investigación está relacionada con la promoción de tareas como expresar ideas, discutirlas, argumentar, formular y negociar conclusiones y comunicar resultados en la construcción de saberes. Para ello es necesario, además de las actividades diseñadas para ese fin, garantizar condiciones del ambiente de clase propicias para el desarrollo de las capacidades comunicativas de los alumnos. Eliminar las restricciones abusivas de la comunicación, fomentar el uso de los diversos canales de comunicación, evitar la imposición prolongada del silencio, emplear diferentes fuentes de información para evitar mantener la atención hacia una sola, disponer el mobiliario del aula de modo que fomente el diálogo al interior de los grupos y entre ellos, generar debates respetando los turnos de intervención, promover la escucha respetuosa, son algunos ejemplos de acciones tendentes a lograr una clase que respete el derecho de todos, profesores y alumnos, a la comunicación.
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la capacidad de colaboración: las actividades de investigación son intrínsecamente colaborativas. Debe imperar en la clase y en los grupos de investigación la ayuda mutua en las actividades cotidianas para el desarrollo de las tareas planificadas conjuntamente. Se deben evitar las actitudes individualistas y competitivas entre los alumnos, que sólo generan un clima de aula poco propicio para la construcción colectiva del saber.
El clima de aula propicio para el desarrollo de propuestas investigadoras debe:
- promover actitudes de respeto y tolerancia entre los alumnos y entre éstos y el profesor
- favorecer la aceptación de la diferencia, el reconocimiento y apoyo del profesor hacia todos y cada uno de los estudiantes
- fomentar el desarrollo de actitudes de cooperación entre pares y con el profesor
- rechazar toda actitud autoritaria por parte del profesor o proveniente de los alumnos
- propiciar las relaciones comunicativas abiertas y democráticas, de modo que todos los alumnos puedan ejercer el derecho a comunicarse con la seguridad de saber que su opinión o su idea será respetada y considerada por todos.